01 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno insistió ayer en que no existe ninguna posibilidad de clientelismo en la aplicación de la asignación universal por hijo. Además, confirmó que se está estudiando pagarlo también a empleadas domésticas. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, sostuvo que "no habrá superposición" de planes sociales y recordó que el beneficio se tramitará en las distintas oficinas de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses).
El funcionario dijo que las empleadas domésticas que trabajan en "negro" estarán incluidas en la nueva asignación e indicó que "se está estudiando la posibilidad" de que queden incluidas también aquellas que tiene empleo formal.
La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, anunció el jueves pasado la puesta en marcha de la asignación universal por hijo de $ 180 para desocupados, empleados informales y discapacitados, que comenzará a cobrarse a partir del 1 de diciembre. Randazzo recalcó que "no existe ninguna posibilidad de clientelismo", añadió el funcionario. Randazzo puntualizó que el "sistema jubilatorio argentino no se financia solamente con aportes y contribuciones que hacen los trabajadores y empleadores".
"Hubo una distorsión a partir de la pérdida de empleo en la década del '90 en la cual se rompió la relación de trabajadores activos y pasivos, entonces hay que recurrir al presupuesto nacional", agregó.
Aseveró que "del total de fondos que administra la Anses, el 50% no es del sistema jubilatorio, es de IVA y Ganancia". Randazzo remarcó que "tiene que quedar claro que no va a haber superposiciones de planes; aquellos que eran beneficiarios de Plan Jefes, que cobraban $ 150, van a venir al plan de asignaciones universales, porque si tienen ya más de un hijo les conviene".
Un viejo reclamo
Según el diputado electo por el Acuerdo Cívico y Social, Alfonso Prat Gay, "en su debilidad, el Gobierno empieza a tomar algunas propuestas de la oposición y es positivo, pero hubiera sido más positivo que se debatiera en el Congreso". Entre los puntos negativos de esta iniciativa, el economista analizó que "hay demasiados condicionantes para quien recibe ese ingreso", ya que no es universal como pidió la oposición desde un primer momento. (DyN)
El funcionario dijo que las empleadas domésticas que trabajan en "negro" estarán incluidas en la nueva asignación e indicó que "se está estudiando la posibilidad" de que queden incluidas también aquellas que tiene empleo formal.
La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, anunció el jueves pasado la puesta en marcha de la asignación universal por hijo de $ 180 para desocupados, empleados informales y discapacitados, que comenzará a cobrarse a partir del 1 de diciembre. Randazzo recalcó que "no existe ninguna posibilidad de clientelismo", añadió el funcionario. Randazzo puntualizó que el "sistema jubilatorio argentino no se financia solamente con aportes y contribuciones que hacen los trabajadores y empleadores".
"Hubo una distorsión a partir de la pérdida de empleo en la década del '90 en la cual se rompió la relación de trabajadores activos y pasivos, entonces hay que recurrir al presupuesto nacional", agregó.
Aseveró que "del total de fondos que administra la Anses, el 50% no es del sistema jubilatorio, es de IVA y Ganancia". Randazzo remarcó que "tiene que quedar claro que no va a haber superposiciones de planes; aquellos que eran beneficiarios de Plan Jefes, que cobraban $ 150, van a venir al plan de asignaciones universales, porque si tienen ya más de un hijo les conviene".
Un viejo reclamo
Según el diputado electo por el Acuerdo Cívico y Social, Alfonso Prat Gay, "en su debilidad, el Gobierno empieza a tomar algunas propuestas de la oposición y es positivo, pero hubiera sido más positivo que se debatiera en el Congreso". Entre los puntos negativos de esta iniciativa, el economista analizó que "hay demasiados condicionantes para quien recibe ese ingreso", ya que no es universal como pidió la oposición desde un primer momento. (DyN)







