Cartas de lectores

29 Octubre 2009
UN MAESTRO
Conocí a don Arturo Soria en 1984. Por esos días se sumóapasionadamente, tras su hijo Jorge, a un pequeño grupo que pretendíarealizar un sueño: hacer historietas y publicarlas en una revistapropia. Aquí, en Tucumán, aunque sonara delirante. Y se le iluminabaese rostro confiable y transparente cuando nos oía remarcar: "perohistorietas nacionales, con héroes e historias propias, nuestras".Algunas veces él agregaba como si pensara en voz alta: "Y claro, comolas hicieron los yanquis toda la vida". Así que fue de la partidacuando sacamos "Pucará", la primera y única revista de historietasnacionales tucumanas, e hizo anidar ese proyecto en lo más hondo de sucorazón. Don Arturo amaba la historieta; sabía mucho. Peroespecialmente amaba a su patria y a su familia, ya sus amigos, en eseorden. Pausado, prolijo, creativo, talentoso y medular, asumía la tareade dibujar los guiones que le acercábamos con un gesto ya habitual ypor cierto innecesario de agradecimiento: daba gracias por poderhacerlo, porque por fin, después de toda una vida, su pincel daba vidaa los mágicos cuadritos del noveno arte desde las páginas de unarevista, codeándose con los grandes del país. El historietista quehabía estado siempre relegado en su interior se manifestaba enplenitud. Y me lo decía. como me dijo aquel día al entregarmeemocionado los originales de "El Zoilo y la Sirimbani", el primerrelato de Arturo Jauretche llevado a la historieta, adaptado por mí:"¡Qué le parece, una historieta de los tres Arturo!". "El Gato" y "Elfamiliar", guionadas por Ricardo Ferrari; "El salto de la tía Neptalí",con guión mío; una tapa memorable (de la N° 6) donde se ilusionaba conuna Navidad en Las Malvinas y todos nuestros personajes alrededor delNacimiento, fueron algunos de sus mejores logros. Cerca de la María, suesposa, trabajo, amor, hospitalidad, tango, mate, algún vino y fraguaartística en ese rincón bohemio de su casa que era también nuestro.Aprendimos de usted, maestro, que Dios lo tenga en la gloria.

Arturo Arroyo
Buenos Aires 2.635
S. M. de Tucumán

AUTOCONVOCADOS

El lector Usandivaras es muy claro en su carta (28/10). El gobernador-dicho con todo respeto- debe dar solución a los empleados de la salud.Por lo menos, dado el incremento del impuesto Inmobiliario (25 %), queya parece ser un hecho, parte del mismo podría ser volcado para estostrabajadores que con su lucha superaron a los dirigentes que losrepresentan. Hasta sería bien visto por la sociedad. Este justo reclamode quienes cuidan la salud de los humildes debe tener una inmediatarespuesta. Si el tema es que el dinero no alcanza, el gobierno deberíaexigir una coparticipación federal más ecuánime. Si ello no es posible,se debería restringir los gastos de los poderes Ejecutivo yLegislativo. Es impostergable dar una solución digna a este sector quevela por el cuidado y preservación de la salud.

Hugo César Navarro
Av. Francisco de Aguirre 1.582                        
S.M. de Tucumán

JUBILADA

No puedo expresar de otro modo lo que experimento ante la violaciónpermanente de mis derechos. Soy docente transferida, con 44 años deservicios ininterrumpidos. Según Mariano Moreno, la función del Estadoes velar por el bien común. Hoy, ya jubilada, con la mitad del sueldodescontado por haber sido "empleada en negro" del Estado, con el 82 %móvil que me aseguraba la Ley de Transferencia (1996) no pagado, y conlos sueldos de septiembre y octubre disminuidos en $ 1.200, sin quepersona o dependencia me expliquen el porqué, le digo al gobernador quetiene la obligación (deber) de velar por mí como ciudadana. Por lotanto, arbitre los mecanismos que están a su alcance (todos) y atienda(o quien corresponda) mi pedido. No tengo por qué rogar; sólo pretendoque me den lo que me corresponde.

Esperanza Marta Dip
San Lorenzo 518-4° piso, dpto. C
S. M. de Tucumán

PLAZA SAN MARTIN

Hace muchos años que las tres fuentes de la plaza San Martín dejaron defuncionar. Tampoco hay bebederos. Las autoridades podrían ocuparsealguna vez de embellecer este arbolado paseo.

Josefa González
jogon@gmail.com

EL VIRLA (I)

La importancia del Virla en la vida cultural de Tucumán es central, es el ámbito por donde pasamos los que de a poquito fuimos construyendo el perfil creativo de la actualidad tucumana. En lo personal, me resulta imposible separarlo del recuerdo de mis inicios en la fotografía: de hecho allí fue mi primera exposición, hace ya más de 20 años. Por allí también circulé durante años para ver las actividades de mis amigos artistas. Ese espacio es casi de la familia. ¡Feliz cumpleaños!

Julio Pantoja
info@juliopantoja.com.ar

EL VIRLA (II)

Uno de los recuerdos más lindos que tengo de mis comienzos en el canto fue precisamente mi primer recital lírico, allá por el año 90 en el Centro Cultural Virla. Eramos un grupo de estudiantes de canto de Laura Varela y en esa noche nos enfrentamos por primera vez como solistas frente al público. Sin lugar a dudas, fue una gran experiencia poder dar mis primeros pasos en el canto en una sala ideal por sus dimensiones, acústica y calidez. Una sala accesible, que invita al oyente a sentarse y a disfrutar, ya sea de un recital de canto, piano, cuerdas o la entrega de un premio o una conferencia. Ya antes, de la mano de Andrés Aciar, el octeto y el coro Universitario, mis pasos por la sala del Virla habían sido frecuentes. Fuese un concierto del octeto haciendo alguna misa de Monteverdi de gran complejidad o un acto académico donde teníamos que cantar un negro spiritual. Siempre la sala pareció adaptarse, metamorfosearse, al evento del momento. ¿Suena raro pensar en la ductilidad de un edificio, no? Pero esa es la sensación que me dejaba. Sin duda, un lugar especial para los tucumanos en su avidez artística y cultural en general; casi un templo que debe ser tratado y querido como un regalo muy deseado al cual se venera, se cuida y se respeta.

Gustavo Ahualli
gahualli@hotmail.com

EL VIRLA (III)

Recuerdo que cuando estaban por terminar el auditorio del Centro Cultural Virla, el arquitecto Jorge de Lassaletta, que estaba a cargo de la remodelación del edificio, tuvo un gesto poco común: invitó al Coro Estable y también al Coro Universitario, que en ese entonces lo dirigía yo, a que probáramos la acústica de la sala. En todos estos años, siempre mis inquietudes han sido bien acogidas por las autoridades del Centro Cultural.

Mariana Stambole
mstambole@webmail.unt.edu.ar

DAMNIFICADOS

Habiendo agotado todas las posibilidades, recurrimos al gobernador. Somos un matrimonio de sordomudos, con un hijo menor de edad. Habitamos en un departamento en el barrio Independencia. Nos vemos perjudicados por una vecina, quien por no arreglar una pérdida de agua, nos arruinó el departamento: se cayó el cielo raso del baño, los revoques y se electrificaron las paredes, ocasionando un peligro constante para nosotros. No tenemos a dónde ir. Ya hicimos las denuncias en la Defensoría del Pueblo (expediente 32q/955k/08), la comisaría 3ra (el 21/7), Defensa Civil (expediente 205/00c/09), Catastro y Edificación, (expediente 137457/09), en Instituto de la Vivienda, en Tribunales (Defensoría 3ra y Fiscalía X); hasta pedimos la colaboración del ministro de Seguridad Ciudadana. En la mayoría de las oficinas nos atendieron, pero ninguna nos dio una solución urgente, especialmente la Justicia. Por más buena intención y predisposición, llevará mucho tiempo una resolución. Nosotros seguimos viviendo con mucho miedo y dolor al saber que nadie nos escucha y nos ayuda.

Miguel Enrique Konz
Manzana D-Block 4-Dpto. 2
Barrio Independencia
S. M. de Tucumán


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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