Timothy Geithner, ¿salvador o luchador vencido por la crisis?

Análisis. Por Frank Brandmaier - Agencia DPA.

30 Noviembre 2008

Washington.- Los medios estadounidenses lo celebraron como niño maravilla y muchos vieron en él al ansiado guía capaz de enseñar el camino de salida de la crisis financiera. La sola idea de que Timothy Geithner se convertirá en el próximo secretario del Tesoro bastó para que las Bolsas reaccionaran con fuertes subas.
En Wall Street, en ámbitos económicos y en corros políticos de Washington los más diversos sectores elogiaron al hasta ahora jefe de la Reserva Federal de Nueva York y futuro gestor de la crisis, al lado de Barack Obama.
Sin embargo, comienzan a aparecer cada vez más voces que se preguntan, como The New York Times: ¿tiene realmente Geithner la herramienta para imprimir al país una nueva dirección en política económica? Nadie duda que el economista de 47 años y el equipo de Obama tienen ante sí una lista de tareas hercúleas para pasar del peor momento hacia una estabilización de la turbulenta economía real. Geithner integró, junto con el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el jefe de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, el trío que desde el inicio de la crisis se ubicó al frente de la lucha.
Muchos reprochan, sin embargo, que el balance del ingente esfuerzo invertido por el Estado resulta más bien mediocre. ¿Dónde estaba Geithner en la crisis?, insiste en titular The Times.
Las desesperadas intervenciones de la FED y del Departamento del Tesoro siguen sumando miles de millones de dólares. El martes se anunciaron dos nuevos programas por U$S 800.000 millones para apuntalar los maltrechos mercados inmobiliarios y de crédito al consumidor. Aunque los defensores de todas esas medidas afirman que la situación sería peor si no se hubiesen tomado, ninguna parece por el momento aportar los frutos esperados. Los mercados de valores siguen hundiéndose y el país, como el resto del mundo industrializado, enfrenta un intenso bajón económico. Todos estos rescates son una catástrofe para los contribuyentes, los mercados financieros y el sistema del banco central, criticó en The New York Times Christopher Whalen. Desde nuestro punto de vista, Geithner se ganó el retiro, no un ascenso, añadió.
Otros son menos directos, pero comparten la idea: Geithner estuvo presente en cada nueva evolución de la crisis, añadió una fuente anónima que participó en diversas discusiones sobre la situación.
Naturalmente, eso puede interpretarse de forma contrapuesta. Aunque Wall Street ve con simpatía a Geithner, cuya entidad representa a la FED de Washington en el corazón de la industria financiera estadounidense, aún queda una herida abierta que sanar: el consentimiento político a la caída del banco de inversión Lehman Brothers, para muchos una de las principales causas del dramático agravamiento de la crisis. Antes de la quiebra en septiembre, tanto Paulson como Geithner representaron en el firme rechazo a las ayudas estatales. Por otra parte, la Reserva Federal de Nueva York es responsable de vigilar y de regular el paisaje de las instituciones financieras, que tras la ola de fusiones y caídas en el sector apenas quedó reconocible. Geithner fue uno de los primeros en advertir los peligros de lo que se avecinaba, es cierto, pero toda una serie de analistas dudan de que haya realizado lo suficiente como para evitar el mal, escribe The New York Times. En suma, nadie puede esperar que el sucesor de Paulson resuelva la crisis por arte de magia, destaca la revista británica The Economist.

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