27 Octubre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La armonización de la vida laboral con la vida familiar de quienes ocupan cargos gerenciales es un tema que va ganando espacio en el mundo empresarial y en el ámbito académico. En un estudio realizado en siete países latinoamericanos por el centro "Conciliación Familia y Empresa" (ConFyE) de la escuela de negocios de la Universidad Austral, los ejecutivos destinan a su trabajo 49 horas semanales, y aún así dicen tener poco tiempo para terminar sus tareas, mucho menos para reflexionar o planificar sobre la actividad laboral. Son los chilenos, uruguayos y argentinos los que menos tiempo se dan para esas tareas. Por otro lado, los empresarios y gerentes dedican un promedio de 20 horas semanales a los hijos. Sólo el 33% siente con alta frecuencia que la familia les demanda mucha atención.
El trabajo de investigación tuvo un tamaño muestral de 1.643 casos, censados a través de un cuestionario estructurado a directivos y gerentes de grandes y medianas empresas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala México y Uruguay. La muestra abarca así a países que representan el 83% del producto interno bruto de Latinoamérica y el 79% de su población. El estudio también sostiene que los empresarios se sienten más requeridos por sus cónyuges que por sus hijos. Sin embargo el 60% de los encuestados dicen que aquello que lo hace sentir más feliz es la vida familiar. Para el estudio del ConFyE, el 33% de los encuestados dice que trabajan para obtener recursos materiales y cerca del 30% lo hace para crecer como persona.
En este apartado, la Argentina y Uruguay se diferencian del resto de los países de la región: un promedio de 46% de los encuestados rioplatenses sienten que la principal motivación es económica. La sociedad, en la visión del 51% de los ejecutivos, acepta que una mujer se retire en horario de la empresa para atender sus responsabilidades familiares. Ese porcentaje se reduce al 37% cuando de varones se trata.
Según la investigadora Patricia Debeljuh, uno de los principales cambios en este mundo es la entrada de las mujeres en el mercado laboral. A diferencia de los hombres, "las mujeres siguen teniendo una relación muy fuerte con su familia, y por ello tratan de ser más expeditivas al momento de las reuniones o el trabajo después de hora". En el mismo sentido, Guillermo Fraile sostuvo: "hay que entender la lógica de funcionamiento en la mentalidad de la mujer: siente que tiene la responsabilidad por haber gestado a los hijos, y de allí de tenerlos, cuidarlos y educarlos. El hombre, en cambio, educa a los hijos, pero delega mucho. Así la mujer, cuando encuentra solucionado su problema laboral no tiene que ver con lo económico, sino en especial con los beneficios. Prefieren ganar menos dinero, si las dejan trabajar dos días desde casa. Por eso, las diferencias entre los ingresos de mujeres y hombres en puestos gerenciales se ven compensados desde ese lugar de los beneficios". (Télam)
El trabajo de investigación tuvo un tamaño muestral de 1.643 casos, censados a través de un cuestionario estructurado a directivos y gerentes de grandes y medianas empresas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala México y Uruguay. La muestra abarca así a países que representan el 83% del producto interno bruto de Latinoamérica y el 79% de su población. El estudio también sostiene que los empresarios se sienten más requeridos por sus cónyuges que por sus hijos. Sin embargo el 60% de los encuestados dicen que aquello que lo hace sentir más feliz es la vida familiar. Para el estudio del ConFyE, el 33% de los encuestados dice que trabajan para obtener recursos materiales y cerca del 30% lo hace para crecer como persona.
En este apartado, la Argentina y Uruguay se diferencian del resto de los países de la región: un promedio de 46% de los encuestados rioplatenses sienten que la principal motivación es económica. La sociedad, en la visión del 51% de los ejecutivos, acepta que una mujer se retire en horario de la empresa para atender sus responsabilidades familiares. Ese porcentaje se reduce al 37% cuando de varones se trata.
Según la investigadora Patricia Debeljuh, uno de los principales cambios en este mundo es la entrada de las mujeres en el mercado laboral. A diferencia de los hombres, "las mujeres siguen teniendo una relación muy fuerte con su familia, y por ello tratan de ser más expeditivas al momento de las reuniones o el trabajo después de hora". En el mismo sentido, Guillermo Fraile sostuvo: "hay que entender la lógica de funcionamiento en la mentalidad de la mujer: siente que tiene la responsabilidad por haber gestado a los hijos, y de allí de tenerlos, cuidarlos y educarlos. El hombre, en cambio, educa a los hijos, pero delega mucho. Así la mujer, cuando encuentra solucionado su problema laboral no tiene que ver con lo económico, sino en especial con los beneficios. Prefieren ganar menos dinero, si las dejan trabajar dos días desde casa. Por eso, las diferencias entre los ingresos de mujeres y hombres en puestos gerenciales se ven compensados desde ese lugar de los beneficios". (Télam)







