Debaten sobre cuál será el nivel para considerar exitoso el canje

Economía espera una aceptación del 60% y los inversores esperan que llegue al 75%. Lo más difícil para el Estado argentino será convencer a los tenedores de títulos en default que optaron por la vía judicial.

IDEA FIJA. Boudou concentra sus esfuerzos en el canje, con la intención de lograr una alta adhesión. NA
IDEA FIJA. Boudou concentra sus esfuerzos en el canje, con la intención de lograr una alta adhesión. NA
03 Noviembre 2009
BUENOS AIRES.- El Gobierno y los inversores entraron en un debate sobre cuál será el nivel para considerar exitoso el nuevo canje de la deuda que anunció el ministro de Economía, Amado Boudou. Si bien no se conoce totalmente la letra chica de la operación, que determinará qué tan atractiva es la oferta para los acreedores, los números para el Ministerio de Economía aún son dudosos. El ministro sostuvo que espera que un 60% de los bonistas acepte la propuesta, con lo cual a su entender será una operación más que satisfactora. Sin embargo, si eso sucede, la Argentina mantendrá al 10% de los U$S 81.000 millones (el monto original que se defaulteó) pujando para cobrar judicialmente en las cortes internacionales.
Según un informe del diario "Cronista Comercial", en el mercado afirman que el número clave para salir del default y poder eventualmente emitir deuda voluntaria es lograr un 75% de adhesión. De ser así, el remanente -aquellos que prefirieron mantener sus bonos y no ingresar al canje- representaría tan sólo el 6% del total incumplido originariamente, un porcentaje considerado razonable.
Según el informe del matutino porteño, Marcelo Blanco, presidente del Deutsche Bank en Argentina que negocia el canje, dijo hace poco en un reportaje que no sirve un 50% de aceptación, porque un juez como Thomas Griesa podría decir: "¿Ves? Solamente lo aceptó la mitad", justificando nuevos embargos.

Factible pero difícil

Lograr el umbral del 75%, a priori, no es imposible pero tampoco sencillo. En los pasillos del Ministerio de Economía dicen que hay U$S 4.500 millones en manos de acreedores que ya tenían litigios contra el país. De ese total, unos U$S 3.000 millones están en poder de los fondos buitres de Elliot Management y del multimillonario Kenneth Dart. Con lo cual ahí la batalla está perdida. Suponiendo que estos casi U$S 5.000 millones en total no ingresarán a la operación, a Boudou le quedan bonistas por otros U$S 5.000 millones para convencerlos de aceptar sea como fuere (porque U$S 10.000 millones, o sea la mitad del monto nominal a reestructurar, están garantizados por los bancos asesores). "No es imposible que se llegue a ese número porque la oferta no será sustancialmente peor a la del 2005. Y el upside que tendría el paquete que ofrezca el Gobierno es importante si la recuperación económica global -y por ende local- se consolida", decía un banquero también ligado a la operación. (Especial)

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