“Si llueve, podemos terminar en un año de normal a bueno”, afirma Víctor Pereyra

OPTIMISTA. Pese a la pelea por la baja de las retenciones, el presidente de la Rural dijo que la campaña sojera en Tucumán puede resultar satisfactoria.  LA GACETA / ANTONIO FERRONI
OPTIMISTA. Pese a la pelea por la baja de las retenciones, el presidente de la Rural dijo que la campaña sojera en Tucumán puede resultar satisfactoria. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
01 Marzo 2009
A diferencia del cantante Antonio Birabent, al sector sojero de la provincia la lluvia sí lo inspira y lo lleva a una salida. Es que del volumen de las precipitaciones de marzo dependerá la evolución de la soja y los rindes por hectárea. "Es prematuro decir si vamos a andar bien o mal. Según los pronósticos, en marzo puede haber un buen nivel de lluvias, lo que puede ayudar a recomponer muy bien la producción y terminar con un año de normal a bueno", afirmó el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra.
El directivo dijo que confía en que, si las condiciones climáticas son favorables, la producción de la campaña actual puede acercarse al volumen de la cosecha pasada: 850.000 toneladas de soja. "En ningún caso se van a repetir esos valores, pero, desde ya, hablar de una producción que se acerque a la del año pasado digamos que es espectacular, en el contexto de sequía histórica del país. En el país, hablando de todos los granos, se estima que la merma de producción será de entre un 25% y un 30%. Es decir, 30 millones de toneladas menos", comparó Pereyra.
El ruralista, igualmente, mencionó que el precio de la oleaginosa sufrió una baja del 30%, en un año durante el cual el precio de los insumos también ha crecido significativamente; hasta un 200% en algunos productos a valor dólar.
"Con estos factores, este nivel de retenciones (35% en el caso de la soja), hace que la producción nacional sea inviable, insostenible", aseveró Pereyra. "Jamás nos quejamos de pagar impuestos; pero los impuestos a las Ganancias y los patrimoniales. El que más tiene, más paga. Es así. Pero las retenciones son diferentes", agregó, y pidió que el Gobierno nacional también intente conseguir fondos de otros sectores, inclusive, según dijo, más rentables que el agropecuario, como la renta financiera o el juego de azar. Según Pereyra, Tucumán está aportando anualmente al fisco nacional por vía de los derechos de exportación, entre soja y maíz, casi $ 400 millones. "Son $ 360 millones por la soja y entre $ 30 y $ 40 millones por el maíz. Es más que un barrio Lomas de Tafí por año", ejemplificó el directivo.

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