"El capitalismo se está dando un porrazo"
Las pronósticos de dos prestigiosos economistas argentinos que residen en Estados Unidos respecto de una salida de la crisis no son alentadores. Guillermo Calvo entiende que el plan de estímulos de Barack Obama es insuficiente y afirma que no se ataca el principal problema: el mercado de crédito.
La duda es si una política keynesiana como la que impulsa el gobierno de Barack Obama podrá impedir que caiga el Producto Bruto Interno (PBI) de manera fuerte, ya que no se ataca el principal problema: la crisis del sector financiero. El diagnóstico pertenece al economista Guillermo Calvo.
En una entrevista con LA GACETA desde Nueva York, el experto que anticipó el Efecto Tequila (1994) se mostró pesimista respecto de una reversión clara y pronta del crac económico, aunque dijo que la Argentina no recibirá un impacto tan duro como el que se cree.
- ¿Observa usted una solución eficiente en el plan de Obama?
- Yo no pienso que sea adecuado este plan. Creo que es una curita al problema. Como ha caído bastante el consumo, entonces, se está buscando una manera de compensarla. Pero las cifras de las que hablamos, si bien parecen muy grandes (U$S 787.000 millones, durante dos años), es algo ínfimo en una economía de U$S 15 billones: U$S 0,4 billones por año. A eso hay que agregarle que sólo el 50% de los U$S 400.000 del primer año irá a gastos y el resto, a devolverle impuestos a la gente. De eso que va a devolución de impuestos, el gasto, muy probablemente, aumente muy poco. Son números muy pequeños. En segundo lugar, es una solución keynesiana que no ataca el problema central: el mercado de crédito. Mientras el mercado de crédito esté paralizado, los problemas que vamos a tener serán cada día mayores. Las empresas no podrán conseguir crédito para capital de trabajo, entonces, comenzarán a echar gente en forma masiva. Es muy parecido a lo que nosotros vimos en la crisis de 2001-2002. El mercado de crédito no anda. Usted puede hacer más, y no necesariamente reactivará la economía. No digo que (el plan de Obama) sea una mala idea. Vale la pena intentar. No va a caer tanto el producto, pero de ninguna manera usted está solucionando el problema.

- Es probable que este tipo de acciones de política económica sean meramente coyunturales...
- Ese es otro tema. Yo creo que en el corto plazo, los países están viendo lo que hace Estados Unidos y le están copiando. Y en todas partes, un poco casi por cuestión de política más que de economía, los políticos necesitan mostrar que están haciendo algo contundente. En los otros países también hay estímulos, igualmente pequeñitos. Inclusive, en nuestro país se habla de esto.
- ¿El plan de Obama es similar al de George W. Bush?
- Es la misma idea. Lo que pasa es que, aparte, el Tesoro va a aparecer por lo menos con una especie de seminacionalización del sistema bancario. Hasta ahora, como se anunció mal, no ha dado resultados. Yo creo que, si hay una solución, la vamos a encontrar por ese lado. El debate es si vamos a tener que llegar a una nacionalización de varios bancos importantes.

- ¿Usted se refiere al plan de recompra de bonos tóxicos?
- Claro. Esto termina siendo una cosa muy parecida a la nacionalización de bancos. El gobierno no les regala la plata. Queda una obligación, y la obligación puede ser muy grande, y de repente, de cuan grande sea la obligación depende de cuánto valgan después los activos tóxicos. El banco cuyos activos tóxicos excedan la plata que dio el Tesoro va a quebrar. Por eso, en algunos casos, podríamos estar muy cerca de una nacionalización.
- ¿Es una palabra fuerte nacionalización?
- Es fortísima, por eso aquí no la quieren aceptar. Aquí estamos en negar el hecho de que el sistema no anda, de que el gobierno es el único que está pudiendo hacer algo. De facto, estamos en un sistema bastante nacionalizado: anda o deja de andar si el gobierno ayuda o no ayuda. En el corto plazo se ha transformado en un sistema nacionalizado. Pero de todas formas, hay que tomarlo a esto con perspectivas. Esto le pasó también a Chile, salvando las distancias, por supuesto. Pero en los 80, Chile privatizó mal los bancos. Después los bancos quebraron y tuvo que nacionalizarlos. Después los volvió a privatizar, los reguló bien, y han seguido andando muy bien los bancos chilenos. Este es una especie de porrazo que se está dando el sistema capitalista. Pero no necesariamente, si se maneja bien, va a ser un cambio definitivo.
- ¿Por qué cree usted que Obama defiende a ultranza este plan y considera que es la herramienta más adecuada para corregir estos problemas?
- El economista que tiene a cargo de todo esto es Larry Summers. Larry es un tipo que, por lo menos por sus columnas periodísticas, ha estado muy a favor de una política keynesiana. Esto es keynesianismo puro. Y Larry cree que de esta manera se va a arreglar el problema. Larry es muy respetable. Obama no sabe de economía. Lo ha reconocido abiertamente. Entonces, le han dicho que esta es la solución, y por eso se va en esta dirección. El sistema se está destrozando todos los días. Esto puede ser todavía una pérdida muy pequeña. Se está hablando de que el producto ha comenzado a caer. Se está hablando, como si fuera una cosa grande, del 4%. Los emergentes ya nos caimos mucho más. Y este mismo país, en el 30, cayó cerca del 20%. Es algo que yo no creo que pase ahora, porque estamos mucho más preparados. Pero va por el lado del sistema bancario. Lo bueno de una solución keynesiana es que uno no le mete mano al sistema financiero. Pero no hay dudas de que si no solucionan el tema financiero, esta cosa keynesiana, a mí, ¿no?, me da la sensación de que no va a ninguna parte. El problema que tenemos los economistas, desde el punto de vista científico, es que la solución keynesiana no se probó en este tipo de circunstancias nunca. Parece que se hubiera probado durante el New Deal y tras la Segunda Guerra Mundial. Se había caído el producto muchísimo. Aquí, lo que aún no sabemos, es si una política keynesiana va a poder impedir que caiga el producto de una manera fuerte, cuando el problema es financiero.
- Por eso es que reaccionan mal los mercados de capitales...
- Claro. Porque no ven la solución. Entonces, va empeorando todos los días. Yo no le doy crédito a la firma H, entonces la firma H no le puede dar créditos a las otras firmas, y estas otras firmas tiene problemas si no les dan créditos. Es un Efecto Dominó. Hay un problema de demanda. Sí. Pero hay claramente un problema de crédito.
- Ha bajado el tipo de referencia de la FED e, igualmente, no se ha logrado reactivar la demanda.
- Un banco central normal, como era la Reserva Federal, cuando baja la tasa de interés, lo que hace es decir está dispuesto a prestar dinero más barato en el mercado interbancario, a cambio de papeles de primerísima calidad, que normalmente son bonos del Tesoro. Lo que hizo la FED es decir: "yo no llego; vamos a comenzar a aceptar otros activos". Papeles que no son tan buenos: los comerciales. Y ha ido ampliando de a poco, y tal vez ya se haya comprado algunos tóxicos. Para la FED, desde el punto de vista institucional, tomar esos papeles es algo inaudito. Le pueden hacer juicio. Se supone que la FED no debería perder plata. Está comenzando a meter activos en sus balances, y cuando los quiera vender va a perder plata. Van a tener que llevar a Bernanke al Congreso a explicar cómo perdió plata, porque el banco central no está para dar subsidios. Para eso está el Tesoro. Si de golpe descubren que la FED da subsidios, bueno, pobre Bernanke: se habrá acabado su vida institucional pública. Ellos están tomando mucho riesgo. Ellos se dan cuenta perfectamente que eso es lo que deberían hacer: meterse todo lo tóxico en la FED y de golpe tengan un sistema que anda. Que después tenga inflación es otra historia. Puede pasar. Pero digo: usted tiene un sistema que anda. Punto. Pero para llegar ahí es muy difícil. Por eso está metido el Tesoro. Si no, lo haría sola la FED. Todo lo hacen con mucho cuidado, igualmente. El problema es que la gente que está a cargo sabe de qué se trata; va llegando, pero tiene restricciones políticas que los hacen ir a paso de tortuga, mientras el problema va avanzando a paso de galgo. Se va empeorando todo.
- Doctor, entonces, usted no es muy optimista respecto de una solución de la crisis...
- Lamentablemente, no. Veo empeorarse esto todos los días. Desde el punto de vista de los emergentes, bueno, nosotros estamos pegados a este carro. No nos vamos a largar tan fácil. Esto afecta el valor de las commodities, etcétera. Ahora, yo, en cierto momento, me preocupé mucho porque pensé, mirando un poco la historia reciente de crisis en nuestro país, que, si hay un choque en el centro del mundo, a nosotros nos debería pegar mucho más fuerte. Bueno, ahora estoy pensando que no es claro esto. Si usted mira EMBI (principal indicador del riesgo país), diría: "uy, cómo aumentó el spread". Pero yo, he hecho hacer el cálculo que es más relevente, que es no tomar sólo el spred, sino el spred más la tasa de interés de Estados Unidos, lo que le da a uno la tasa de interés que tienen que pagar los países. Lo que pasa es que el spred aumentó mucho porque la tasa de interés en Estados Unidos bajó mucho. Pero a usted también lo que le interesa como posible prestatario es qué tasa de interés va a tener que pagar usted. Si usted mira el EMBI, el promedio para los emergentes, el rendimiento sobre los bonos esos es más o menos lo mismo que tenía antes de la crisis asiática del 97, que se consideraban tasas de interés muy atractivas, y era el período de la entrada de capitales. Entonces, ahí estamos. En una situación muy diferente a lo que ocurrió durante el Tequila o la crisis Rusa. Es decir, en definitiva, no nos va tan mal. No hay un parate repentino como los que vimos antes. El sector privado es el que tiene problemas. En Estados Unidos es clarísimo que el sector público puede tener acceso a tasa de interés 0%. Pero nosotros también podemos tener acceso, porque, dentro de todo, somos más confiables que una firma, porque el sector público puede poner impuestos.
- Si tiene problemas de demanda no tiene dónde poner sus productos y quiebra...
- Se acabó. No puede ir y meterle la mano en el bolsillo al consumidor. Y los gobiernos sí. Entonces, pongámonos a pensar un poco. Hay un ingreso mundial. De eso, todos los días, un 20% se ahorra. Hay un flujo de ahorros todos los días. Hay que ponerlos en alguna parte. Una parte va a los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Con que diversifique un poco, usted tendrá acceso al mercado de capitales del sector público. No cualquier país. Claro que a Chávez le va a costar. Claro que a Ecuador le va a costar. Porque están haciendo todo lo posible para que les cueste. Y nosotros también estamos complicados. Pero, de repente, si arreglamos nuestra situación con el Club de París, estaríamos mejor. La Argentina está mal, en este sentido, pero no es tan terrible como se dice.
- ¿Esto está vinculado con el nivel de reservas del Banco Central o con la supuesta buena salud finanzas públicas?
- Claro, yo creo que esto ha ayudado muchísimo. América latina ha hecho muy buena letra en esto. No ha tenido déficits fiscales importantes. Pero algunas zonas del mundo están en serios problemas, como el este europeo, con déficits de cuenta corriente y deudas en moneda extranjera enormes. Pero América latina ha sido bastante cautelosa. Ya nos habíamos quemado las manos varias veces. Ojalá el Estado se comporte bien. Porque el ahorro tiene que ir a alguna parte. No es el momento de insultar al capitalista, de hacerse el revolucionario, porque si yo quiero, es un momento muy adecuado para atraer fondos. Lula es el mejor ejemplo que podemos tener.








