20 Octubre 2009 Seguir en 
Determinar el desempeño y capacidades de los empleados es siempre una tarea difícil, especialmente cuando se trata de identificar a los empleados marginales en el equipo. Estos trabajadores son aquellos que tienen un estandar de desempeño mínimo y, excepcionalmente, lo superan, dicen los expertos del Instituto Dale Carnegie Argentina. La tarea de un buen manager, plantean los especialistas, es reconocer los diferentes tipos de trabajadores de bajo desempeño y aprender a aplicar las técnicas adecuadas para motivarlos hacia altos niveles de desempeño. Estas son algunas ideas para ayudar a esas persona a tener éxito:
Comunicación. Una baja en el desempeño puede, a veces, ser causada por un conflicto personal real o percibido. Algunas personas se guardan sus problemas para sí mismos y estos terminan manifestándose de manera perjudicial si no son detectados a tiempo y encaminados correctamente. En ocasiones, los empleados suelen sentirse decepcionados ante un fracaso en el logro de ciertos objetivos profesionales. La misión del líder es conocer las metas personales de los miembros del equipo y ayudarlos a alcanzarlas. Debe comunicar a su gente qué puede hacer para lograr dichos objetivos. Es decir, cómo mantener un alto nivel de performance incluyendo entrenamiento adicional, etc.
Eliminar el desgano. Algunos empleados pueden haber estado desempeñando la misma función por tanto tiempo; por eso ya no disfrutan más de ella.El manager puede ayudar a que aquellas personas altamente productivas vuelvan a serlo, enriqueciendo sus tareas. Deberá asignar funciones diversificadas. Otro método es reestructurar la forma en que el trabajo es hecho. Animar a los empleados a dar ideas para hacer el trabajo más interesante y efectivo es una salida. Asignar proyectos especiales también puede ayudar a lograr innovación y creatividad.
Antiguos empleados. Estos son los típicos buenos empleados que han estado en la organización por años. Ellos contribuyen a la productividad pero sienten que ya hicieron su parte. Asignándoles nuevos proyectos, no sólo puede demostrarle respeto por su experiencia, sino que también se les da la oportunidad de hacer algo nuevo y diferente. Este estímulo queda guardado y se traslada cuando la gente vuelve a su habitual tarea.
Comunicación. Una baja en el desempeño puede, a veces, ser causada por un conflicto personal real o percibido. Algunas personas se guardan sus problemas para sí mismos y estos terminan manifestándose de manera perjudicial si no son detectados a tiempo y encaminados correctamente. En ocasiones, los empleados suelen sentirse decepcionados ante un fracaso en el logro de ciertos objetivos profesionales. La misión del líder es conocer las metas personales de los miembros del equipo y ayudarlos a alcanzarlas. Debe comunicar a su gente qué puede hacer para lograr dichos objetivos. Es decir, cómo mantener un alto nivel de performance incluyendo entrenamiento adicional, etc.
Eliminar el desgano. Algunos empleados pueden haber estado desempeñando la misma función por tanto tiempo; por eso ya no disfrutan más de ella.El manager puede ayudar a que aquellas personas altamente productivas vuelvan a serlo, enriqueciendo sus tareas. Deberá asignar funciones diversificadas. Otro método es reestructurar la forma en que el trabajo es hecho. Animar a los empleados a dar ideas para hacer el trabajo más interesante y efectivo es una salida. Asignar proyectos especiales también puede ayudar a lograr innovación y creatividad.
Antiguos empleados. Estos son los típicos buenos empleados que han estado en la organización por años. Ellos contribuyen a la productividad pero sienten que ya hicieron su parte. Asignándoles nuevos proyectos, no sólo puede demostrarle respeto por su experiencia, sino que también se les da la oportunidad de hacer algo nuevo y diferente. Este estímulo queda guardado y se traslada cuando la gente vuelve a su habitual tarea.







