Cualquier empresa puede tener dentro de su plantel a un elenco de jugadores tan competitivos como los de la Selección nacional de fútbol. Si bien la era Maradona se inició con buenos resultados, el equipo no venía funcionando como la gente quería. El actual DT trata de inyectarle una dosis de optimismo al plantel para cambiar la imagen. Una y otra etapa dejan ciertas lecciones que pueden ser comparadas con la situación interna de una compañía, dice Eduardo Osz, instructor de capacitación. Aquí van seis lecciones.
Lección uno
“Contar con las mejores individualidades no asegura un buen equipo. Cabe preguntarse cómo está el proceso de selección de empleados, si se los selecciona por capacidad individual o para unirlos al grupo”.
Lección dos
“En un juego colectivo, las genialidades de uno nos pueden salvar en alguna ocasión, pero definitivamente no nos traerán éxitos sostenidos. Hay que indagar entre la gente cómo está el concepto de equipo”.

Lección tres
“El liderazgo es la clave. Todo equipo necesita de un gran capitán que ejerza la función de líder positivo, que ame su rol, lo reconozca y lo transmita con claridad al resto de los integrantes del equipo”.
Lección cuatro
“La comunicación previene pequeños desastres o errores dentro de la aplicación de la estrategia. Un gol en contra no hace más que revelar la falta de entendimiento entre los jugadores de un equipo”.

Lección cinco
“El equipo debe tener una estrategia. Cuando el seleccionador no tiene claro cómo ubicar a los jugadores, en la cancha no se verán los resultados. Hay que trazar objetivos para la empresa y su gente”.
Lección seis
“Ante una crisis tan profunda, con el viento de frente que acecha a la empresa, es necesario motivar al equipo y que este juegue, más que siempre, como una selección que va por la Copa del Mundo”.








