El compromiso es la base de la minería moderna

Destacan la interacción empresa-comunidad.

30 Noviembre 2008

BUENOS AIRES (De nuestro enviado especial Daniel Arturo Vaca).- La minería moderna llegó para quedarse. Los expertos definen como “minería moderna” la que demanda que se logren compromisos de trabajo conjunto entre las empresas mineras, las comunidades vecinas de las zonas donde se desarrollan los emprendimientos y las autoridades de control nacionales, provinciales y municipales.
Esta fue la principal conclusión que puede extraerse de la conferencia “Realidad de la Minería Sustentable”, que se realizó el jueves pasado en esta ciudad. El encuentro se desarrolló en la Universidad I-Salud, que fue auspiciado, entre otros, por la revista Gerencia Ambiental y por Minera La Alumbrera.
Los expertos y los empresarios presentes en el lugar destacaron, fuera de micrófono, las presentaciones que realizaron, por separado, el intendente de Andalgalá, José Eduardo Perea, y el concejal de Belén, Ricardo Falagan. Ambos dirigentes políticos destacaron los beneficios que están obteniendo en sus localidades a partir de las explotaciones mineras que llevan adelante Minera La Alumbrera y Farallón Negro, y con el próximo emprendimiento de Agua Rica, en este caso para Belén.
“Desarrollamos una mesa de trabajo -entre profesionales, empresarios y vecinos- para hacer un seguimiento y garantizar el cuidado del medio ambiente. Soy un habitante de Andalgalá y no quiero que las cosas se hacen a cualquier costo”, definió Perea en su alocución. “Quiero lo mejor para mi zona, por eso pusimos condiciones sobre cómo queremos que se desarrolle la actividad minera”, dijo el intendente. De la mesa de trabajo que conformaron, los habitantes de Andalgalá lograron desarrollar proyectos agroindustriales, de turismo y de ganadería con el apoyo de La Alumbrera.
Entre estos, se destacan los 72.000 metros de canales que realizaron para transportar agua y garantizar el desarrollo de proyectos agropecuarios.
“Una de nuestras exigencias es que se debe garantizar el proyecto de impacto ambiental, para asegurarnos un confiable suministro de agua y para garantizar que no se está contaminando el ambiente”, concluyó Perea.
A su turno, Falagan tuvo conceptos similares: “defendemos el desarrollo de la actividad minera responsable por el gran impacto económico, social y de infraestructura que significan estos proyectos”.

Desinformación
El edil reconoció que, al principio del desarrollo de las explotaciones de Farallón Negro y La Alumbrera, hubo una fuerte resistencia de la población por la desinformación que había sobre los proyectos.
“Esa instancia quedó superada, porque concientizamos a la población sobre los beneficios de los emprendimiento; además, creamos un grupo de agentes ambientales con el objeto de sistematizar los controles sobre el agua y el aire, que fueron las principales objeciones que plantearon los habitantes”, mencionó Falagan.
Además, comentó que diseñaron un plan de desarrollo para la zona de Belén para después del cierre de las minas. “Diseñamos qué vamos a hacer en materia de artesanías locales, agricultura y turismo, y también encaramos la construcción de una escuela agrotécnica minera”, describió.
En este punto, el concejal reconoció que las regalías mineras que reciben -cuyo monto no precisó pero si dijo que representan, cada dos meses, 20 veces más que sus recursos- les permitieron reducir la desocupación y lograr tener cosechas récord en pimiento para pimentón, anís y olivos.
En la conferencia también participaron el médico epidemiólogo Carlos Adlerstein, que se refirió al uso de sustancias peligrosos en la minería; el diputado nacional Oscar Massei; Atilio Savino, ex secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable en la presidencia de Néstor Kirchner, y Jorge Mayoral, el actual secretario de Minería de la Nación.

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