09 Mayo 2003 Seguir en 
Ayer quedó claro que las últimas medidas anunciadas por el Banco Central para liberar el mercado cambiario, incentivar la demanda y frenar la caída del dólar sólo tuvieron un efecto psicológico sobre el mercado, que alcanzó para frenar la baja de la divisa apenas por tres días, una situación que ya se había dado con anuncios anteriores.
El dólar amenazó ayer con mantener un ritmo ascendente, pero inmediatamente comenzó una carrera descendente que llevó al billete al final de la rueda a venderse a $ 2,81 en las agencias de cambio y financieras de Tucumán -a $ 2,79 en la City porteña-.
Mientras que en los bancos locales se negoció a entre $ 2,80 y $ 2,82. Una sola entidad cerró en Tucumán a $ 2,79 -un banco que acaba de estrenar un nuevo directorio-, coincidiendo con el valor promedio de clausura de las operaciones en Buenos Aires.
De esta manera, las medidas de flexibilización cambiaria anunciadas el martes pasado, no alcanzaron para contener la liquidez de divisas producto de la liquidación de exportaciones.
Para los economistas la presión del superávit comercial genera por ahora una sobreoferta estructural de divisas y, sobre este punto, los cambistas sostienen que en el mercado sobran dólares por donde se mire."Hubo gente que aprovechó la baja y compró dólares; en cambio, otros se asustaron y optaron por vender para no perder posiciones. Pero los negocios fueron poco significantes", coincidieron los cambistas locales que ayer consultó LA GACETA.
El dólar amenazó ayer con mantener un ritmo ascendente, pero inmediatamente comenzó una carrera descendente que llevó al billete al final de la rueda a venderse a $ 2,81 en las agencias de cambio y financieras de Tucumán -a $ 2,79 en la City porteña-.
Mientras que en los bancos locales se negoció a entre $ 2,80 y $ 2,82. Una sola entidad cerró en Tucumán a $ 2,79 -un banco que acaba de estrenar un nuevo directorio-, coincidiendo con el valor promedio de clausura de las operaciones en Buenos Aires.
De esta manera, las medidas de flexibilización cambiaria anunciadas el martes pasado, no alcanzaron para contener la liquidez de divisas producto de la liquidación de exportaciones.
Para los economistas la presión del superávit comercial genera por ahora una sobreoferta estructural de divisas y, sobre este punto, los cambistas sostienen que en el mercado sobran dólares por donde se mire."Hubo gente que aprovechó la baja y compró dólares; en cambio, otros se asustaron y optaron por vender para no perder posiciones. Pero los negocios fueron poco significantes", coincidieron los cambistas locales que ayer consultó LA GACETA.







