21 Julio 2009 Seguir en 
Con la caída en el nivel de ingresos, por la baja de la actividad económica, el gobernador José Alperovich desechó ayer toda posibilidad de diferir el pago de los impuestos provinciales, tal como había solicitado la conducción de la Federación Económica de Tucumán (FET). "Imagínese que yo les pida a los empleados públicos un aplazamiento de 60 días en el pago de sueldos, es imposible", planteó el mandatario cuando la prensa le consultó acerca de la inquietud del sector privado.
"Yo no quisiera cobrar impuestos, pero qué hacemos para mantener el Estado", acotó Alperovich, luego de supervisar obras en el Hospital del Este.
La intención oficial es no modificar el esquema tributario ante la incertidumbre económica que pone en riesgo el giro de recursos de coparticipación nacional a la provincia. Frente a ese panorama, el Poder Ejecutivo intenta compensar la menor redistribución de las transferencias federales con el sostenimiento de la recaudación provincial. En ese contexto, la Dirección General de Rentas tiene como meta de ingresos mensuales unos $ 100 millones, aunque este es puede sentirse el impacto de la crisis y de los efectos de la gripe A en el sector privado.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) había solicitado que se postergara por 90 días el pago de IVA, de las cargas sociales y de los ingresos brutos. La entidad afirmó que hubo una abrupta caída en las ventas minoristas (en torno del 20%), por lo que los comerciantes no podrán cumplir con sus obligaciones tributarias.
"Yo no quisiera cobrar impuestos, pero qué hacemos para mantener el Estado", acotó Alperovich, luego de supervisar obras en el Hospital del Este.
La intención oficial es no modificar el esquema tributario ante la incertidumbre económica que pone en riesgo el giro de recursos de coparticipación nacional a la provincia. Frente a ese panorama, el Poder Ejecutivo intenta compensar la menor redistribución de las transferencias federales con el sostenimiento de la recaudación provincial. En ese contexto, la Dirección General de Rentas tiene como meta de ingresos mensuales unos $ 100 millones, aunque este es puede sentirse el impacto de la crisis y de los efectos de la gripe A en el sector privado.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) había solicitado que se postergara por 90 días el pago de IVA, de las cargas sociales y de los ingresos brutos. La entidad afirmó que hubo una abrupta caída en las ventas minoristas (en torno del 20%), por lo que los comerciantes no podrán cumplir con sus obligaciones tributarias.







