21 Marzo 2010 Seguir en 
Realizar operaciones comerciales con Buenos Aires se ha tornado costoso, desde el punto de vista fiscal, para los empresarios tucumanos. En los resúmenes de las cuentas bancarias de sus empresas se encuentran con la "novedad" que la Agencia de Recaudación Bonaersense (ARBA) les retuvo o les descontó a cuenta el 3% por cada depósito o extracción, gravados por el impuesto a los Ingresos Brutos.
ARBA aplica este sistema desde principios de año, pero se profundizó en los últimos días porque este mecanismo -también presente en otras provincias del país- genera elevados costos a las empresas. Empresarios del norte del país argumentan que no corresponde pagarle el tributo a Buenos Aires, ya que no efectúan actividades alcanzadas por Ingresos Brutos. Por caso, las cámaras empresarias y el gobierno salteño están dispuestos a accionar contra la gestión del gobernador, Daniel Scioli, al considerar que la exacción de recursos a los privados atenta contra el principio de territorialidad del impuesto, ya no que no venden en Buenos Aires.
"Estamos en presencia de una verdadera apropiación indebida de recursos que no le corresponde al fisco bonaerense", sentenció por su parte Raúl Robín, presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET). Según el empresario, desde que el déficit fiscal comenzó a azotarlas, las provincias generalizaron la aplicación de esta retención impositiva. "Se ha iniciado una suerte de campeonato en el que las provincias aplican herramientas tributarias frente a la necesidad de recaudación", sostuvo. "En este contexto, las empresas están un estado de indefensión respecto de la actividad política. Los gobernadores deberían darle pelea a la Nación para que distribuya mejor la coparticipación, en vez de incrementar la presión fiscal", argumentó.
Robín participó esta semana de reuniones en Buenos Aires con dirigentes de las Cámaras Argentina de Comercio (CAC) y de la Mediana Empresa (CAME) que, a diario, reciben planteos de sus asociados por la actitud que asumió ARBA.
A tal punto que en CAME habilitaron un sistema para atender los reclamos (ver aparte). Y hasta formularon el reclamo de las provincias ante el subdirector ejecutivo de ARBA, Fabián César Stachiotti, en una reunión realizada el miércoles. En ese encuentro, los empresarios plantearon tres puntos.
• La urgente abstención por parte del ARBA del mecanismo de retención bancaria que viene aplicando en todo el país.
• Que frente a la presunción de que un contribuyente actúa en Buenos Aires y no está inscripto, se lo intime a presentar un descargo y se evalúe su situación antes de incluirlo en el padrón de retenciones bancarias.
• Que se instrumente un mecanismo de devolución "automática" para aquellas retenciones indebidas de fondos que excedan los 6 meses de antigüedad. Recordemos que bajo este mecanismo actualmente funciona este sistema. Cuando excede ese período, el trámite se realiza por Demanda de Repetición Administrativa que suele durar entre 12 y 24 meses.
"El organismo toma una suerte de préstamo que, en el mejor de los casos, se los devuelve a los tres meses, con todo el daño que ello implica para las empresas", dijo un ejecutivo de CAME. Explicó que, el último mes, se recibieron unos 130 reclamos desde distintos puntos del país, de los cuales 101 se resolvieron favorablemente, otros 20 quedaron afectados al tratarse de operaciones de ingresos brutos y nueve están pendientes de resolución. CAME instó a los empresarios a efectuar las denuncias con el fin de evitar que el fisco siga reteniendo fondos de las cuentas bancarias.
ARBA aplica este sistema desde principios de año, pero se profundizó en los últimos días porque este mecanismo -también presente en otras provincias del país- genera elevados costos a las empresas. Empresarios del norte del país argumentan que no corresponde pagarle el tributo a Buenos Aires, ya que no efectúan actividades alcanzadas por Ingresos Brutos. Por caso, las cámaras empresarias y el gobierno salteño están dispuestos a accionar contra la gestión del gobernador, Daniel Scioli, al considerar que la exacción de recursos a los privados atenta contra el principio de territorialidad del impuesto, ya no que no venden en Buenos Aires.
"Estamos en presencia de una verdadera apropiación indebida de recursos que no le corresponde al fisco bonaerense", sentenció por su parte Raúl Robín, presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET). Según el empresario, desde que el déficit fiscal comenzó a azotarlas, las provincias generalizaron la aplicación de esta retención impositiva. "Se ha iniciado una suerte de campeonato en el que las provincias aplican herramientas tributarias frente a la necesidad de recaudación", sostuvo. "En este contexto, las empresas están un estado de indefensión respecto de la actividad política. Los gobernadores deberían darle pelea a la Nación para que distribuya mejor la coparticipación, en vez de incrementar la presión fiscal", argumentó.
Robín participó esta semana de reuniones en Buenos Aires con dirigentes de las Cámaras Argentina de Comercio (CAC) y de la Mediana Empresa (CAME) que, a diario, reciben planteos de sus asociados por la actitud que asumió ARBA.
A tal punto que en CAME habilitaron un sistema para atender los reclamos (ver aparte). Y hasta formularon el reclamo de las provincias ante el subdirector ejecutivo de ARBA, Fabián César Stachiotti, en una reunión realizada el miércoles. En ese encuentro, los empresarios plantearon tres puntos.
• La urgente abstención por parte del ARBA del mecanismo de retención bancaria que viene aplicando en todo el país.
• Que frente a la presunción de que un contribuyente actúa en Buenos Aires y no está inscripto, se lo intime a presentar un descargo y se evalúe su situación antes de incluirlo en el padrón de retenciones bancarias.
• Que se instrumente un mecanismo de devolución "automática" para aquellas retenciones indebidas de fondos que excedan los 6 meses de antigüedad. Recordemos que bajo este mecanismo actualmente funciona este sistema. Cuando excede ese período, el trámite se realiza por Demanda de Repetición Administrativa que suele durar entre 12 y 24 meses.
"El organismo toma una suerte de préstamo que, en el mejor de los casos, se los devuelve a los tres meses, con todo el daño que ello implica para las empresas", dijo un ejecutivo de CAME. Explicó que, el último mes, se recibieron unos 130 reclamos desde distintos puntos del país, de los cuales 101 se resolvieron favorablemente, otros 20 quedaron afectados al tratarse de operaciones de ingresos brutos y nueve están pendientes de resolución. CAME instó a los empresarios a efectuar las denuncias con el fin de evitar que el fisco siga reteniendo fondos de las cuentas bancarias.
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular
Ranking notas premium







