20 Marzo 2010 Seguir en 
En los mercados globales se percibe la tentación de flexibilizar las estrictas condiciones de inflación en los países, permitiendo también que se estire hasta un 4% el déficit con relación al PBI en algunas naciones. Todo, orientado a políticas flexibles que alivien a los sistemas financieros -aún deteriorados- y en la marcha del año esto se verá en las pizarras por la incidencia de la expansión en las cuentas públicas. En las Bolsas también se confía en seguir disfrutando de la extensión del crédito y son pocos los que advierten la inflación y sus consecuencias, que se reflejarán al momento de evaluar el rendimiento de las colocaciones.
En la Argentina los títulos públicos recorrieron ruedas inolvidables, con una suba constante por el entusiasmo que trasmite el anuncio de que se acerca el canje. Se han operado volúmenes récord de bonos y bajó el riesgo país. Esto parece demasiada euforia, porque en febrero el superávit fiscal cayó el 24,7% en el interanual, y los monetaristas consideran que tras el uso de la reservas se esconde un problema fiscal de magnitud. Sucedió que en el auge el sector público se gastó más de lo que produjo la economía. Está a la vista que el Gobierno busca los mercados voluntarios de deuda para colocar sus nuevas emisiones de títulos.
En la Argentina los títulos públicos recorrieron ruedas inolvidables, con una suba constante por el entusiasmo que trasmite el anuncio de que se acerca el canje. Se han operado volúmenes récord de bonos y bajó el riesgo país. Esto parece demasiada euforia, porque en febrero el superávit fiscal cayó el 24,7% en el interanual, y los monetaristas consideran que tras el uso de la reservas se esconde un problema fiscal de magnitud. Sucedió que en el auge el sector público se gastó más de lo que produjo la economía. Está a la vista que el Gobierno busca los mercados voluntarios de deuda para colocar sus nuevas emisiones de títulos.
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