Cañeros exigen que se defina la distribución del bioetanol

Los productores presionan a los propietarios de los ingenios para que se sienten a discutir la participación que el sector cañero tendrá en el nuevo negocio de la actividad azucarera.

ESTRATEGIA. El sector cañero tucumano se siente parte de los biocombustibles, y reclama una participación importante en el negocio. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ESTRATEGIA. El sector cañero tucumano se siente parte de los biocombustibles, y reclama una participación importante en el negocio. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
14 Marzo 2010
Con dificultades y "a pulmón", sin ningún tipo de apoyo financiero del Estado o del sector privado, la actividad azucarera tucumana afronta uno de los mayores desafíos de su historia: producir un volumen de etanol suficiente para mezclar con las naftas que se expenden en todo el país. En esa cruzada, de la que también participan los sectores azucareros de Salta y Jujuy, están obligados a coordinar acciones dos facciones, como son los dueños de los ingenios y los cañeros, que a lo largo de la historia enfrentaron más de un desacuerdo. Aunque desde la industria se pregona que el nuevo negocio favorecerá a todos los factores azucareros, grupos de cañeros aseguran que no logran sentarse con los industriales a discutir pautas sobre cómo se realizará la distribución del bioetanol.
"Desde la Mesa Cañeros Independientes de la República Argentina (Mecira) venimos a reclamar la participación que le corresponde al productor cañero en la producción de bioetanol. Hasta hoy, y faltando 40 días para el comienzo de la zafra, todavía no logramos juntarnos con los industriales para definir como será el manejo de la caña en cuanto a su destino, ni la cantidad para mercado interno, para exportación y para alcohol", dijo a LA GACETA el presidente del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), Otto Gramajo. De manera similar se expresó el titular de Cañeros Unidos del Este (CUE), Mario Tizeira. "Aún no se tiene claro cuál va a ser el rol de los productores cañeros en el programa del bioetanol", apuntó.
Gramajo reconoció que si bien todavía no se realizó un cálculo sobre la producción, "ya deberíamos haber comenzado a trabajar sobre algunas variables que sí son conocidas, como el consumo interno, la posibilidad de producción de alcohol anhidro (bioetanol) y buen gusto, esto a partir del conocimiento de la capacidad que tienen los ingenios en sus destilerías y deshidratadoras".
Gramajo afirmó que el Gobierno provincial conoce lo que está pasando, y que no actúa con la equidad que el tema amerita. "Sabe de la posición dominante que ejercen los ingenios sobre los cañeros, con los más chicos sobre todo; sin embargo, su participación no se corresponde con la magnitud del problema. De esta manera, está colaborando con la concentración de la riqueza que, por otro lado pregona combatir", apuntó. Recordó que en la Ley de Biocombustibles "se habla claro de la prioridad para con las PyME cañeras", y llamó a la reflexión: "siempre se está a tiempo de cambiar cuando hay buenas intenciones".
El presidente de Cactu recalcó que hoy se desconoce la orientación que los ingenios les darán a sus proyectos de producción de biocombustibles. "No se sabe si algunos proyectos se orientarán sólo a la producción de bioetanol desde la melaza, mientras otros dicen que lo harán desde la melaza para el alcohol buen gusto y de jugo directo -o algo intermedio- para bioetanol. Pero la mayoría no sabe o no quiere hablar del asunto", remarcó.
El titular de Cactu destacó que el proyecto para el bioetanol que impulsan los cañeros está claramente implícito en el régimen de maquila. "Cabe recordar que al estar la industrialización de la caña sometida al régimen de maquila, también lo está, además del azúcar, el alcohol. Por lo tanto, los cañeros tenemos bioetanol", agregó

La normativa
Tizeira hizo hincapié en que la Ley de Biocombustibles y la resolución 1.293 de la Secretaría de Energía establecen que los cañeros "debemos participar en forma activa en este programa".
"Hasta hoy los industriales que son una parte de esto, ya que sólo tienen en Tucumán un 20% de la producción de caña de azúcar, no nos han convocado para hablar sobre el tema o para concordar acciones conjunta en esto en que somos socios. Ellos tendrán las destilerías, pero nosotros tenemos la caña. Ni ellos podrían sin nosotros ni nosotros sin ellos, o sea que es una sociedad obligada para llevar a cabo un programa tan importante para la provincia y para el país", subrayó.
"Hasta ahora parecería ser que los ingenios van a comenzar la zafra 2010 y su producción de alcohol sin haber pactado con el productor absolutamente nada en concreto. Hay mucho que conversar y definir, y que no se piense que vamos a entregar caña para alcohol sin haber arreglado los porcentajes, la formula y el pago de todo lo que es bioetanol", remató Tizeira.
Por su parte, el delegado en nuestra provincia de la Federación Agraria Argentina (FAA) y prosecretario de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Miguel Angel Pérez, estimó que finalmente el sector productivo llegará a un acuerdo por el etanol con la industria. Sin embargo, admitió que las conversaciones con los propietarios de los ingenios "todavía en pañales".
"Hasta acá sólo son voluntarismos, y en el sector cañero ya hay cierta dosis de desconfianza. Las negociaciones se deberían iniciar en forma inmediata, y no esperar a que comience la zafra. Esperamos que la perspectiva de mejores ingresos llegue a los cañeros chicos", sintetizó Pérez.

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