16 Marzo 2010 Seguir en 
NUEVA YORK.- Phillips Van Heusen, la empresa de indumentaria estadounidense a la que pertenece la marca Calvin Klein, decidió adquirir otra marca estadounidense, Tommy Hilfiger, para formar una de las empresas de indumentaria más grandes y poderosas del mundo, según informó ayer Emanuel Chirico, presidente de Phillips Van Heusen. La adquisición de Tommy Hilfiger se cerrará por unos U$S 3.000 millones. Chirico explicó que Tommy Hilfiger representa el diseño estadounidense cool, mientras que Calvin Klein refleja la vestimenta moderna y actual. Tommy Hilfiger tiene buena acogida en Europa, mientras que Calvin Klein cuenta con la mayor parte de sus fans en Estados Unidos. Juntas, las dos marcas facturan unos U$S 4.600 millones. En el fragmentado mundo de la moda, se trata de una suma importante.
El vendedor es el inversor financiero británico Apax Partners, que logra buenos números con este negocio. Adquirió Tommy Hilfiger hace cuatro años por cerca de la mitad del precio al que vendió la empresa ahora. A Apax le costó mucho trabajo volver a empujar hacia la delantera a la marca, según recordó el socio Christian Nähter. "En 2006 le fue mal a la empresa en Estados Unidos y la marca Tommy Hilfiger perdió su posición unívoca".
Con la ayuda del rap
La escena del rap volvió grande la marca en los años 90 y luego también la hizo caer. Con ese antecedente, la ropa de la casa Hilfiger no era ponible para la gran mayoría de los estadounidenses. Apax tomó por eso una medida drástica: el inversor financiero trasladó la sede de la empresa a Amsterdam y logró ubicar la marca entre la gente de alto poder adquisitivo en Europa. Hoy día, más de 1.000 tiendas venden en todo el mundo estas prendas con el logo azul- blanco-rojo. Actualmente, Hilfiger da ganancias.
Sin embargo, para Phillips Van Heusen la adquisición tiene cierto riesgo. Con esta compra, la empresa duplica su negocio de golpe. Para afrontarla, Phillips Van Heusen debe endeudarse y eso en medio de la crisis económica. (DPA)
El vendedor es el inversor financiero británico Apax Partners, que logra buenos números con este negocio. Adquirió Tommy Hilfiger hace cuatro años por cerca de la mitad del precio al que vendió la empresa ahora. A Apax le costó mucho trabajo volver a empujar hacia la delantera a la marca, según recordó el socio Christian Nähter. "En 2006 le fue mal a la empresa en Estados Unidos y la marca Tommy Hilfiger perdió su posición unívoca".
Con la ayuda del rap
La escena del rap volvió grande la marca en los años 90 y luego también la hizo caer. Con ese antecedente, la ropa de la casa Hilfiger no era ponible para la gran mayoría de los estadounidenses. Apax tomó por eso una medida drástica: el inversor financiero trasladó la sede de la empresa a Amsterdam y logró ubicar la marca entre la gente de alto poder adquisitivo en Europa. Hoy día, más de 1.000 tiendas venden en todo el mundo estas prendas con el logo azul- blanco-rojo. Actualmente, Hilfiger da ganancias.
Sin embargo, para Phillips Van Heusen la adquisición tiene cierto riesgo. Con esta compra, la empresa duplica su negocio de golpe. Para afrontarla, Phillips Van Heusen debe endeudarse y eso en medio de la crisis económica. (DPA)







