28 Mayo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Las trabas a las importaciones generadas desde el gobierno nacional provocaron un aumento de la tensión comercial entre la Argentina y el Brasil, y dispararon una serie de amenazas veladas a uno y otro lado de la frontera, poniendo en juego la viabilidad del Mercosur.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, informó que no hay ninguna presentación formal de queja del país vecino sobre eventuales frenos de mercaderías, aunque su gobierno, a través de su subsecretario de Comercio, Welber Barral, amenazó en la jornada anterior de aplicar represalias a la Argentina. En un comunicado, el Ministerio de Industria destacó: "el flujo comercial creció 48% en el primer cuatrimestre de 2010 en relación al mismo período del año pasado, mientras que el saldo comercial resultó deficitario para Argentina en U$S 859 millones".
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, descartó que la Argentina se vaya a distanciar de Brasil. "Hay, sí, una pelea de intereses, porque nuestro Gobierno defiende a la industria nacional", sostuvo el funcionario. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que el nuevo conflicto con industriales brasileños que denuncian trabas al ingreso de sus productos a la Argentina "no es un tema que nos tenga que sacar de quicio".
"La Presidente de la Nación tiene muy en claro adonde quiere llegar y cuál es el objetivo que tiene que perseguir y eventualmente si tiene cosas por discutir del máximo nivel lo hará con el presidente Lula y no habrá ningún tipo de declaración de estas características que nos pongan en preocupación", sostuvo. La mandataria estará hoy en Río de Janeiro para participar de la III Foro Alianza de las Civilizaciones, en cuyo contexto se espera que mantenga una charla con su par Luiz Inacio Lula Da Silva. El titular de la Cámara de Comercio Argentino-Brasileña, Jorge Rodríguez Aparicio, reconoció que no existen normas que impongan restricciones al ingreso de alimentos. Tuvo que reconocer que se trata "sólo de comentarios verbales" del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pero advirtió que hubo repercusión porque "ningún importador va a comprar productos" si después en la Aduana le van a restringir el ingreso. (DyN)
La ministra de Industria, Débora Giorgi, informó que no hay ninguna presentación formal de queja del país vecino sobre eventuales frenos de mercaderías, aunque su gobierno, a través de su subsecretario de Comercio, Welber Barral, amenazó en la jornada anterior de aplicar represalias a la Argentina. En un comunicado, el Ministerio de Industria destacó: "el flujo comercial creció 48% en el primer cuatrimestre de 2010 en relación al mismo período del año pasado, mientras que el saldo comercial resultó deficitario para Argentina en U$S 859 millones".
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, descartó que la Argentina se vaya a distanciar de Brasil. "Hay, sí, una pelea de intereses, porque nuestro Gobierno defiende a la industria nacional", sostuvo el funcionario. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que el nuevo conflicto con industriales brasileños que denuncian trabas al ingreso de sus productos a la Argentina "no es un tema que nos tenga que sacar de quicio".
"La Presidente de la Nación tiene muy en claro adonde quiere llegar y cuál es el objetivo que tiene que perseguir y eventualmente si tiene cosas por discutir del máximo nivel lo hará con el presidente Lula y no habrá ningún tipo de declaración de estas características que nos pongan en preocupación", sostuvo. La mandataria estará hoy en Río de Janeiro para participar de la III Foro Alianza de las Civilizaciones, en cuyo contexto se espera que mantenga una charla con su par Luiz Inacio Lula Da Silva. El titular de la Cámara de Comercio Argentino-Brasileña, Jorge Rodríguez Aparicio, reconoció que no existen normas que impongan restricciones al ingreso de alimentos. Tuvo que reconocer que se trata "sólo de comentarios verbales" del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pero advirtió que hubo repercusión porque "ningún importador va a comprar productos" si después en la Aduana le van a restringir el ingreso. (DyN)








