28 Septiembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno buscará avanzar en la normalización de la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de la asamblea anual del organismo, que se realizará a fines de esta semana en Estambul, Turquía, aunque mantendrá su postura de no aceptar condicionamientos sobre la política económica.
La cumbre anual del FMI y el Banco Mundial se llevará a cabo el 3 y 4 de octubre, a la cual está previsto que asista una delegación de funcionarios del Palacio de Hacienda encabezada por el ministro de Economía, Amado Boudou.
En la reunión del G-20 realizada la semana pasada en Pittsburgh, Estados Unidos, la Argentina firmó, junto al resto de la naciones, una declaración en la cual figura que los ministros de Finanzas de ese nucleamiento avanzarán en un proceso de "consultas mutuas" para la evaluación del impacto colectivo de sus políticas económicas sobre la economía mundial.
En su declaración, el G-20 remarca: "pedimos al FMI para que ayuden a nuestros ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales en este proceso de evaluación mutua, mediante el desarrollo de un análisis prospectivo, para determinar si las políticas aplicadas por cada país del G-20 son coherentes con las trayectorias más sostenible y equilibradas para la economía mundial". Esta decisión parece ir a contramano de la reiterada negativa del Gobierno argentino de aceptar una auditoría a las cuentas fiscales y macroeconómicas del país. Luego de su participación en la Asamblea del FMI, Boudou volará a París, para continuar buscando una solución a la deuda que mantiene Argentina con el Club de París por U$S 6.000 millones. (DyN)
La cumbre anual del FMI y el Banco Mundial se llevará a cabo el 3 y 4 de octubre, a la cual está previsto que asista una delegación de funcionarios del Palacio de Hacienda encabezada por el ministro de Economía, Amado Boudou.
En la reunión del G-20 realizada la semana pasada en Pittsburgh, Estados Unidos, la Argentina firmó, junto al resto de la naciones, una declaración en la cual figura que los ministros de Finanzas de ese nucleamiento avanzarán en un proceso de "consultas mutuas" para la evaluación del impacto colectivo de sus políticas económicas sobre la economía mundial.
En su declaración, el G-20 remarca: "pedimos al FMI para que ayuden a nuestros ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales en este proceso de evaluación mutua, mediante el desarrollo de un análisis prospectivo, para determinar si las políticas aplicadas por cada país del G-20 son coherentes con las trayectorias más sostenible y equilibradas para la economía mundial". Esta decisión parece ir a contramano de la reiterada negativa del Gobierno argentino de aceptar una auditoría a las cuentas fiscales y macroeconómicas del país. Luego de su participación en la Asamblea del FMI, Boudou volará a París, para continuar buscando una solución a la deuda que mantiene Argentina con el Club de París por U$S 6.000 millones. (DyN)







