06 Mayo 2003 Seguir en 
Mientras la falta de efectivo se agudiza, crece entre los sectores empresarios y del comercio el temor a operar con bonos. Los propietarios de estaciones de servicio se reunieron anoche en asamblea y acordaron mantener la política de no recibir Bocade para la carga de combustible.
No obstante, el presidente de la Cámara, Juan Montanaro, admitió que un 30% de estos negocios continuará aceptando bonos para cargar combustible. En esos casos el desagio varía del 10% al 15%. "Mientras puedan canjear los bonos van a mantener esa política, pero cuando ya no tengan privilegios y no consigan efectivo van a tener que dejar de recibir los títulos", advirtió el dirigente.
Los empresarios de ómnibus también están preocupados por la situación. Aetat convocó a una asamblea para esta noche en donde se decidirá qué hacer. "Si el Gobierno sigue sin aclarar la situación, si el desagio continúa aumentando, tenemos que adoptar alguna medida. Por ejemplo, recibir sólo la mitad en bonos para la venta de los abonos", anticipó el empresario Julio Haro. Los cospeleros, por su parte, o no reciben bonos o sólo aceptan un 30% del pago en títulos.
Otro empresario del transporte, Daniel Musa, apuntó que la situación es crítica. "Para poder cargar gasoil tuve que sacar un descubierto en el banco, de $ 27.000, con el consiguiente costo financiero, y tengo $ 40.000 en bonos provenientes de la recaudación, que no me sirven más que pagar sueldos", ejemplificó.
Los transportistas de carga también manifestaron su preocupación. El dirigente Julián Leni reconoció que la situación es crítica pero descartó aumentos en los fletes o que se deje de recibir bonos. "Todos los precios en Tucumán ya están recargados en un 20% como consecuencia de los bonos. Mientras podamos canjearlos, vamos a seguir operando como hasta ahora", aseguró. Los supermercadistas Guillermo Saccomani y Rafael Conejero también aseguraron que seguirán recibiendo los Bocade. Saccomani expresó que mientras funcionen las operatorias de canje oficiales, el sector no tendrá mayores problemas. Conejero, gerente del hiper Libertad, consideró que sería necesario que el Gobierno asegure que va a canjear los bonos, por lo menos, hasta fin de mes.
Preocupación
En el sur tucumano se acentuó ayer la falta de efectivo y el desagio de los Bocade alcanzó al 15%. Algunas estaciones de servicio también dejaron de recibir los títulos y las que lo hacen aplican una quita del 10% al 12%.
En las "cuevas" no cambiaban Bocade por dinero real y las pocas que lo hacían efectuaban un desagio superior al 15%. Esto acentuó la preocupación entre empresarios y comerciantes. Oscar Amran, propietario de una cadena de supermercados, dijo que si persiste la falta de efectivo y los proveedores resuelven no aceptar Bocade es muy probable que ellos se vean obligados a no recibir bonos a los clientes. "El proceso de rescate se ha tornado muy traumático", dijo.
Billetes nuevos causaron alarma
La aparición en el mercado de billetes flamantes de bonos de $ 2, $ 5 y $ 10 provocó alarma entre comerciantes y particulares, que pensaron que se trataba de una nueva emisión de Bocade lanzada por el Gobierno provincial. Si bien luego se aclaró que los billetes eran de emisiones antiguas, durante varias horas de la mañana se generalizó la preocupación ante la posibilidad de que circulara un monto en bonos superior a los $ 169 millones declarados por la administración provincial.
Las versiones fueron tan intensas que la misma Secretaría de Hacienda de la provincia pidió un informe por escrito al Banco del Tucumán -que cumple el rol de agente financiero- respecto de lo ocurrido, para poder llevar tranquilidad a la población.
Reservas
En una nota firmada por las autoridades del Banco, se indicó: "la existencia de billetes de Bocade nuevos obedece a la periódica puesta en circulación de billetes de $ 2, $ 5 y $ 10 por parte de esta institución, los cuales se hallan reservados en nuestro Tesoro y corresponden a emisiones de vieja data". "Esta institución no pone en circulación en un solo acto los billetes reservados sino que lo hace en forma regular y de acuerdo con la necesidad de nuestro mercado", se agregó en la nota.
El Banco también especificó que los Bocade que se pusieron en circulación son: 20.000 billetes de $ 2; 25.000 billetes de $ 5 y 60.000 billetes de $ 10. Además, todavía hay reservas de billetes de Bocade de estas mismas denominaciones en el Tesoro del Banco.
Al margen de la comunicación oficial que la entidad crediticia envió a la subcontadora general de la Provincia, María Inés Leone de Micale, funcionarios del Banco reiteraron que los billetes de denominación pequeña son los que más se deterioran y por ello se hacen los reemplazos. Añadieron, asimismo, que por lo general se reservan los billetes nuevos de Bocade para colocarlos en los cajeros automáticos, debido a que esas máquinas no pueden trabajar con papeles desgastados.
"La plaza está muy sensibilizada con este tema de los bonos, pero el Banco no tiene nada que ver", dijo un funcionario.
Millones en danza
En la licitación para el rescate de los Bocade ingresarán $ 101,4 millones, es decir, el 60% del circulante, según lo establece la normativa nacional.
Por los sueldos de los agentes públicos se captarían alrededor de $ 35 millones de bonos. En este caso, el canje por efectivo será a valor nominal.
La diferencia del total de circulante de Bocade ($ 169 millones) se recuperará a través de las cuentas oficiales de la Provincia y a través de operatorias diferenciales que se establecerán para tenedores minoristas. Se trataría de una suma cercana a los $ 32,6 millones.
Desde el Centro Numismático de Tucumán se estimó que los bonos fotocopiados podrían llegar al 1% del circulante, es decir, cerca de $ 2 millones.
No obstante, el presidente de la Cámara, Juan Montanaro, admitió que un 30% de estos negocios continuará aceptando bonos para cargar combustible. En esos casos el desagio varía del 10% al 15%. "Mientras puedan canjear los bonos van a mantener esa política, pero cuando ya no tengan privilegios y no consigan efectivo van a tener que dejar de recibir los títulos", advirtió el dirigente.
Los empresarios de ómnibus también están preocupados por la situación. Aetat convocó a una asamblea para esta noche en donde se decidirá qué hacer. "Si el Gobierno sigue sin aclarar la situación, si el desagio continúa aumentando, tenemos que adoptar alguna medida. Por ejemplo, recibir sólo la mitad en bonos para la venta de los abonos", anticipó el empresario Julio Haro. Los cospeleros, por su parte, o no reciben bonos o sólo aceptan un 30% del pago en títulos.
Otro empresario del transporte, Daniel Musa, apuntó que la situación es crítica. "Para poder cargar gasoil tuve que sacar un descubierto en el banco, de $ 27.000, con el consiguiente costo financiero, y tengo $ 40.000 en bonos provenientes de la recaudación, que no me sirven más que pagar sueldos", ejemplificó.
Los transportistas de carga también manifestaron su preocupación. El dirigente Julián Leni reconoció que la situación es crítica pero descartó aumentos en los fletes o que se deje de recibir bonos. "Todos los precios en Tucumán ya están recargados en un 20% como consecuencia de los bonos. Mientras podamos canjearlos, vamos a seguir operando como hasta ahora", aseguró. Los supermercadistas Guillermo Saccomani y Rafael Conejero también aseguraron que seguirán recibiendo los Bocade. Saccomani expresó que mientras funcionen las operatorias de canje oficiales, el sector no tendrá mayores problemas. Conejero, gerente del hiper Libertad, consideró que sería necesario que el Gobierno asegure que va a canjear los bonos, por lo menos, hasta fin de mes.
Preocupación
En el sur tucumano se acentuó ayer la falta de efectivo y el desagio de los Bocade alcanzó al 15%. Algunas estaciones de servicio también dejaron de recibir los títulos y las que lo hacen aplican una quita del 10% al 12%.
En las "cuevas" no cambiaban Bocade por dinero real y las pocas que lo hacían efectuaban un desagio superior al 15%. Esto acentuó la preocupación entre empresarios y comerciantes. Oscar Amran, propietario de una cadena de supermercados, dijo que si persiste la falta de efectivo y los proveedores resuelven no aceptar Bocade es muy probable que ellos se vean obligados a no recibir bonos a los clientes. "El proceso de rescate se ha tornado muy traumático", dijo.
La aparición en el mercado de billetes flamantes de bonos de $ 2, $ 5 y $ 10 provocó alarma entre comerciantes y particulares, que pensaron que se trataba de una nueva emisión de Bocade lanzada por el Gobierno provincial. Si bien luego se aclaró que los billetes eran de emisiones antiguas, durante varias horas de la mañana se generalizó la preocupación ante la posibilidad de que circulara un monto en bonos superior a los $ 169 millones declarados por la administración provincial.
Las versiones fueron tan intensas que la misma Secretaría de Hacienda de la provincia pidió un informe por escrito al Banco del Tucumán -que cumple el rol de agente financiero- respecto de lo ocurrido, para poder llevar tranquilidad a la población.
Reservas
En una nota firmada por las autoridades del Banco, se indicó: "la existencia de billetes de Bocade nuevos obedece a la periódica puesta en circulación de billetes de $ 2, $ 5 y $ 10 por parte de esta institución, los cuales se hallan reservados en nuestro Tesoro y corresponden a emisiones de vieja data". "Esta institución no pone en circulación en un solo acto los billetes reservados sino que lo hace en forma regular y de acuerdo con la necesidad de nuestro mercado", se agregó en la nota.
El Banco también especificó que los Bocade que se pusieron en circulación son: 20.000 billetes de $ 2; 25.000 billetes de $ 5 y 60.000 billetes de $ 10. Además, todavía hay reservas de billetes de Bocade de estas mismas denominaciones en el Tesoro del Banco.
Al margen de la comunicación oficial que la entidad crediticia envió a la subcontadora general de la Provincia, María Inés Leone de Micale, funcionarios del Banco reiteraron que los billetes de denominación pequeña son los que más se deterioran y por ello se hacen los reemplazos. Añadieron, asimismo, que por lo general se reservan los billetes nuevos de Bocade para colocarlos en los cajeros automáticos, debido a que esas máquinas no pueden trabajar con papeles desgastados.
"La plaza está muy sensibilizada con este tema de los bonos, pero el Banco no tiene nada que ver", dijo un funcionario.
Millones en danza
En la licitación para el rescate de los Bocade ingresarán $ 101,4 millones, es decir, el 60% del circulante, según lo establece la normativa nacional.
Por los sueldos de los agentes públicos se captarían alrededor de $ 35 millones de bonos. En este caso, el canje por efectivo será a valor nominal.
La diferencia del total de circulante de Bocade ($ 169 millones) se recuperará a través de las cuentas oficiales de la Provincia y a través de operatorias diferenciales que se establecerán para tenedores minoristas. Se trataría de una suma cercana a los $ 32,6 millones.
Desde el Centro Numismático de Tucumán se estimó que los bonos fotocopiados podrían llegar al 1% del circulante, es decir, cerca de $ 2 millones.







