08 Mayo 2003 Seguir en 
Conseguir cambiar bonos por efectivo es una tarea cada vez más difícil. Las "cuevas" persisten con el congelamiento de las operaciones de canje y esperan que el Gobierno cumpla con la promesa de inyectar pesos y Lecop al mercado financiero. Si esto sucede, conjeturan en la City, es posible que haya conversión por montos pequeños.
Ayer, sectores empresariales, comentaron a LA GACETA que para cambiar los Bocade por pesos, algunas "cuevas" llegaron a pedir hasta un 20% de desagio por grandes montos. "Esto es una locura y el Gobierno no hace nada para frenar el costo de la comisión", dijo preocupado un hombre de negocios.
Como una consecuencia de la falta de canje, más estaciones de servicio se suman a la medida adoptada por la cámara que nuclea a los propietarios (Capega). El titular de esa entidad, Juan Montanaro, indicó anoche a LA GACETA que al menos el 70% de los asociados no acepta bonos por la carga de combustible.
El empresario cree que hasta mañana se incrementará el porcentaje de expendedoras que se adherirán a la resolución que tomó Capega el viernes pasado. Montanaro reveló que intentaron sin éxito reunirse con el gobernador Julio Miranda, quien ayer estuvo en Buenos Aires. "Queríamos transmitirle que no somos desestabilizadores, sino que actuamos de ese modo porque no podemos canjear los bonos", dijo.
Limitan en el transporte la recepción de Bocade
Las empresas de ómnibus urbanos recibirán hasta el fin de la semana próxima un 50% del precio de los abonos en Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade).
Sin embargo, el presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), Cristóbal Cazorla, dijo que debido a la diferente capacidad financiera de cada empresa, puede haber, en algunos casos, variaciones tanto en el porcentaje de bonos como en la fecha límite de su recepción.
Cazorla consideró que el esfuerzo que realizan los empresarios para otorgar los abonos es muy grande, debido a que el descuento que se realiza al pasajero fluctúa entre el 40% y el 70%. A ello debe sumársele el costo adicional que constituye el desagio de los bonos que reciben. El titular de Aetat resaltó que la mayoría de los insumos deben ser pagados en efectivo (combustible, cubiertas, repuestos, etc.)"Si se concreta la eliminación de los bonos se aliviará bastante la crisis que vive nuestro sector, debido a que habrá un achique en los costos. De cualquier manera, una vez que termine este flagelo no podemos ni siquiera pensar en una reducción del costo del boleto urbano porque por mucho tiempo se ha venido soportando una situación de déficit", observó Cazorla.
Ayer, sectores empresariales, comentaron a LA GACETA que para cambiar los Bocade por pesos, algunas "cuevas" llegaron a pedir hasta un 20% de desagio por grandes montos. "Esto es una locura y el Gobierno no hace nada para frenar el costo de la comisión", dijo preocupado un hombre de negocios.
Como una consecuencia de la falta de canje, más estaciones de servicio se suman a la medida adoptada por la cámara que nuclea a los propietarios (Capega). El titular de esa entidad, Juan Montanaro, indicó anoche a LA GACETA que al menos el 70% de los asociados no acepta bonos por la carga de combustible.
El empresario cree que hasta mañana se incrementará el porcentaje de expendedoras que se adherirán a la resolución que tomó Capega el viernes pasado. Montanaro reveló que intentaron sin éxito reunirse con el gobernador Julio Miranda, quien ayer estuvo en Buenos Aires. "Queríamos transmitirle que no somos desestabilizadores, sino que actuamos de ese modo porque no podemos canjear los bonos", dijo.
Las empresas de ómnibus urbanos recibirán hasta el fin de la semana próxima un 50% del precio de los abonos en Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade).
Sin embargo, el presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), Cristóbal Cazorla, dijo que debido a la diferente capacidad financiera de cada empresa, puede haber, en algunos casos, variaciones tanto en el porcentaje de bonos como en la fecha límite de su recepción.
Cazorla consideró que el esfuerzo que realizan los empresarios para otorgar los abonos es muy grande, debido a que el descuento que se realiza al pasajero fluctúa entre el 40% y el 70%. A ello debe sumársele el costo adicional que constituye el desagio de los bonos que reciben. El titular de Aetat resaltó que la mayoría de los insumos deben ser pagados en efectivo (combustible, cubiertas, repuestos, etc.)"Si se concreta la eliminación de los bonos se aliviará bastante la crisis que vive nuestro sector, debido a que habrá un achique en los costos. De cualquier manera, una vez que termine este flagelo no podemos ni siquiera pensar en una reducción del costo del boleto urbano porque por mucho tiempo se ha venido soportando una situación de déficit", observó Cazorla.







