Según la UIA, la demanda de gas es sostenida

20 Junio 2010
Alberto Calsiano, jefe del Departamento de Infraestructura de la Unión Industrial Argentina (UIA), opinó que revertir la crisis energética en nuestro país no es fácil dado que no hay grandes descubrimientos, ni de gas ni de petróleo.

"La inversión se orienta a mantener la explotación en los yacimientos existentes. Aun así no es suficiente para compensar la caída de la producción cayendo la productividad, lo que lleva a pensar en costos unitarios crecientes, los que finalmente se reflejarán en los precios de gas", señaló el experto. Según Calsiano, el análisis del comportamiento de la demanda muestra consumos crecientes por razones distintas. "El consumo que no se puede cortar (residencial, comercial y GNC), de los cuales el que tiene mayor peso es el residencial, ha crecido durante los inviernos moderados de 2008 y 2009. Los otros dos sectores que conforman la demanda de gas son el industrial y la generación eléctrica, que son interrumpibles, y cuyas demandas han venido creciendo de modo sostenido", subrayó. Del mismo modo que sucede con el gas, la industria muestra una recuperación en la demanda de energía eléctrica a partir del ultimo trimestre de 2009, lo cual implica más gas para generar, a lo que se suma la demanda de las nuevas centrales a gas que se han incorporado. Calsiano remarcó que la generación eléctrica, cuando no puede acceder a la totalidad de gas que demanda para operar, debe sustituir el fluido por combustibles líquidos (fueloil o gasoil). Por otro lado el uso de líquidos esta limitado por la logística necesaria para mover y almacenar el combustible (disponibilidad de camiones y tanques). "La alternativa es la importación de GNL y gas de Bolivia, que ya resulta insuficiente para la demanda actual, aun con temperaturas moderadas como ocurrió en la primera semana de junio de este año", destacó. El experto sostuvo que la rapidez de estos acontecimientos llevó a que el Gobierno esté implementando nuevamente el PET (canje de gas natural por combustibles líquidos). Ante la tendencia de una demanda creciente de gas y de electricidad de los sectores que no se pueden cortar (ininterrumpible), a la que se suma la del sector industrial y el termoeléctrico, surge que estos últimos deberán competir por un recurso escaso y de costo creciente. "Las industrias no deberían descartar la alternativa de un escenario de mayor utilización de combustibles líquidos en reemplazo del gas natural", concluyó Calsiano.

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