La crisis internacional y la caída de los niveles de actividad en la Argentina, en un contexto inflacionario que se mantiene, establece condicionantes serios para el desempeño de las principales producciones de Tucumán. El azúcar, el limón y la soja afrontan realidades disímiles este año, pero comparten el escenario de incertidumbre en que se mueven.
Luego de una zafra que resultó de quebranto para la mayoría de los factores azucareros debido al bajo precio del azúcar, industriales y cañeros se preparan para la campaña 2009. Para contrarrestar los efectos de una estrategia comercial que no dio resultados en 2008, los azucareros acordaron la semana pasada que se exportará rápidamente una cantidad importante de azúcar -300.000 toneladas-, y que se buscará que el resultado de esta venta sea trasladado de inmediato a los cañeros, para que estos puedan hacer frente a sus compromisos de campaña.
Para la campaña 2009, los citricultores estiman que la producción de limones será similar en volumenes a la de 2008. “No avizoramos problemas de cantidades, porque no sufrimos la sequía. La incógnita es cómo reaccionará la demanda y con qué precios”, apuntó el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria. Aunque gran parte de los cítricos argentinos se comercializan en la Unión Europea, también el sector exporta a los países extra zona, como los del este europeo. “En el este todas las monedas se devaluaron, o sea que esos países tienen menos capacidad de compra”, subrayó Sánchez Loria. El panorama de la soja no es más alentador. Durante el período estival, el suministro de agua de lluvia no fue el adecuado para el cultivo, lo que derivó en que buena parte de la siembra de soja fue tardía. En consecuencia, se espera que los rindes sean inferiores a los de la campaña 2007-2008. Este escenario productivo, combinado con una caída anual del precio del commodity de casi un 30% y con el incremento del valor de los insumos, hace prever una performance negativa para la producción de oleaginosas, la tercera exportación en importancia de Tucumán. Para colmo, el sector sojero argentino se mantiene enfrentado al Gobierno central por el elevado valor de las retenciones a la soja y se prepara para una protesta nacional que podría tener ribetes similares a los de 2008, cuando los productores realizaron un lock-out que duró cuatro meses y que mantuvo en vilo a todo el país.











