Normas de seguridad en los edificios

03 Septiembre 2009
La vida es el don más preciado, pero a menudo el hombre no lo percibe. En cierta ocasión, le preguntaron al Dalai Lama qué le sorprendía más de la humanidad. "Los hombres... porque pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro. Y viven como si no tuviesen que morir nunca. Y mueren como si nunca hubieran vivido", respondió. Generalmente, el ser humano siempre deja para después lo que puede hacer hoy. Esa misa actitud suele tener cuando de preservar la vida se trata.
Las medidas de seguridad justamente se elaboran con esa finalizad: prevenir los accidentes. De acuerdo con un reciente informe de la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad capitalina, una buena parte de los edificios de la ciudad no cuentan con los elementos suficientes en caso de producirse un siniestro. En varios casos, las torres no tienen los suficientes extintores, las mangueras suelen estar desconectadas y las escaleras no han sido adecuadas para funcionar como vía de evacuación.
Las ordenanzas que regulan los sistemas contra incendios en los edificios datan de 1994. Por esta razón, los inmuebles en altura más nuevos son los que mayormente cumplen con las normas de seguridad. El titular de la repartición municipal admitió que la capacidad operativa es insuficiente para inspeccionar construcciones y locales. El organismo dispone de apenas 20 inspectores para cubrir todo el municipio y señaló que se efectúan alrededor de 30 controles por día.
El director de la división de Bomberos de la Policía provincial aseveró que las mangueras a veces están de adorno en las cajas vidriadas, porque nunca fueron conectadas a la cisterna que debe tener el inmueble y agregó que faltan matafuegos en algunos pisos y cuando los hay, los habitantes no saben cómo usarlos o no saben cómo actuar en caso de un incendio.
En octubre del año pasado, Defensa Civil informó que el 40% de las sanciones efectuadas correspondían a las torres que no contaban con matafuegos o no poseían todos los elementos necesarios. La falta de luces de emergencia representaba el 30% de las infracciones y el 15% se refería a la ausencia de señalización (salidas, escaleras). La falta de antideslizantes en los peldaños de las escaleras representaba el 10%. También se habían labrado multas porque los elementos de seguridad se hallaban guardados para que no se los robaran, cuando debían estar a la vista de los moradores. Se indicó entonces que el 90% de las propiedades horizontales estaba en infracción porque las puertas no se abrían hacia afuera, pero que realizar el cambio a veces era imposible por la estructura arquitectónica del inmueble.
En esta oportunidad, un directivo de la Cámara de Administradores de Propiedad Horizontal afirmó que en los casos de las construcciones antiguas, hay exigencias imposibles de cumplir e indicó que actualmente se multa a los consorcios, pero no se verifica si después de pagar la multa solucionaron el problema.
El martes hubo un incendio en el décimo piso del viejo edificio de San Martín y Rivadavia, en el que viven varias personas de edad avanzada. Afortunadamente, no hubo víctimas. Si el siniestro se hubiese generado en los pisos inferiores, qué hubiese sucedido.
Por un lado, la Municipalidad debería dotar a Defensa Civil de mayor cantidad de personal con la capacitación necesaria; su tarea no sólo debe ser de penalización, sino de concientización. Por otro lado, los moradores deben pensar que las inversiones en seguridad son imprescindibles para proteger la vida. No se debe confiar en que las desgracias les suceden sólo a los otros.

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