17 Junio 2009 Seguir en 
LA PLATA/BUENOS AIRES.- El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Carlos Cheppi, negó ayer que la ganadería en el país no exhibe crecimiento, al afirmar: "es una gran mentira decir que el sector esté estancado; le han quitado 14 millones de hectáreas para dedicarlas a la agricultura y tenemos la misma cantidad de animales. No hay crisis en el sector".
El funcionario, quien participó en La Plata junto al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, de una reunión con cerca de 80 jefes comunales y representantes de las áreas municipales del sector agropecuario provincial, en el marco del Plan de Fortalecimiento para Pequeños Productores Ganaderos, afirmó que "la actividad ganadera no está estancada y en la Argentina no hay crisis ganadera".
Consultado sobre el prolongada sequía que soporta el país desde hace más de un año, Cheppi explicó que, por esa causa, la ganadería está pasando por un cambio estructural que no se va a resolver en uno o dos años. "Va a llevar tres, cuatro o cinco años para que termine de reacomodarse", vaticinó.
El funcionario dijo también que "en los últimos 10 años, la agricultura le ha quitado entre 12 millones y 14 millones de hectáreas a la ganadería y, sin embargo, no hemos achicado tanto la cantidad de animales", que estimó en 54 millones de cabezas.
Acotó, sin embargo, que "se vienen años en los que hay que reestructurar todo el sistema ganadero argentino". "Tendremos que discutir a futuro cuántos animales va a sostener el país en una forma de alta productividad, que es la que necesitamos", señaló.
Finalmente Cheppi adelantó que después de las elecciones habrá que sentarse a debatir políticas, aunque no aclaró a quiénes convocará para analizar los temas que preocupan al sector agropecuario en su conjunto.
Reacción ruralista
Las palabras del secretario de Agricultura llegaron luego de las fuertes críticas del sector ganadero, cuyos dirigentes advirtieron que la Argentina, en 2011, tendrá que importar carne.
Esto también tiene que ver con que la oferta de vacunos con destino a faena, considerada elevada hasta el momento, comenzará a declinar durante los dos próximos meses para cuando termine de sacarse la hacienda gorda de los campos, según estudios privados que se conocieron ayer. En esa sintonía se expresaron operadores tradicionales del Mercado de Liniers, así como Ignacio Gómez Alzaga, presidente del Centro de Consignatarios de Productos del País. Señaló que la oferta "todavía es abundante y mucha es de fed lot", dijo y aclaró que "se están vaciando las últimas gorduras" (animales con buena terminación). Sobre la merma que muestran las reservas ganaderas, Gómez Alzaga dijo que "empezó cuando (Guillermo) Moreno decidió intervenir el mercado de carnes", así como que esa tendencia "aún sigue y ahora agravada por la sequía". (DyN)
El funcionario, quien participó en La Plata junto al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, de una reunión con cerca de 80 jefes comunales y representantes de las áreas municipales del sector agropecuario provincial, en el marco del Plan de Fortalecimiento para Pequeños Productores Ganaderos, afirmó que "la actividad ganadera no está estancada y en la Argentina no hay crisis ganadera".
Consultado sobre el prolongada sequía que soporta el país desde hace más de un año, Cheppi explicó que, por esa causa, la ganadería está pasando por un cambio estructural que no se va a resolver en uno o dos años. "Va a llevar tres, cuatro o cinco años para que termine de reacomodarse", vaticinó.
El funcionario dijo también que "en los últimos 10 años, la agricultura le ha quitado entre 12 millones y 14 millones de hectáreas a la ganadería y, sin embargo, no hemos achicado tanto la cantidad de animales", que estimó en 54 millones de cabezas.
Acotó, sin embargo, que "se vienen años en los que hay que reestructurar todo el sistema ganadero argentino". "Tendremos que discutir a futuro cuántos animales va a sostener el país en una forma de alta productividad, que es la que necesitamos", señaló.
Finalmente Cheppi adelantó que después de las elecciones habrá que sentarse a debatir políticas, aunque no aclaró a quiénes convocará para analizar los temas que preocupan al sector agropecuario en su conjunto.
Reacción ruralista
Las palabras del secretario de Agricultura llegaron luego de las fuertes críticas del sector ganadero, cuyos dirigentes advirtieron que la Argentina, en 2011, tendrá que importar carne.
Esto también tiene que ver con que la oferta de vacunos con destino a faena, considerada elevada hasta el momento, comenzará a declinar durante los dos próximos meses para cuando termine de sacarse la hacienda gorda de los campos, según estudios privados que se conocieron ayer. En esa sintonía se expresaron operadores tradicionales del Mercado de Liniers, así como Ignacio Gómez Alzaga, presidente del Centro de Consignatarios de Productos del País. Señaló que la oferta "todavía es abundante y mucha es de fed lot", dijo y aclaró que "se están vaciando las últimas gorduras" (animales con buena terminación). Sobre la merma que muestran las reservas ganaderas, Gómez Alzaga dijo que "empezó cuando (Guillermo) Moreno decidió intervenir el mercado de carnes", así como que esa tendencia "aún sigue y ahora agravada por la sequía". (DyN)







