La búsqueda de un modelo productivo

01 Noviembre 2009
Interesantes ideas y conceptos se vertieron durante el Foro Internacional Científico 2009, que organizó la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres" (Eeaoc), en el marco del centenario de su fundación. Uno de los puntos considerados fue el futuro de la Argentina como productora de materia prima y de biocombustibles. El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, José Lino Barañao, dijo que el país no debe limitarse a ser sólo un proveedor.
El funcionario nacional indicó que la Nación debe cambiar su horizonte productivo empleando la innovación tecnológica y productiva y aseveró que desde el Gobierno, se están financiando productos que tengan que ver con la elaboración de alimentos y, a la vez, se han firmado acuerdos estratégicos de cooperación con China y con Japón. Dijo que los alimentos deben ser elaborados de acuerdo con las características que demanda el consumidor asiático.
La aspiración de la Argentina es aumentar el valor medio de los productos exportados. Según el proyecto "2020: escenarios y estrategias en ciencias, tecnología e innovación", elaborado por la cartera que conduce Barañao se señala que China es importador neto de muchos productos de mayor valor que los granos (aceites vegetales, carne aviar, naranjas, limones, otras frutas, vinos, productos lácteos, entre otros).
Pero la inserción en esos mercados tiene sus dificultades. Ello se debe, por ejemplo, a que China desarrolla fuertes políticas de estímulo a la producción agropecuaria y a su industria de alimentos y bebidas. Y por otro lado, la Argentina de enfrentar la competencia de otros países ya comenzaron a incursionar en el mercado chino, como Chile (vinos, uvas y ciruelas), Brasil (jugo de naranja, carne aviar y vacuna); Australia y Nueva Zelanda (carne vacuna y ovina, lácteos y lanas). Estos dos países cuentan con la ventaja de estar cerca geográficamente del gigante asiático.
El funcionario dijo que junto con Brasil, Australia y Nueva Zelanda, la Argentina es uno de los cuatro exportadores de alimentos y que en la medida que se priorice la calidad de la producción, se abrirán más mercados. El incremento de competitividad de la producción argentina -en términos de precios, calidad, adaptación a las características del consumidor, seguridad y oportunidad de oferta- será decisivo. En ese marco, la investigación y el desarrollo son factores clave.
Coincidimos con estas apreciaciones, así como con aquellas que formuló el jefe de la Sección Biotecnología de la Eeaoc. Durante su exposición, el investigador afirmó que la posibilidad del país de destinar parte de su abundante producción alimenticia a la fabricación de los biocombustibles que el mundo requiere para funcionar sin el petróleo, no debe ser el único horizonte del nuevo modelo productivo, sino un elemento complementario a otros que generen riqueza y bienestar social.  
Señaló que no existe incompatibilidad entre la producción de biocombustibles y la de alimentos. "Ambas son absolutamente armonizables, pero es un tema que hay que pensar y trabajar. Y para eso se hacen este tipo de foros. Los biocombustibles, por sí solos, no nos van a salvar, porque no son en ninguna medida una alternativa. Debemos cambiar el modelo de desarrollo del país; el concepto. La bioenergía debe equilibrar el nuevo modelo productivo", aseveró.
En este proceso de tecnificación y de industrialización que contribuirá al desarrollo de un modelo productivo y al desafío de ganar nuevos mercados para vender nuestros productos, es importante -como bien lo señaló el investigador de la Eeaoc- no perder de vista el objetivo principal que debe ser siempre el bienestar de la sociedad argentina, así la como la consolidación de la democracia a través de una equitativa distribución de las riquezas.

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