14 Marzo 2010 Seguir en 
MEXICO, DF.- Carlos Slim tuvo su primera chequera a los 12 años y desde entonces ha construido un imperio. A los 70 años, la revista "Forbes" lo ha designado días atrás, por primera vez, el hombre más rico del mundo. Hijo de un libanés llegado a México en 1902, Slim es dueño de Teléfonos de México (Telmex) y de la empresa de telefonía celular América Móvil (en la Argentina maneja Claro), del Grupo Sanborns y de múltiples compañías englobadas en el Grupo Carso, que generan unos 210.000 empleos en México.
Si bien ha dejado en mano de hijos y yernos la dirección de la mayor parte de sus empresas, sigue activo, expandiendo sus negocios, haciendo filantropía, construyendo carreteras y edificios o comprando acciones en "The New York Times".
Según su biografía oficial, su padre, don Julián, un exitoso comerciante que abrió la mercería "La Estrella de Oriente" en el centro histórico de Ciudad de México, le enseñó desde pequeño a hacer bien las cuentas.
El patriarca regaló una libreta de ahorros a cada uno de sus seis hijos y les enseño a apuntar los ingresos y egresos del dinero que recibían como niños.
Varias de las máximas de su padre son hoy los principios empresariales del Grupo Carso: "El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos", dice una de las reglas. "Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con qué hacerlo", apunta otra.
"Nuestra premisa es, y siempre ha sido, tener muy presente que nos vamos sin nada, que sólo podemos hacer las cosas en vida y que el empresario es un creador de riqueza que administra temporalmente", concluye la última.
Mientras tanto, Slim tiene mucho que administrar: U$S 53.500 millones, según "Forbes". Con esa cifra, superó al fundador de Microsoft, el estadounidense Bill Gates, que tiene un patrimonio de U$S 53.000 millones.
Slim, ingeniero civil, es reconocido por su capacidad para convertir empresas en dificultades en historias de éxito y para detectar oportunidades, pero ha sido acusado por sus competidores de prácticas monopólicas en el mercado de telecomunicaciones.
Su fortuna tuvo el gran impulso en 1982 con la privatización de Telmex en el gobierno de Carlos Salinas, supuestamente en condiciones beneficiosas, lo que Slim ha rechazado siempre de manera tajante. Telmex es actualmente la empresa dominante de telefonía fija y de acceso a Internet en México.
En los últimos años sus inversiones se han concentrado en América latina, donde tiene presencia en 18 países a través de América Móvil e inversiones en infraestructura. De 2000 en adelante, el Gobierno mexicano le ha negado la autorización para que Telmex ofrezca servicios de video, lo que impide que la firma compita con operadoras de TV paga que ya están ofreciendo paquetes de telefonía fija y acceso a internet.
Viudo y padre de seis hijos, estuvo casado más de tres décadas con Soumaya Domit. De la combinación de los nombres Carlos y Soumaya, surgió el nombre del Grupo Carso.
Fanático del béisbol, Slim tiene varias fundaciones y organizaciones dedicadas a apoyar a los sectores más vulnerables, la cultura y el deporte. El empresario es conocido por su estilo de vida frugal, pero es un entusiasta de los habanos y un ávido coleccionista de arte. Se cree que tiene una de las más importantes colecciones de esculturas del artista francés Auguste Rodin fuera de Francia, y una de sus hijas dirige un museo en México.
"¿Cómo se siente ser el hombre más rico del mundo en un país de 50 millones de pobres?", le preguntaron hace tres años en un encuentro de seis horas con la prensa. Slim se molestó. "Yo al morir no me voy a llevar nada", dijo. "Desde mi posición como empresario siempre he sentido una gran responsabilidad con mi país y he actuado en consecuencia. Mi reto de vida es mejorar las condiciones de salud, la educación y el generar empleo", añadió.
Si bien ha dejado en mano de hijos y yernos la dirección de la mayor parte de sus empresas, sigue activo, expandiendo sus negocios, haciendo filantropía, construyendo carreteras y edificios o comprando acciones en "The New York Times".
Según su biografía oficial, su padre, don Julián, un exitoso comerciante que abrió la mercería "La Estrella de Oriente" en el centro histórico de Ciudad de México, le enseñó desde pequeño a hacer bien las cuentas.
El patriarca regaló una libreta de ahorros a cada uno de sus seis hijos y les enseño a apuntar los ingresos y egresos del dinero que recibían como niños.
Varias de las máximas de su padre son hoy los principios empresariales del Grupo Carso: "El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos", dice una de las reglas. "Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con qué hacerlo", apunta otra.
"Nuestra premisa es, y siempre ha sido, tener muy presente que nos vamos sin nada, que sólo podemos hacer las cosas en vida y que el empresario es un creador de riqueza que administra temporalmente", concluye la última.
Mientras tanto, Slim tiene mucho que administrar: U$S 53.500 millones, según "Forbes". Con esa cifra, superó al fundador de Microsoft, el estadounidense Bill Gates, que tiene un patrimonio de U$S 53.000 millones.
Slim, ingeniero civil, es reconocido por su capacidad para convertir empresas en dificultades en historias de éxito y para detectar oportunidades, pero ha sido acusado por sus competidores de prácticas monopólicas en el mercado de telecomunicaciones.
Su fortuna tuvo el gran impulso en 1982 con la privatización de Telmex en el gobierno de Carlos Salinas, supuestamente en condiciones beneficiosas, lo que Slim ha rechazado siempre de manera tajante. Telmex es actualmente la empresa dominante de telefonía fija y de acceso a Internet en México.
En los últimos años sus inversiones se han concentrado en América latina, donde tiene presencia en 18 países a través de América Móvil e inversiones en infraestructura. De 2000 en adelante, el Gobierno mexicano le ha negado la autorización para que Telmex ofrezca servicios de video, lo que impide que la firma compita con operadoras de TV paga que ya están ofreciendo paquetes de telefonía fija y acceso a internet.
Viudo y padre de seis hijos, estuvo casado más de tres décadas con Soumaya Domit. De la combinación de los nombres Carlos y Soumaya, surgió el nombre del Grupo Carso.
Fanático del béisbol, Slim tiene varias fundaciones y organizaciones dedicadas a apoyar a los sectores más vulnerables, la cultura y el deporte. El empresario es conocido por su estilo de vida frugal, pero es un entusiasta de los habanos y un ávido coleccionista de arte. Se cree que tiene una de las más importantes colecciones de esculturas del artista francés Auguste Rodin fuera de Francia, y una de sus hijas dirige un museo en México.
"¿Cómo se siente ser el hombre más rico del mundo en un país de 50 millones de pobres?", le preguntaron hace tres años en un encuentro de seis horas con la prensa. Slim se molestó. "Yo al morir no me voy a llevar nada", dijo. "Desde mi posición como empresario siempre he sentido una gran responsabilidad con mi país y he actuado en consecuencia. Mi reto de vida es mejorar las condiciones de salud, la educación y el generar empleo", añadió.
NOTICIAS RELACIONADAS







