Los adinerados se inclinan por las compras de oportunidades
Los sectores más pudientes del país son conservadores a la hora de colocar su patrimonio. La compra de bienes inmuebles sigue siendo la primera opción. Pero también se animan a volver al mundo de las acciones y a adquirir bonos del Tesoro de EEUU. Cuánto hay que ganar para ser parte de este club.
05 Julio 2009 Seguir en 
"Este es el momento de hacer negocios con los ricos", comentó en un bar un hombre con décadas de experiencia en los negocios a otro que recién se inicia. Más allá de la crisis, los más pudientes encontraron la forma de sostener su patrimonio, en un momento en el que los fondos de inversión no son tan tentadores como en los años de crecimiento. Además, el Estado está controlando la salida de capitales y la colocación de fondos en bancos off shore (una entidad extraterritorial cuyo fuerte es la alta confidencialidad de las operaciones). El negocio de estos tiempos, según los analistas consultados por LA GACETA, pasa por las compras de oportunidades, es decir, la negociación lisa y llana de la rebaja de precios de acciones, títulos o propiedades.
En la Argentina resulta difícil caratular a una persona como rica. Más bien, los consultores y los analistas prefieren hablar de "gente adinerada", definiéndola como aquella franja social que posee ingresos mensuales superiores a los $ 20.000 mensuales. "De acuerdo con su nivel de ingresos, hay adinerados que decidieron jugar en la Bolsa, adquirir campos o construir edificios. Otros, en cambio, mantienen una vieja mecánica cuando los tiempos son tormentosos: sacan el dinero del país", señala a nuestro diario Oscar Liberman, de la Fundación Mercado.
En efecto, en el último año, la fuga de capitales alcanzó los U$S 19.902 millones, según un estudio efectuado por el Estudio Broda & Asociados. Liberman, en este sentido, considera que no se trata tan sólo de los dólares que sacan las multinacionales. "En muchos casos se trata de ahorristas de alto nivel adquisitivo que guardaron la plata en cajas de seguridad que están fuera del sistema y por lo tanto es tomado como fuga", afirma el economista.
El caso provincial
En Tucumán resulta casi difícil llamar a una familia o a una persona rica. Los expertos consideran que se trata de adinerados y que para pertenecer a esa franja social se requiere un patrimonio que ronde los $ 5 millones o un ingreso mensual de entre $ 20.000 y $ 30.000, como mínimo. Algunos consultores estimaron que en esa franja de la sociedad pueden incluirse a unos 32.000 casos, tomando en cuenta de que se trataría del 12% del total de la población ocupada. Cómo parámetro, el promedio mensual de ingresos de un trabajador registrado en Tucumán asciende a $ 1.700, según los datos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones.
El cambio de tendencias en el mundo financiero ha llevado a los más pudientes a buscar alternativas de inversión. La más clásica se vincula con la industria del ladrillo. "Los bienes inmuebles son la tentación de cualquiera y el que tiene efectivo en la mano se volcará a adquirir aquellos que tengan grandes descuentos en su precio final", observa Damián Valenzuela Mayer, presidente de la Cámara de Analistas Bursátiles de Tucumán.
La incipiente recuperación de los mercados internacionales ha llevado a algunos inversores (con más de U$S 100.000 dispuestos a arriesgar en el mercado) a un cambio de cartera. "Se está comenzando a vislumbrar que el mercado está optando por volver a las acciones y dejar atrás a los títulos públicos", indica el analista. La adquisición de esos bonos ha sido el "boom" de los últimos dos meses. Pero, con el freno en las economías de algunos países, ha reimpulsado la sustitución de otras carteras: la compra de bonos del Tesoro de EEUU y la venta de los títulos de los países emergentes. Juego de ricos.
Joyas, obras de arte y relojes
Con los parámetros de Merrill Lynch, en el mundo hay cerca de 8,5 millones de personas con patrimonio superiores a un millón de dólares. Según el informe sobre la Riqueza en el Mundo, durante 2008 bajó la demanda de autos de lujo, pero creció el mercado de los yates y superyates (valuados en U$S 30 millones). Las joyas y los relojes con gemas siguen siendo la principal atracción para los millonarios asiáticos y de Oriente Medio. En Londres, un diamante (Wittelsbach azul) llegó a pagarse en diciembre U$S 24,3 millones. Las obras de arte, en tanto, captaron unos U$S 8.300 millones.
En la Argentina resulta difícil caratular a una persona como rica. Más bien, los consultores y los analistas prefieren hablar de "gente adinerada", definiéndola como aquella franja social que posee ingresos mensuales superiores a los $ 20.000 mensuales. "De acuerdo con su nivel de ingresos, hay adinerados que decidieron jugar en la Bolsa, adquirir campos o construir edificios. Otros, en cambio, mantienen una vieja mecánica cuando los tiempos son tormentosos: sacan el dinero del país", señala a nuestro diario Oscar Liberman, de la Fundación Mercado.
En efecto, en el último año, la fuga de capitales alcanzó los U$S 19.902 millones, según un estudio efectuado por el Estudio Broda & Asociados. Liberman, en este sentido, considera que no se trata tan sólo de los dólares que sacan las multinacionales. "En muchos casos se trata de ahorristas de alto nivel adquisitivo que guardaron la plata en cajas de seguridad que están fuera del sistema y por lo tanto es tomado como fuga", afirma el economista.
El caso provincial
En Tucumán resulta casi difícil llamar a una familia o a una persona rica. Los expertos consideran que se trata de adinerados y que para pertenecer a esa franja social se requiere un patrimonio que ronde los $ 5 millones o un ingreso mensual de entre $ 20.000 y $ 30.000, como mínimo. Algunos consultores estimaron que en esa franja de la sociedad pueden incluirse a unos 32.000 casos, tomando en cuenta de que se trataría del 12% del total de la población ocupada. Cómo parámetro, el promedio mensual de ingresos de un trabajador registrado en Tucumán asciende a $ 1.700, según los datos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones.
El cambio de tendencias en el mundo financiero ha llevado a los más pudientes a buscar alternativas de inversión. La más clásica se vincula con la industria del ladrillo. "Los bienes inmuebles son la tentación de cualquiera y el que tiene efectivo en la mano se volcará a adquirir aquellos que tengan grandes descuentos en su precio final", observa Damián Valenzuela Mayer, presidente de la Cámara de Analistas Bursátiles de Tucumán.
La incipiente recuperación de los mercados internacionales ha llevado a algunos inversores (con más de U$S 100.000 dispuestos a arriesgar en el mercado) a un cambio de cartera. "Se está comenzando a vislumbrar que el mercado está optando por volver a las acciones y dejar atrás a los títulos públicos", indica el analista. La adquisición de esos bonos ha sido el "boom" de los últimos dos meses. Pero, con el freno en las economías de algunos países, ha reimpulsado la sustitución de otras carteras: la compra de bonos del Tesoro de EEUU y la venta de los títulos de los países emergentes. Juego de ricos.
Joyas, obras de arte y relojes
Con los parámetros de Merrill Lynch, en el mundo hay cerca de 8,5 millones de personas con patrimonio superiores a un millón de dólares. Según el informe sobre la Riqueza en el Mundo, durante 2008 bajó la demanda de autos de lujo, pero creció el mercado de los yates y superyates (valuados en U$S 30 millones). Las joyas y los relojes con gemas siguen siendo la principal atracción para los millonarios asiáticos y de Oriente Medio. En Londres, un diamante (Wittelsbach azul) llegó a pagarse en diciembre U$S 24,3 millones. Las obras de arte, en tanto, captaron unos U$S 8.300 millones.







