11 Septiembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Trabajadores de la ex fábrica Terrabusi, apoyados por militantes de partidos políticos y agrupaciones sociales, cortaron ayer en dos oportunidades, una a la mañana y otra a la tarde, la autopista Panamericana a la altura de General Pacheco, para reclamar la reincorporación de 156 operarios despedidos de esa compañía.
El conflicto comenzó hace tres meses, cuando los trabajadores arrancaron con asambleas para reclamar mejoras salariales y se intensificó a principios de julio cuando se manifestaron frente a la planta para pedir medidas de prevención por la epidemia de la gripe A.
Ese mes, la empresa Kraft Foods -que controla la ex Terrabusi- decidió despedir a los 156 trabajadores, argumentando que se produjeron como "consecuencia de una serie de paros intempestivos, bloqueo a las instalaciones administrativas y otras medidas de fuerza que impidieron el normal funcionamiento de la empresa". Entre los despedidos se encuentran delegados sindicales, por lo que la empresa realizó presentaciones judiciales a fin de obtener su desafuero, como paso previo al despido efectivo, tal como lo marca la legislación nacional, argumentó Kraft Foods.
El Ministerio de Trabajo dictó, luego de las cesantías, la conciliación obligatoria pero una vez transcurrido el plazo legal máximo decidió levantarla ante el estancamiento en las negociaciones.
Pedro López Matheu, director de Asuntos Corporativos de la empresa, aseguró que los despidos no se produjeron por causa gremial, sino "hechos de violencia e intimidación que la empresa no va a tolerar". "La planta está inactiva hace días porque estas personas impiden que los trabajadores que quieren volver a sus puestos vuelvan a hacerlo. Parte de la planta está trabajando. Estamos sin producción", advirtió. (NA)
El conflicto comenzó hace tres meses, cuando los trabajadores arrancaron con asambleas para reclamar mejoras salariales y se intensificó a principios de julio cuando se manifestaron frente a la planta para pedir medidas de prevención por la epidemia de la gripe A.
Ese mes, la empresa Kraft Foods -que controla la ex Terrabusi- decidió despedir a los 156 trabajadores, argumentando que se produjeron como "consecuencia de una serie de paros intempestivos, bloqueo a las instalaciones administrativas y otras medidas de fuerza que impidieron el normal funcionamiento de la empresa". Entre los despedidos se encuentran delegados sindicales, por lo que la empresa realizó presentaciones judiciales a fin de obtener su desafuero, como paso previo al despido efectivo, tal como lo marca la legislación nacional, argumentó Kraft Foods.
El Ministerio de Trabajo dictó, luego de las cesantías, la conciliación obligatoria pero una vez transcurrido el plazo legal máximo decidió levantarla ante el estancamiento en las negociaciones.
Pedro López Matheu, director de Asuntos Corporativos de la empresa, aseguró que los despidos no se produjeron por causa gremial, sino "hechos de violencia e intimidación que la empresa no va a tolerar". "La planta está inactiva hace días porque estas personas impiden que los trabajadores que quieren volver a sus puestos vuelvan a hacerlo. Parte de la planta está trabajando. Estamos sin producción", advirtió. (NA)







