BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Amado Boudou, apeló ayer a un lenguaje poco habitual al asegurar que arreglará los "quilombos" generados por el intento de desplazar a Martín Redrado del Banco Central y garantizar con reservas el pago de deuda. Además, sostuvo que si bien no piensa en renunciar, tampoco está "atornillado" a su silla, y señaló que la presidenta Cristina Kirchner "sabe que cuenta con mis servicios".
Las palabras de Boudou retumbaron fuerte, por un lado porque por primera vez habló sobre versiones que mencionaban un supuesto enojo del kirchnerismo con él por no haber previsto que la avanzada sobre Redrado y la creación del Fondo del Bicentenario provocarían semejante descalabro. Pero también causó sorpresa la utilización del término "quilombo" por parte de un ministro, ya que ese término, según el diccionario de la Real Academia Española, significa en la Argentina "lío", pero también se usa para definir a un "prostíbulo". El uso de ese término inusual reflejaría, según algunos observadores, el nerviosismo de la Casa Rosada por los fallos adversos y los avances de la Justicia norteamericana que hizo lugar a reclamos presentados por fondos especulativos.
Respecto del dictamen de Griesa, remarcó que "no cambia la situación que había antes", al ratificar que, de acuerdo con el Gobierno nacional, no están en riesgo las reservas internacionales de la Argentina por la creación de un fondo especial. A su criterio, esa decisión no retrasará la reapertura del canje de deuda. También aclaró que revertir este fallo no será un logro del titular del Central, tal como lo dijo Redrado, sino fruto de un trabajo "colectivo".(NA)
14 Enero 2010 Seguir en 
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