No hay oficina de la empresa ni sección de una fábrica donde la palabra crisis no esté presente. Tal vez no tengamos los elementos suficientes para revertirla, pero sí la capacidad para gestionar y evitar que esa debacle “nos queme el coco”. Claudia Castellanos, directora de la consultora Latincoaching brinda sugerencias para cuidar “la salud de nuestra principal herramienta de trabajo: el cerebro”.
• Conservar una buena postura si está mucho tiempo sentado en la oficina (favorece la oxigenación y el equilibrio emocional).
• Ejercitar la inteligencia emocional. Automotivarnos.
• Descubrir y mantener el enfoque en el sentido y valor de nuestro trabajo (enfoque positivo).
• Contribuir al buen clima de trabajo: comentarios positivos, cuidar las relaciones, en vez de instalarnos en la crítica, lo que “no nos gusta” de los demás o del trabajo.
• Recordar que más importante que lo que nos ocurre es qué actitud tomamos y qué hacemos con eso que nos ocurre. En cada instante tenemos la posibilidad de trabajar (y vivir) desde las dificultades o desde las posibilidades: mirando el vaso lleno, o el vaso vacío. Ambos están en el punto de vista con el que decidimos vivir cada día.
24 Febrero 2009 Seguir en 








