La hora de replantear el presupuesto

Casi de la noche a la mañana, la población tucumana se topó con una realidad económica conocida, pero que había abandonado hacía seis años. Tras más de un lustro de consumo sostenido, un cóctel explosivo se produjo entre la crisis financiera internacional y la contracción de la economía argentina.

30 Noviembre 2008

El resultado fue una caída de la demanda de bienes y de servicios que obligó a que las familias tengan que replantear sus presupuestos. LA GACETA consultó a referentes de distintos sectores -profesionales, empresarios, una docente, un ama de casa y un economista- a fin de conocer sus planes para enfrentar la crisis ya instalada en el país, en un escenario de incertidumbre sobre los meses por venir, que se preanuncian difíciles. En general, hay coincidencia sobre la necesidad de reducir gastos superfluos y de generar mayores ingresos. También hay quienes creen que la caída del consumo crea un escenario propicio para aprovechar ofertas de empresas que buscan ganar clientes. Un aspecto que preocupa es la precariedad del mercado laboral.
 

AMA DE CASA ABOGADO
Trabajar más horas y cortar gastos superfluos La crisis también genera oportunidades
Marcela Jiménez es madre de tres hijas, la menor de sólo 17 meses. Convive con el gran problema de que su esposo, especialista en reparación de computadoras, no tiene trabajo, y se desempeña transitoriamente como peón de taxi. “Lo que mi esposo está haciendo es trabajar más horas, hasta 12 o 14 horas por día, para tratar de juntar el dinero que nos hace falta para la vida diaria”, contó esta ama de casa tucumana. En el hogar se suprimieron, por ahora, gastos como los de gaseosas y de bebidas alcohólicas, y las reuniones nocturnas frecuentes con parejas vecinas. “Era común que nos juntemos a la hora de la cena para picar algo y para charlar. Lo que hacemos ahora es juntarnos luego de comer”, señaló Marcela. Dijo también que para las Fiestas tratarán de aplicar un esquema de gastos lo más reducido posible. Moverse en el marco de una crisis económica puede derivar en problemas, pero también en oportunidades. Así lo entiende el abogado Rafael Gallucci, que cree que tal vez este sea un buen momento para aprovechar la desesperación del sector comercial por vender, en un escenario de caída del consumo. “En principio, para evitar una baja en mis ingresos estoy obligado a moverme más, a conseguir más relaciones y clientes. Esto no garantiza más dinero en el corto plazo, pero si me da tranquilidad para los meses por venir”, subrayó. Gallucci tenía planes de vacacionar en alguna playa argentina con su familia, pero también lo seduce la posibilidad de realizar compras electrodomésticos, por ejemplo. “Se nota una baja en los precios de algunos artículos, y tal vez sea el momento de aprovechar esta circunstancia”, sostuvo.
   
INDUSTRIAL
MAESTRA
Obligados a reducir sus niveles de stock Temor ante una posible ola de despidos
Carlos Córdoba posee una industria en Tucumán que fabrica centrales telefónicas y equipos para laboratorios, y padece la competencia de artículos de este tipo que ingresan de China y de Brasil. Y ahora, lo afecta el bajón en la economía. “La situación es para tener cuidado. El año que se avecina parece no muy bueno y eso que dicen que habrá crecimiento aunque sea mínimo, no lo veo”, destacó el empresario. La primera medida que Córdoba tomó para enfrentar la crisis es reducir gastos en su compañía y achicar sus niveles de stock. “Estamos obligados a ser precavidos y a estar muy atentos a los cambios. El objetivo es agrandar la clientela, pero no así la producción, porque lo que tenemos nos basta. Para 2009 proyectamos inversión cero; lo que se nos pida, lo haremos, pero nada de stock”, sentenció. María Romina Coronel es maestra jardinera y trabaja en una salita maternal ubicada en un barrio de la periferia de la capital provincial. Cada día, Romina debe tomar dos ómnibus para llegar a su lugar de trabajo, y otros dos para volver a su casa. “La verdad es que por ahora no sentimos tanto la crisis, porque tanto mi marido como yo tenemos salarios fijos, y este año fuimos bastante ordenados con los gastos. No iremos de vacaciones, pero porque tenemos planes de terminar una obra inconclusa en nuestra casa”, destacó. Romina se tienta ante las nuevas ofertas de electrodomésticos que algunos comercios decidieron para generar consumo. “Veo algunos precios y planes de pago muy interesantes, pero tenemos que se prudentes, porque hay noticias de despidos en todos lados, y nadie está exento”, reflexionó la maestra.
   
CONTADOR EMPRESARIO
“Lo mejor es no tomar decisiones apresuradas” Confianza en que se sostendrá el consumo
Federico Moreno es contador público nacional y sabe que no puede encarar una crisis económica sin tomar alguna medida tendiente a reducir los gastos. “La idea es tratar de ahorrar, de pasarme al dólar, porque es unánime la percepción de que la Argentina seguirá devaluando un poco más”, disparó. Otra forma de cuidar el presupuesto, según Moreno, es postergar algunos gastos que no son de extrema necesidad, como cambiar el auto o realizar remodelaciones en su vivienda. “Hay que ir saliendo del paso. Por ejemplo, tenía ganas de realizar un viaje al exterior, y eso ahora lo estoy evaluando, en función de lo que pueda pasar con el dólar o con los precios de los pasajes en avión”, apuntó. “Hay demasiada incertidumbre, y en estos casos siempre lo mejor es no tomar decisiones apresuradas”, agregó. Posee una pizzería en un barrio y siente el bajón en la economía. “Digamos que el proceso de caída del consumo no parece ser brutal, sino gradual. Tenemos menos pedidos que meses atrás, pero por ahora no es algo tan grave. Lo que pueda pasar en el futuro, no lo podemos saber”, dijo el empresario Carlos L., propietario del emprendimiento gastronómico. “Hasta el momento no he tenido que hacer ajustes graves, como serían el despido de algunas de las personas que colaboran conmigo. En principio, estoy buscando mejores precios para los envases de las pizzas que enviamos a domicilio, y trato de bajar el consumo de energía, aunque con estos calores se hace difícil”, resaltó. “Particularmente, confío en que el Gobierno -nacional- no permitirá que se desplome la economía y que sostendrá el consumo”, concluyó.
   
ECONOMISTA INGENIERO
“El asalariado deberá cuidar su empleo” “Se nota preocupación entre mis clientes”
“No voy a ser original al decir que las perspectivas para 2009 no son alentadoras. En este contexto, la recomendación es tomar las decisiones de consumo en función con el ingreso permanente, que puede ser menor al ingreso corriente”, expresó el master en Economía y docente de la UNT, Víctor Iajya. Opinó que los asalariados “por ahora deberán preocuparse más por no perder su empleo que por renegociar salarios ya que la demanda laboral viene cayendo fuertemente”. Hizo hincapié en que el Estado verá afectadas sus finanzas a raíz de la caída de los precios de los productos que exporta el país y por la pérdida de competitividad que generó la devaluación de las monedas en los países vecinos. “Además, las expectativas inflacionarias, de entre 20% y 25% para 2009, deteriorará la capacidad de compra del peso”, indicó Iajya. “Esta crisis me preocupa, pero en mi caso particular todavía sigo trabajando bien”, dijo Agustín Medina Sotelo, un ingeniero electricista oriundo de Catamarca, que desde hace cinco años está afincado en Tucumán junto a su familia. “Desde que comenzó el proceso de recuperación económica en la Argentina, mi trabajado fue en aumento y siempre tuve una agenda de tareas cargada. Como mi especialidad es la reparación de equipos de frío -heladeras y aires acondicionados-, estoy en época de mayor demanda. Eso sí, se nota cierto malhumor o preocupación por parte de algunos clientes, que evidentemente tienen problemas económicos”, indicó. “Tal vez tome con mi familia unas cortas vacaciones, tal vez en Salta, pero no mucho, porque este es el tiempo de mayor trabajo para mí”, finalizó Medina Sotelo.

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