Cartas de lectores

11 Septiembre 2009
LAS MAESTRAS
No quería dejar pasar este día especial para mí. Cuando tenía 5 años ingresé a la escuela Avellaneda (avenida Roca y La Rioja) al jardín de infantes, donde conocí a mis maestras. Todos los días, ellas nos revisaban las uñas (cortas y limpias), los zapatos bien lustrados y el delantal blanco y almidonado. Luego pasé al primer grado, donde me enseñaron las letras, los números a través de palitos y el famoso contador; nos corregían la ortografía haciéndonos escribir varias veces esa palabra para no olvidarnos. En 1971 egresé, pero no puedo ni debo olvidar que orgullosamente tuve la suerte de portar la bandera en desfiles y actos patrios. Por eso, en estas pocas líneas, quiero decirles: muchas gracias, señoritas, por todo aquello que enseñaron y enseñan a diario. Les deseo un feliz día.

Daniel Darío Trujillo
Chiclana 857
S. M. de Tucumán

FAMILIA OLVIDADA

En la calle México al 2.800, barrio Echeverría, vive una familia con alto grado de vulnerabilidad, se trata de una familia compuesta por cuatro hermanos y dos hijas de una de ellos. Todos sus integrantes, excepto uno que sufre de hipoacusia, padecen enfermedades mentales que no son tratadas actualmente. En reiteradas oportunidades fueron hospitalizados (hospitales del Carmen y Obarrio), pero luego no hubo un seguimiento del caso. Si bien obtuvieron ayudas paliativas de diferentes organismos, como ocurrió en 2007. En su momento fueron muchos los que se acercaron, además del Estado, y se les brindó asistencia inmediata, pasando luego al olvido. Pedimos una urgente intervención, dado que sufren abandono de persona, ya que por su condición de humildes y discapacitados, no sólo padecen la discriminación social sino que también de los organismos oficiales, los cuales deberían dar respuestas a quienes buscan sus derechos como personas. Tres de los integrantes de la familia son titulares de pensiones y uno es beneficiario del plan social PEC. Estas personas no pueden valerse por sí misma, necesitan urgente atención médico-sanitaria, ya que si bien poseen casa propia adecuada para un normal funcionamiento, su deterioro físico-mental no les permite vivir dignamente. Cansados ya de golpear puertas sin obtener respuestas, damos a conocer esta terrible situación de ver cómo la salud de estas personas empeora sin tener la contención del Estado.

Ana María Sánchez
México 2.829
S. M. de Tucumán

CALENDARIO SOLAR

La gente y su hospitalidad me hicieron sentir parte de ese rincón de nuestro país. Visitando la villa de El Mollar, en la comunidad Casas Viejas, fui recibido con la mayor de las hospitalidades. Con interés escuché los relatos sobre las costumbres, lugares y creencias ancestrales. De esta forma fui conducido al calendario solar. Al llegar allí noté que inmediatamente, junto a este monumento, se levantaba una moderna construcción cuya estructura y materiales disentían totalmente con la geografía y su esencia. A metros de allí, se ubica una casa, caracterizada por la acumulación de basura moderna que arruina y daña lo sagrado del lugar. Desearía que quien vaya al lugar, observe el daño realizado al calendario solar y a su entorno y tomen las medidas necesarias para salvar y preservar este monumento.

Cristian Marcelo Gramajo
crist_cmg@hotmail.com

QUIOSCO DE LA SADE

¿Dónde está ese quiosco pintoresco a Sociedad Argentina de Escritores-Tucumán que formaba parte del panorama cotidiano de la capital tucumana? ¿Nadie vio cuando lo retiraron de Muñecas casi esquina Mendoza? ¿Quiénes fueron? ¿Por qué? ¿Cómo? Ese vacío duele, es una herida a nuestra cultura. Los escritores nos vemos privados arbitrariamente de un espacio importante para difundir nuestras obras. Como escritora y como ex presidenta fundadora de la SADE-Tafí Viejo, apelo a la sensibilidad de las personas responsables de este hecho para que den una explicación o, si fuera posible, mágicamente, así como desapareció, restituyan a su lugar el objeto en cuestión.

Estela Porta
estela_porta@hotmail.com

FRAY MAMERTO ESQUIU

El 22 de enero de 2008 ocurrió un hecho delictivo que conmovió el sentimiento religioso del pueblo catamarqueño: el robo del corazón de fray Mamerto Esquiú conservado como reliquia en el templo de San Francisco. Cuando el autor fue detenido hubo problemas con su identificación. Se trataba de un inmigrante clandestino que les mintió a la Policía y la Justicia su verdadero nombre. Averiguaciones posteriores permitieron saber que era un nativo de La Paz (Bolivia), sin ocupación ni profesión conocida. El juez federal de Catamarca resolvió su procesamiento por tratarse de un delito cometido en un sitio histórico amparado por la ley nacional. El hecho fue consumado con violencia: perforación de una urna de cristal donde se conservaba la reliquia sagrada, incuestionablemente, cabía la sanción prevista por el artículo 167 del Código Penal que castiga ese tipo de delito con prisión de tres a seis años. Impropiamente, el defensor oficial que se asignó al imputado calificó el hecho como "hurto simple", privilegiando los supuestos derechos de un inmigrante ilegal sobre la preservación del patrimonio religioso y cultural del pueblo argentino. digo esto con pleno conocimiento de causa. Como autor de la biografía "Esquiú Apóstol y Ciudadano", he demostrado que el célebre orador de la Constitución y obispo de Córdoba, es la personalidad más eminente que haya dado la Iglesia a nuestra patria. Llevado al proceso a la jurisdicción de la Cámara Federal de Tucumán, un fallo dictado con ligereza jurídica resolvió que el delincuente quedara en libertad. Y poco tiempo después, obrando con contumacia, perpetró otro robo de objetos sagrados en la iglesia de Las Juntas (departamento Ambato). Fue detenido y procesado en la jurisdicción provincial y como la pena impuesta fue leve, hoy lo tenemos circulando con plena libertad en nuestra provincia y eventualmente en el país. Este garantismo insólito provoca mi asombro y rechazo. ¿Ese habría sido el criterio aplicado al caso por Nicolás Avellaneda, jurista y ex presidente de la Nación? Siendo joven abogado, Avellaneda escuchó el hermoso sermón pronunciado por Esquiú el 20 de febrero de 1856 cuando se inauguró la Iglesia Matriz de Tucumán. A partir de ese momento cultivó su amistad y fue devoto admirador suyo. Tanto es así como ministro de Culto del presidente Sarmiento lo propuso como candidato para el arzobispado de Buenos Aires, aprobado en primera votación del Senado de la Nación. En rasgo de humildad ejemplar, Esquiú renunció a esa máxima dignidad. Pero Avellaneda, promovido a la Presidencia, insistió en exaltar a Esquiú y logró que el papa León XIII lo nombrara obispo de Córdoba (1880-1883). Su gestión pastoral fue memorable y ocurrida su muerte prematura el 10 de enero de 1883, suscitó un duelo nacional con decreto de honores dictado por el general Julio Argentino Roca, titular del Poder Ejecutivo. El corazón de fray Mamerto Esquiú, donado por su hermano Odorico al convento franciscano de Catamarca, ha sido sustraído a la veneración de la feligresía católica de la Argentina. Y los catamarqueños hemos sido despojados por la acción demencial de un inmigrante ilegal, sin que haya ocurrido la sanción pertinente de la Justicia Federal.

Armando Raúl Bazán
Virgen del Valle 512
Catamarca

JUBILADOS MUNICIPALES

La clase pasiva municipal está siendo discriminada por los bajos sueldos que percibe. El mínimo es de $ 770 llevado a $ 827. Con los descuentos de obras sociales y los pagos de impuestos llegamos a cobrar $ 300 de bolsillo. Hemos solicitado una recomposición salarial o bien una suma fija, por los aumentos que otorga la provincia a los activos, no remunerativa. Preguntamos las autoridades, ¿qué escala salarial de activos se tomó como base para las aplicaciones de cálculos de los aumentos?

Ernestina Gómez
Diagonal Norte (km 2)
Los Pocitos-Tucumán


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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