27 Octubre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional envió anoche al Congreso el proyecto de ley que propone la suspensión de la denominada ley cerrojo, que el Parlamento aprobó en 2005 para impedir la reapertura del canje de deuda. La sanción de esta iniciativa es un requisito indispensable para reabrir el canje de deuda declarada en cesación de pago a fines del 2001, que permitirá que los bonistas que no ingresaron al recambio realizado en 2005 puedan hacerlo ahora.
Una vez aprobada la ley, la Argentina avanzará en la negociación con los bancos que llevarán adelante el canje -Deustche, Barclays y Citi- e informará a las comisiones de valores de los Estados Unidos, Europa y Japón sobre la operatoria.
El Gobierno nacional anunció el jueves que pondrá en marcha la segunda etapa del canje, en el marco de su política de desendeudamiento y de retorno a los mercados voluntarios de crédito para lograr mejores condiciones de financiamiento para 2010.
Los tenedores que no ingresaron al primer canje poseen bonos por unos U$S 20.000 millones y quienes estén interesados en participar en el segundo deberán suscribir un bono con un quita superior a la que se instrumentó en la primera propuesta, que fue del 65%, a un plazo de 20 años. También deberán adquirir otro por U$S 1.000 millones, que le servirá al Gobierno nacional para hacerse de efectivo, además de regularizar la situación con los holdouts -los bonistas que no entraron en el primer canje- y mejorar su perfil para la obtención de préstamos. La reapertura del canje y el reestablecimiento del vínculo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) son pasos clave para llevar adelante la reestructuración de la deuda que la Argentina mantiene con el Club de París, que ronda los U$S 6.700 millones. En el primer canje -realizado en 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner y la gestión de Roberto Lavagna como ministro de Economía- la Argentina consiguió una aceptación de más del 76%, con la quita del 65% a U$S 82.000 millones en bonos.
En esta segunda etapa, la quita deberá ser superior y quienes participen del canje deberán desistir de las acciones judiciales contra la Argentina por el default de la deuda decretado a fines del 2001, cuando el presidente era Adolfo Rodríguez Saá.
Según fuentes parlamentarias, el ministro de Economía, Amado Boudou, tiene previsto ir mañana a la mañana a la Cámara de Diputados, a explicar los alcances de la iniciativa.
La intención del kirchnerismo es aprobar mañana mismo a la tarde, en la sesión ordinaria de Diputados, una preferencia con despacho de comisión para tratar el proyecto en la próxima sesión. (DyN-Télam)
Una vez aprobada la ley, la Argentina avanzará en la negociación con los bancos que llevarán adelante el canje -Deustche, Barclays y Citi- e informará a las comisiones de valores de los Estados Unidos, Europa y Japón sobre la operatoria.
El Gobierno nacional anunció el jueves que pondrá en marcha la segunda etapa del canje, en el marco de su política de desendeudamiento y de retorno a los mercados voluntarios de crédito para lograr mejores condiciones de financiamiento para 2010.
Los tenedores que no ingresaron al primer canje poseen bonos por unos U$S 20.000 millones y quienes estén interesados en participar en el segundo deberán suscribir un bono con un quita superior a la que se instrumentó en la primera propuesta, que fue del 65%, a un plazo de 20 años. También deberán adquirir otro por U$S 1.000 millones, que le servirá al Gobierno nacional para hacerse de efectivo, además de regularizar la situación con los holdouts -los bonistas que no entraron en el primer canje- y mejorar su perfil para la obtención de préstamos. La reapertura del canje y el reestablecimiento del vínculo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) son pasos clave para llevar adelante la reestructuración de la deuda que la Argentina mantiene con el Club de París, que ronda los U$S 6.700 millones. En el primer canje -realizado en 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner y la gestión de Roberto Lavagna como ministro de Economía- la Argentina consiguió una aceptación de más del 76%, con la quita del 65% a U$S 82.000 millones en bonos.
En esta segunda etapa, la quita deberá ser superior y quienes participen del canje deberán desistir de las acciones judiciales contra la Argentina por el default de la deuda decretado a fines del 2001, cuando el presidente era Adolfo Rodríguez Saá.
Según fuentes parlamentarias, el ministro de Economía, Amado Boudou, tiene previsto ir mañana a la mañana a la Cámara de Diputados, a explicar los alcances de la iniciativa.
La intención del kirchnerismo es aprobar mañana mismo a la tarde, en la sesión ordinaria de Diputados, una preferencia con despacho de comisión para tratar el proyecto en la próxima sesión. (DyN-Télam)







