Boudou desmiente que vaya a cambiar o a retrasar el canje

Analistas estiman que no se emitirá un bono.

06 Mayo 2010
BUENOS AIRES.- La aversión al riesgo desatada por la crisis financiera griega podría obligar a la Argentina a retrasar sus planes de emitir U$S 1.000 millones en un nuevo bono global 2017 en conjunto con su canje de deuda impaga, dijeron el miércoles fuentes del mercado. Sin embargo, el ministro de Economía, Amado Boudou, negó que vaya a cambiar o a retrasar el proceso.

"Mala suerte para el Gobierno argentino y mala suerte para el país en general", dijo la consultora Delphos investment respecto al lanzamiento del canje de deuda.

El riesgo país de Argentina, la diferencia entre el rendimiento del bono de referencia del país frente a su par de Estados Unidos, ha trepado por sobre los 700 puntos básicos después de caer a cerca de 580 puntos básicos en abril de cara a la operación de canje.

Como una forma de hacer de la nueva deuda algo más agradable políticamente en el país, funcionarios argentinos han insistido en que sólo aceptarán emitir bonos con un rendimiento de un dígito, es decir, por debajo del 10%. Sin embargo, la mayoría de los bonos del país operan actualmente con tasas de rentabilidad de dos dígitos. "La situación internacional no afectará al proceso de canje, pero sí afectará la tasa con la que Argentina puede colocar el nuevo bono", dijo Augusto Fariña, operador de Amirante Gallitis sociedad de Bolsa.

Boudou reiteró ayer en Londres que va a haber un buen nivel de aceptación de la oferta de canje que se inició esta semana en Italia.

Analistas sostienen que a pesar de estos reveses, el canje de deuda podría tener un buen desempeño, alcanzando una tasa de aceptación del 75% o más. "No descartamos que una liquidación global pueda incluso aumentar la adhesión al canje por la mayor aversión al riesgo, que eleva los riesgos de mantenerse como holdouts (tenedores de deuda impaga)", dijo Gustavo Ber de Estudio Ber, una consultora en inversiones. (Reuters)

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