Vaticinan buenos mercados para el limón

CHARLA. Otero Monsegur, presidente de San Miguel, habló en el Jockey. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
CHARLA. Otero Monsegur, presidente de San Miguel, habló en el Jockey. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
04 Noviembre 2009
"Hay un diálogo fluido entre los exportadores de cítricos en general, y eso tiende a imponer una disciplina exportadora para vender primeras calidades. Esto permitió que, en un año bien complejo desde el punto de vista de la crisis internacional, se intente a través de la oferta defender los precios de la producción tucumana. El esfuerzo hay que continuarlo y profundizarlo", dijo a LA GACETA el presidente de SA San Miguel, Luis Otero Monsegur. El ejecutivo disertó ayer en un foro organizado por la Fundación del Tucumán. Admitió que este año cayó la exportación de limones. "Una exportación mayor hubiera tenido como consecuencia el deterioro de precios. Pero Tucumán debe continuar con una política para exportar primera calidad", indicó.
Observó que hace seis meses visualizaba un año terrorífico, porque no sabía si la empresa iba a poder vender su producción. "Hoy el resultado es positivo, con menores volúmenes, pero la producción que fue al hemisferio norte se vendió totalmente y a precios razonables. Y los productos industriales han mantenido precio y hay una demanda sostenida por la producción industrial.", se ufanó. Expresó que su gran temor es la intensa sequía que está padeciendo Tucumán. "Estuve recorriendo plantaciones y veo que muchas están afectadas por falta de agua, aún en zonas de riego. Así que mi gran incógnita que cuál será el volumen de producción de Tucumán en 2010", indicó. Opinó que los mercados se van a comportar bien. "Visualizo mercados internacionales de demanda", añadió. Comentó que San Miguel lleva a cabo un plan de crecimiento desde hace varios años, en lo que refiere a plantaciones de limón y de naranja en Tucumán, y de cítricos dulces en Uruguay y en Sudáfrica. "Nuestros planes de expansión está manteniéndose sin alteraciones", agregó. Y sostuvo que uno de los factores más perjudiciales para la citricultura argentina es la falta de convenios comerciales. "Los países limítrofes tienen amplios convenios comerciales para la colocación de sus productos frutihortícolas en cualquier lugar del mundo; la única excepción es la Argentina", se quejó. También aseguró que el contexto mundial no lo inquieta. "En cuanto a la Argentina, tengo 63 años y estoy acostumbrado a las inestabilidades propias de nuestro país, y en este contexto sigo trabajando como el primer día", concluyó. El ejecutivo explicó en su disertación las características de San Miguel y los proyectos en marcha.


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