09 Mayo 2003 Seguir en 
Aunque cayeron las ventas, alrededor de un 70% de las estaciones de servicio mantiene la política de no recibir más Bocade para vender combustible.
"Lo que pasa es que cobrar un desagio del 10% pero después cambiar los bonos al 14% o al 16% es peor que no vender combustible", aseguró Miguel de la Jara, propietario de una estación de servicio de la ciudad. El empresario admitió que cada vez "se hace más difícil mantener los costos fijos de las estaciones de servicio" y no descartó que algunos negocios del sector cierren si la situación no varía.
Otro estacionero, Carlos Armanini, tiene una visión diferente. "Hay días como hoy (por ayer) que pierdo un 4% en la venta, porque recibí bonos con una quita del 12%, pero cuando fui a convertirlos en efectivo me cobraron un 16%. Pero... así son los negocios", manifestó. Armanini comentó que es bastante difícil conseguir dinero real. "En los bancos, por ejemplo, sólo cambiaban $ 1.000 por cliente, al 15% directo", señaló.
Sin embargo, el propietario admitió que en su caso se mantiene el nivel de ventas. "Habían caído hace unos meses, producto de la recesión, pero no han bajado más", puntualizó.
Un caso particular se da en Famaillá, donde José Torres recibe bonos haciendo un desagio del 10%. "Mis clientes son el pueblo, mis vecinos; no puedo tomar medidas drásticas", explicó. Esos mismos vecinos, cuando cobran en dinero real, van a la estación de servicio y le cambian a Torres el efectivo por bonos, al 10%.
Continúa la marcada escasez de efectivo
El mercado del canje de bonos por efectivo mantiene las características de los últimos días: en las "cuevas" no se canjea al público en general los Bocade por dinero real. Las únicas operaciones que se hacen son para captar la moneda nacional, por la cual se pagan comisiones de entre el 9% y el 10%.
Esta actitud asumieron los propietarios de las casas de canje desde el 30 de abril pasado, cuando el Gobierno forzó, mediante inspecciones, a que bajen la quita que se hacía a los bonos del 14% al 10%. No sólo no se consiguió el efectivo sino que se provocó el efecto contrario: el desagio, en algunas ocasiones, trepa al 16%, según revelaron distintos comerciantes a LA GACETA, que hacen los canjes en las "cuevas" habituales.
En tanto, en el comercio, a pesar de la incertidumbre existente ante la poca claridad sobre cómo se hará el rescate de la cuasimoneda tucumana, no se han registrado aumentos de precios ni tampoco un mayor volumen de ventas con Bocade.
La diferencia entre los precios de lista y el valor por el pago en dinero real se mantiene entre un 10% y un 12% en la mayoría de los negocios y en la mayoría de los rubros.
A su vez, en los negocios donde se ofrecen descuentos por pago en efectivo, los encargados admitieron que han logrado equilibrar la cantidad de bonos y de dinero real en la caja diaria.
"Lo que pasa es que cobrar un desagio del 10% pero después cambiar los bonos al 14% o al 16% es peor que no vender combustible", aseguró Miguel de la Jara, propietario de una estación de servicio de la ciudad. El empresario admitió que cada vez "se hace más difícil mantener los costos fijos de las estaciones de servicio" y no descartó que algunos negocios del sector cierren si la situación no varía.
Otro estacionero, Carlos Armanini, tiene una visión diferente. "Hay días como hoy (por ayer) que pierdo un 4% en la venta, porque recibí bonos con una quita del 12%, pero cuando fui a convertirlos en efectivo me cobraron un 16%. Pero... así son los negocios", manifestó. Armanini comentó que es bastante difícil conseguir dinero real. "En los bancos, por ejemplo, sólo cambiaban $ 1.000 por cliente, al 15% directo", señaló.
Sin embargo, el propietario admitió que en su caso se mantiene el nivel de ventas. "Habían caído hace unos meses, producto de la recesión, pero no han bajado más", puntualizó.
Un caso particular se da en Famaillá, donde José Torres recibe bonos haciendo un desagio del 10%. "Mis clientes son el pueblo, mis vecinos; no puedo tomar medidas drásticas", explicó. Esos mismos vecinos, cuando cobran en dinero real, van a la estación de servicio y le cambian a Torres el efectivo por bonos, al 10%.
El mercado del canje de bonos por efectivo mantiene las características de los últimos días: en las "cuevas" no se canjea al público en general los Bocade por dinero real. Las únicas operaciones que se hacen son para captar la moneda nacional, por la cual se pagan comisiones de entre el 9% y el 10%.
Esta actitud asumieron los propietarios de las casas de canje desde el 30 de abril pasado, cuando el Gobierno forzó, mediante inspecciones, a que bajen la quita que se hacía a los bonos del 14% al 10%. No sólo no se consiguió el efectivo sino que se provocó el efecto contrario: el desagio, en algunas ocasiones, trepa al 16%, según revelaron distintos comerciantes a LA GACETA, que hacen los canjes en las "cuevas" habituales.
En tanto, en el comercio, a pesar de la incertidumbre existente ante la poca claridad sobre cómo se hará el rescate de la cuasimoneda tucumana, no se han registrado aumentos de precios ni tampoco un mayor volumen de ventas con Bocade.
La diferencia entre los precios de lista y el valor por el pago en dinero real se mantiene entre un 10% y un 12% en la mayoría de los negocios y en la mayoría de los rubros.
A su vez, en los negocios donde se ofrecen descuentos por pago en efectivo, los encargados admitieron que han logrado equilibrar la cantidad de bonos y de dinero real en la caja diaria.







