10 Octubre 2008 Seguir en 
"Soy una madre de los 70 como se nos ha dado en llamar. Una mamá que siente lo mismo que otra sin importar la ideología política. Para el dolor y el sufrimiento no existen ideologías. Pero hay una vital diferencia con las otras madres, cuyo dolor respeto: soy una de las tantas víctimas discriminadas y silenciadas por la ?memoria?". Con un desgarrador testimonio de lo vivido aquella mañana del 1 de diciembre de 1974, María Cristina Picón, viuda del capitán Humberto Viola, planteó ayer ante la Justicia Federal que el asesinato de su esposo sea declarado crimen de lesa humanidad (por ende, imprescriptible).El militar perdió la vida junto con su hijita, María Cristina Viola, cuando el vehículo Ami 8 fue ametrallado por un comando del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). En el rodado se encontraba también otra hija del capitán, María Fernanda Viola, quien entonces tenía cinco años y sobrevivió al atentado. Con el patrocinio de los abogados Javier Vigo Leguizamón y Carlos Picón, la viuda de Viola presentó un escrito ante el juez federal subrogante Daniel Bejas. "En el año 2003, cuando creía que las heridas empezaban a cerrarse y que los argentinos caminábamos hacia un futuro en común sin odios ni rencores, el Gobierno nacional nos enfrentó con acontecimientos que me produjeron un profundo disgusto. Hoy me siento movilizada, enojada y triste porque veo que la sociedad se ha vuelto a dividir, arengada por un Gobierno con las mismas ideologías de aquellos que atacaron a mi familia", planteó en los fundamentos de la presentación.
Picón asegura que no busca venganza, que no reivindica ninguna dictadura militar y que sólo pretende que se haga justicia. "Persigo que no se mire para un solo lado. Pretendo que haya una Justicia de excelencia. No estoy a favor de ninguna dictadura militar, de las desapariciones de personas ni de la entrega de bebés, pero creo que sí hubo una guerra revolucionaria. Busco la reconciliación entre los argentinos. No podemos seguir, provocados por el Gobierno nacional, tan enfrentados. No busco venganza, sólo busco justicia", dijo.
Por el asesinato del capitán Viola hubo cuatro condenas a reclusión perpetua. No obstante, en 1987 la Justicia Federal concedió la libertad condicional a Francisco Carrizo y a Fermín Núñez. "Integro, con los míos, una nueva clase de desaparecidos: los desaparecidos de la memoria pública. Y he decidido alzar mi voz. Al presentarme en la causa no albergo odios ni ánimo de venganza. Mi espíritu continúa abierto a un encuentro fraterno de reconciliación. Pero ese noble objetivo no habrá de cumplirse si se continúa manipulando la memoria", sostuvo Picón en el escrito.
Picón asegura que no busca venganza, que no reivindica ninguna dictadura militar y que sólo pretende que se haga justicia. "Persigo que no se mire para un solo lado. Pretendo que haya una Justicia de excelencia. No estoy a favor de ninguna dictadura militar, de las desapariciones de personas ni de la entrega de bebés, pero creo que sí hubo una guerra revolucionaria. Busco la reconciliación entre los argentinos. No podemos seguir, provocados por el Gobierno nacional, tan enfrentados. No busco venganza, sólo busco justicia", dijo.
Por el asesinato del capitán Viola hubo cuatro condenas a reclusión perpetua. No obstante, en 1987 la Justicia Federal concedió la libertad condicional a Francisco Carrizo y a Fermín Núñez. "Integro, con los míos, una nueva clase de desaparecidos: los desaparecidos de la memoria pública. Y he decidido alzar mi voz. Al presentarme en la causa no albergo odios ni ánimo de venganza. Mi espíritu continúa abierto a un encuentro fraterno de reconciliación. Pero ese noble objetivo no habrá de cumplirse si se continúa manipulando la memoria", sostuvo Picón en el escrito.







