"El clima de negocios se ha deteriorado muchísimo"

Según el economista, en el país se recupera la actividad, pero no el empleo. "En la Argentina está claro que lo que más los sufren son los sectores más informales, como los de la construcción, los trabajadores en negro, los empleados golondrinas del NOA", afirma el experto en calificación de riesgo y en seguros.

08 Noviembre 2009
La Argentina fue, es y será un caso testigo para el estudio sobre cómo desaprovechar los vientos favorables que soplan en la economía del mundo y no morir en el intento. Con los problemas propios, el país queda atrapado en una suerte de espiral que torna difícil el desenvolvimiento de la actividad productiva. Por eso, Enrique Szewach, presidente de Evaluadora Latinoamericana, una empresa que brinda a los emisores de títulos el servicio de calificación de riesgo de sus valores de oferta pública, es lapidario en su percepción. "El clima de negocios se ha deteriorado muchísimo", indica el economista en una entrevista concedida a LA GACETA, luego de su participación en el Coloquio de IDEA, realizado en Mar del Plata. Esta es la entrevista.

-¿Cuál es el impacto que puede llegar a tener la recuperación de la economía mundial en la actividad propia de la Argentina?
-En el corto plazo, da la impresión de que el escenario internacional vuelve a ser relativamente favorable. Se ha recuperado el precio de los commodities por la debilidad de la cotización internacional del dólar. Brasil está traccionando mucho, sobre todo lo que es la industria automotriz y los derivados. La tasa de interés está baja y entonces hubo algunos coletazos de vender dólares y comprar pesos. En otras palabras, podemos decir que se frenó la fuga de capitales. Esto nos da un buen escenario. A su vez, los bonos lanzados por la  Argentina son los que tienen al mercado financiero tranquilo. En consecuencia: bien Brasil; débil el dólar; bien los commodities. Nada extraordinario, pero combinado con un escenario local que tiene la complejidad de la política, hay señales políticas que van muy en contra de la inversión, muy en contra de los negocios. El clima de negocios se ha deteriorado muchísimo. Todo eso nos da que hay gente que está esperando a ver cómo sigue tanto el escenario internacional como local para tomar decisiones de inversión.

-Es un panorama contradictorio, paradójico para la Argentina...
-Quizás lo paradójico sea que, en otro contexto político, posiblemente se hubieran tomado decisiones de inversión de largo plazo. Pero esas decisiones están postergándose porque todos esperan a lo que pueda llegar a pasar en 2011. Y la verdad es que, ante un capitalismo de amigos que se ha ido generando aquí, tenemos un problema. Porque en el último período los amigos no invierten tanto porque no saben si se quedan, y los que no son amigos no invierten porque no saben si el Gobierno se va. Entonces lo que yo creo es que lo que se va a ver muy afectado en la Argentina en los próximos años -salvo en los negocios que tengan mucha rentabilidad o de rápida recuperación, como los del sector agrícola o los negocios que ya están muy armados estructuralmente- lo que más va a sufrir va a ser la tasa de inversión.

-Entonces, en su visión, ¿habrá problemas para sostener el empleo y/o mejorar el nivel de crecimiento?
-Claramente. Vamos a tener un problema parecido (entre comillas, digo) al del mundo desarrollado,  donde se advierte que la economía se recupera, pero no lo hace el empleo. Y eso en la Argentina está claro y lo que más los sufren son los sectores más informales, como los de la construcción, los trabajadores informales, los empleados denominados "golondrinas", en el noroeste del país.Es en estos sectores donde, creo, vamos a tener los mayores sufrimientos.
-En esa visión agridulce, ¿observa a la Argentina creciendo en 2010?
-Sí, yo creo que va a rebotar y crecer algo, que va a recuperar un poco lo que perdimos este año. Pero con la Argentina siempre pasa eso. Siempre el país te da la sensación de que podemos estar aprovechando una oportunidad inédita, como la han aprovechado todos nuestro vecinos, desde Brasil a Perú, pasando por Uruguay y Chile. Pero bueno, por ahora, a lo máximo que podemos aspirar es a que este escenario no empeore demasiado. Por eso creo que es un escenario agridulce...

-¿Cómo ve al Gobierno y a la oposición en su análisis, en este contexto que describe?
-Y hay una responsabilidad grande del Gobierno, en cómo están las cosas en el país. Pero a partir del 10 de diciembre próximo, a esta altura, va haber también una responsabilidad por parte de la oposición, que puede llegar a tener un rol en el Congreso distinto del que ha tenido hasta ahora. Bueno... vamos a ver cómo evoluciona todo.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios