Las empresas preservan a los "especializados"
Por la crisis global, las compañías instaladas en la región abandonaron la búsqueda de talentos e hicieron foco en el plantel permanente. Los trabajadores ya no buscan la oportunidad en la empresa de al lado. Frente a la tormenta económica, son más conservadores que en 2008, dicen desde Manpower.
07 Julio 2009 Seguir en 
El mercado de trabajo regional se adaptó a las condiciones del momento. Las empresas radicadas en esta parte del país ya no están lanzadas a la alocada carrera de conseguir a los talentos, sino a "blindar" a su personal especializado, es decir, aquellos trabajadores que se mueven como peces en el agua durante la crisis. En ese contexto, ganan terreno aquellos empleados y ejecutivos que tengan competencias asociadas al management (flexibilidad, adaptabilidad y visión global del negocio), afirma a LA GACETA Martín Poncio, director regional Norte de Manpower Argentina. Ni en Tucumán ni en otras provincias del NOA hay un contexto en el que las bajas de personal sean superiores a las contrataciones. En todo caso, puntualiza Poncio, desde fines del año pasado hay una marcada tendencia en el mercado laboral regional a ser conservadores con los puestos.
"Son tiempos de manejarse con la mayor especialización posible y, si uno observa la conducta de las empresas respecto de los movimientos de personal, podrá llegarse a la conclusión de que, frente a la crisis actual, se cuidó más al plantel especializado que al de otras áreas", dice Poncio, quien disertó en la Fundación Magister sobre "Una visión general sobre los cambios del mundo laboral".
La idea de los ejecutivos de la región es la misma que la tendencia global: auscultar quiénes son los empleados más eficientes que se pueden desempeñar productivamente tanto en tiempos de crisis como en períodos estables para la economía.
El equipo
La crisis, además, ha puesto en guardia a los empleados. Muchos, considerados en el mercado como talentos, decidieron abandonar la alta rotación y dejar de mirar a las empresas de enfrente como una nueva oportunidad de trabajo. "Los trabajadores, en particular los vinculados con la tecnología, son hoy más conservadores que antes. Prefieren mirar lo que acontece, conservando su silla en una compañía, y esperar que la tormenta pase", puntualiza el gerente regional de Manpower.
Ser conservadores, aclara el directivo, no necesariamente está ligado a una baja de la productividad laboral. "La crisis impone exigencias mutuas entre los ejecutivos de la empresa y sus empleados con el fin de sostener la unidad de negocio", remarca. Poncio revela que, cuando la crisis ceda, el mercado laboral será más exigente. "Los empleados se encontrarán que, para buscar mejores condiciones de trabajo, el peldaño de la escalera hacia el ascenso profesional será más elevado", acota. "Por consiguiente -expresa-, esa sensación de que el talento escasea será mucho mayor que lo fue hasta fines del año pasado".
Las tres "G"
Profesionales, técnicos u operarios no deben pensar que este 2009 es el año de la capacitación. Por el contrario, dice el ejecutivo de Manpower, la capacitación debe ser una responsabilidad, más que una oportunidad, para lograr posicionarse en el competitivo mercado de trabajo. Del mismo modo, agrega, las empresas deben alentar a su plantel a perfeccionarse para dar mayor eficiencia a su competitividad frente a otras compañías del rubro.
En esa carrera, Poncio expresa que a la hora de gerenciar, cualquier directivo debe aplicar la política de las tres "G": gente, gestión y gerencia.
"Cualquier gerente debe entender el trabajo desde una concepción profunda, de la capacidad de generar portfolio de habilidades entre su gente y no solamente preocuparse por generar dinero", sostiene. Así, "el empleado se enamorará de la empresa", dice.
En la gestión, el feedback (intercambio de opiniones) permanente es fundamental. Los jóvenes han impuesto el trabajo en comunidades a través de las herramientas tecnológicas. Si se toma ese camino, afirma Poncio, será más fácil para un gerente organizar equipos de trabajo, dando la oportunidad de deslindar responsabilidades entre su gente.
"Son tiempos de manejarse con la mayor especialización posible y, si uno observa la conducta de las empresas respecto de los movimientos de personal, podrá llegarse a la conclusión de que, frente a la crisis actual, se cuidó más al plantel especializado que al de otras áreas", dice Poncio, quien disertó en la Fundación Magister sobre "Una visión general sobre los cambios del mundo laboral".
La idea de los ejecutivos de la región es la misma que la tendencia global: auscultar quiénes son los empleados más eficientes que se pueden desempeñar productivamente tanto en tiempos de crisis como en períodos estables para la economía.
El equipo
La crisis, además, ha puesto en guardia a los empleados. Muchos, considerados en el mercado como talentos, decidieron abandonar la alta rotación y dejar de mirar a las empresas de enfrente como una nueva oportunidad de trabajo. "Los trabajadores, en particular los vinculados con la tecnología, son hoy más conservadores que antes. Prefieren mirar lo que acontece, conservando su silla en una compañía, y esperar que la tormenta pase", puntualiza el gerente regional de Manpower.
Ser conservadores, aclara el directivo, no necesariamente está ligado a una baja de la productividad laboral. "La crisis impone exigencias mutuas entre los ejecutivos de la empresa y sus empleados con el fin de sostener la unidad de negocio", remarca. Poncio revela que, cuando la crisis ceda, el mercado laboral será más exigente. "Los empleados se encontrarán que, para buscar mejores condiciones de trabajo, el peldaño de la escalera hacia el ascenso profesional será más elevado", acota. "Por consiguiente -expresa-, esa sensación de que el talento escasea será mucho mayor que lo fue hasta fines del año pasado".
Las tres "G"
Profesionales, técnicos u operarios no deben pensar que este 2009 es el año de la capacitación. Por el contrario, dice el ejecutivo de Manpower, la capacitación debe ser una responsabilidad, más que una oportunidad, para lograr posicionarse en el competitivo mercado de trabajo. Del mismo modo, agrega, las empresas deben alentar a su plantel a perfeccionarse para dar mayor eficiencia a su competitividad frente a otras compañías del rubro.
En esa carrera, Poncio expresa que a la hora de gerenciar, cualquier directivo debe aplicar la política de las tres "G": gente, gestión y gerencia.
"Cualquier gerente debe entender el trabajo desde una concepción profunda, de la capacidad de generar portfolio de habilidades entre su gente y no solamente preocuparse por generar dinero", sostiene. Así, "el empleado se enamorará de la empresa", dice.
En la gestión, el feedback (intercambio de opiniones) permanente es fundamental. Los jóvenes han impuesto el trabajo en comunidades a través de las herramientas tecnológicas. Si se toma ese camino, afirma Poncio, será más fácil para un gerente organizar equipos de trabajo, dando la oportunidad de deslindar responsabilidades entre su gente.
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