El emprendedor fija metas claras y asume riesgos calculados

La información es su capital más valioso.

SEGURIDAD. El emprendedor debe estar convencido de su proyecto.
SEGURIDAD. El emprendedor debe estar convencido de su proyecto.
11 Agosto 2009
El trabajo no sólo es en relación de dependencia. Cualquier persona puede despertar el espíritu emprendedor, armando su unidad de negocio. Para eso, es necesario estudiar el mercado y buscar oportunidades, dice Eduardo Ricobelli, titular de la cátedra de "Emprendedor Universitario" de la Facultad de Economía de la Unsta.
Organizador de Tucumán Emprende (www.tucumanemprende.com.ar), un encuentro que se hará entre el 19 y el 22 del corriente en la altura de San Javier, Ricobelli indica que todo emprendedor debe interpretar los cambios que se producen en la realidad, las modas, las tendencias, los deseos y las nuevas necesidades de las personas. "Mirar más allá donde los otros encuentran dificultades", señala el también director de la Escuela de Alta Dirección de la Fundación del Tucumán. Ricobelli brinda algunas herramientas para convertirse en emprendedor.
Planificar sistemáticamente: es esencial hacer un detalle de las tareas, asignándoles un grado relativo de importancia. Separar las tareas importantes de las que son urgentes, determinar un tiempo acorde para cada una de ellas, controlar los desvíos y corregirlos.
Ser persuasivo y construir redes de apoyo: un emprendedor sabe hacerse escuchar pero también escucha. Sabe "sumar", hacer que los demás sean partícipes, no descalificar las iniciativas que otros les acerquen. Trabaja en equipo,  plantea temas de discusión a la mesa de trabajo.  
Confiar en sí mismo: es sumamente importante que el emprendedor se encuentre convencido de lo que está por realizar. Así logrará la capacidad y la seguridad que necesitará para llevarlo adelante.  
Ser persistente: pensar que con el primer negocio la gente se hace rica es un mito. Todos los exitosos han pasado por fracasos en sus negocios.
Cumplir los compromisos: es esencial valorar el prestigio personal y del negocio a largo plazo, antes que la ganancia a corto plazo.
Correr riesgos calculados: debe estudiar todo con un espíritu crítico, no ser incauto y ser lo más objetivo posible. Calcular el peligro y todas sus alternativas.
Fijar metas: todo lo que el emprendedor se proponga debe ser a corto plazo, siempre con una visión a largo plazo. Estos objetivos deben estar orientados hacia resultados específicos, ser realizables y alcanzables, aceptados por todos los que trabajan en la empresa, claros y fáciles de comprender, flexibles y consistentes entre sí, capaces de crear un desafío y susceptibles de ser controlados.
Buscar información: los empresarios analizan antes de hacer las cosas (información sobre los competidores, sobre los clientes, sobre nuevas maquinarias, entre otros datos relevantes).

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