El economista argentino Carlos Zarazaga (foto) entiende que la nueva economía mundial surgirá una vez que se produzca una depuración en el sistema: que se sepa cuáles son las compañías insolventes y cuáles las que seguirán operando. Esta depuración, según el economista jefe y asesor para Asuntos Económicos Latinoamericanos de la Reserva Federal de Dallas, es inevitable, y mientras tanto, se debe proteger a los sectores más vulnerables. El experto dialogó con LA GACETA desde Estados Unidos.
- ¿Qué lectura hace de las medidas anticrisis tomadas por el gobierno de Estados Unidos?
- En esta crisis financiera, aunque tiene muchos elementos subyacentes, hay un serio problema en la economía real en los Estados Unidos. Y ningún gobierno puede interferir porque sería contraproducente que se trate de revertir este proceso. Las medidas que se tomen van a ser exitosas si no aborten este proceso de ajuste y si apuntan a mitigar el impacto que esta crisis va a tener en los sectores menos pudientes. Si el objetivo es evitar este ajuste, estamos en el camino equivocado.

- ¿Usted habla de que se debe primero tocar fondo?
- Creo que el problema en este momento es la resolución de la incertidumbre. Se va a producir un ajuste y ahí van a aparecer sectores que no sólo tienen problemas de liquidez, sino que son insolventes. Hay firmas que no van a poder sobrevivir en las nuevas condiciones que surgirán de esta crisis. Y ante la eventualidad de que haya muchas firmas insolventes, habrá menos crédito, y la crisis se agravará. Una vez que sean identificados quienes quedan, comenzará a surgir la nueva economía. Es como cuando hay un enfermo terminal y la única solución que queda es amputar un miembro. Ese miembro después no vuelve a crecer más. No se puede mantener artificialmente a sectores que son obsoletos, que han perdido su vigencia. Y creo que la administración de Obama es consciente de esto, de que ha heredado realmente un gran problema y de que es limitado su margen de acción. En la intimidad, es consciente de que lo único que queda paliar el impacto en los sectores menos pudientes.
- ¿Cree que el mundo gira hacia un escenario con un Estado más presente?
- Obviamente. Pero en esto hay que tener cuidado. Es un mito el de que Franklin Roosevelt (presidente de Estados Unidos, 1933-1945) sacó a Estados Unidos de la depresión. Lo que hizo fue retrasar la recuperación de la economía.

- ¿Cómo observa los planes complementarios a este: el de rescate bancario y el de reestructuración de las automotrices?
- La acción no debería ser por sectores o empresas. Hay que llegar a la base. Debe haber un plan para los trabajadores, independientemente de los sectores o de las empresas en que estén trabajando. Una de las dificultades del gobierno de Obama es que el pueblo se resiste a seguir volcando fondos para rescatar entidades financieras. Por otro el lado las automotrices, obviamente hay que proteger a la gente que quede desempleada en ese sector, pero eso no quiere decir que haya que proteger a ese sector en particular.
- ¿Cómo cree que será el impacto en los países emergentes, como en la Argentina?
- Los países centrales ya están soportando recesiones. Entonces, es difícil pensar que están en una posición estructural mucho más débil, como la Argentina, van a evitar una caída del PBI. La Argentina tiene una situación fiscal muy débil, contrariamente a lo que se dice, porque no ahorró en los tiempos de las vacas gordas. Buena parte de los ingresos fiscales estaban atados a los vientos de cola de los precios de las materias primas, y ahora estos vientos de cola han desaparecido. No hablaría de crecimiento negativo, pero sí de crecimiento 0%.








