22 Febrero 2009 Seguir en 
La historia puede superar las mayores fantasías y esto ha ocurrido con el Presidente número 44 de Estados Unidos. ¿Quién hubiera pensado hasta los años 60 en que un hombre de color llegaría a la Casa Blanca? Su estilo de conducción luce hasta ahora enérgico, prudente, abierto y creativo. Ha sabido convocar a dirigentes opositores a su gestión de gobierno como su ex rival en las primarias demócratas Hillary Clinton e incluso a republicanos. Su convicción por el mercado es clara con una apreciación pragmática del rol del Estado. Sabe aparentemente articular visiones diversas detrás de un objetivo común. Estamos quizás en la crisis más importante desde la década del 30. No sabemos su profundidad ni su duración pero la impresión es que la incertidumbre está cediendo desde que Barack Obama se hizo cargo del Gobierno estadounidense hace casi un mes.
Las señales van siendo positivas aunque todavía la confianza del consumidor está muy retraída. El seguimiento personal del Proyecto enviado al Parlamento habla de la convicción y de la claridad en ver la urgencia de la crisis. Hay un equipo sólido de gobierno en el área económica y Ben Bernanke por su parte está jugando fuerte con la política monetaria.
Europa se ha acoplado totalmente a la deflación de activos americana y en cierto sentido está sufriendo con mayor fuerza la caída del nivel de actividad. También los europeos miran a Obama. Seguramente la crisis no llegará a los extremos de los años 30 cuando aparentemente la solución de la Fed de contraer la oferta monetaria fue desacertada. Tendremos un año muy complicado y la clave está en como evolucione la salud del sistema financiero de los países centrales y, en particular, de Estados Unidos. Asia se enfría también y se muestra más vulnerable de lo que indicaban muchos análisis previos. China ha pasado de crecer al 11% a hacerlo al 6.5 %. El paquete de estímulo fiscal chino puede ayudar pero no quebrará la tendencia asociada en parte a la reducción de los flujos de comercio del país que sigue ganando market share en el tablero mundial.
Los despidos masivos son claves para entender la dinámica de la economía. El objetivo político de Obama es crear cuatro millones de puestos de trabajo. El desempleo trepa de modo importante sin llegar a los valores, en el caso de Estados Unidos, de la recesión que enfrentó Ronald Reagan a principios de los años ?80. En ese momento Reagan fue central para recuperar la confianza. Esta es en definitiva la variable a consolidar. Hay mucho para ganar en capital político si se puede recuperar credibilidad para poder salir cuanto antes de la recesión.
Las señales van siendo positivas aunque todavía la confianza del consumidor está muy retraída. El seguimiento personal del Proyecto enviado al Parlamento habla de la convicción y de la claridad en ver la urgencia de la crisis. Hay un equipo sólido de gobierno en el área económica y Ben Bernanke por su parte está jugando fuerte con la política monetaria.
Europa se ha acoplado totalmente a la deflación de activos americana y en cierto sentido está sufriendo con mayor fuerza la caída del nivel de actividad. También los europeos miran a Obama. Seguramente la crisis no llegará a los extremos de los años 30 cuando aparentemente la solución de la Fed de contraer la oferta monetaria fue desacertada. Tendremos un año muy complicado y la clave está en como evolucione la salud del sistema financiero de los países centrales y, en particular, de Estados Unidos. Asia se enfría también y se muestra más vulnerable de lo que indicaban muchos análisis previos. China ha pasado de crecer al 11% a hacerlo al 6.5 %. El paquete de estímulo fiscal chino puede ayudar pero no quebrará la tendencia asociada en parte a la reducción de los flujos de comercio del país que sigue ganando market share en el tablero mundial.
Los despidos masivos son claves para entender la dinámica de la economía. El objetivo político de Obama es crear cuatro millones de puestos de trabajo. El desempleo trepa de modo importante sin llegar a los valores, en el caso de Estados Unidos, de la recesión que enfrentó Ronald Reagan a principios de los años ?80. En ese momento Reagan fue central para recuperar la confianza. Esta es en definitiva la variable a consolidar. Hay mucho para ganar en capital político si se puede recuperar credibilidad para poder salir cuanto antes de la recesión.









