13 Noviembre 2007 Seguir en 
El Gobierno y la Unión Cañeros Independientes (UCIT) iniciarán hoy un relevamiento de los daños que las heladas provocaron a la producción cañera, con el objetivo de lograr un resarcimiento económico del Gobierno nacional a los agricultores perjudicados.
Así lo acordaron ayer, en la Casa de Gobierno, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, y funcionarios de esa cartera con el presidente, el vice y el tesorero de UCIT, Sergio Fara, Mario Tizeira y Vicente Sal, respectivamente. UCIT reclama un subsidio al Gobierno provincial para aquellos cañeros que han registrados pérdidas de producción importantes a causa de las heladas.
Esa compensación puede efectivizarse una vez que se cuantifiquen las pérdidas y que el Gobierno nacional apruebe la emergencia agropecuaria por las heladas. Esto, según dijo Paz a LA GACETA, se discutirá a fin de mes en el Consejo Federal Agropecuario.
"La idea es comparar los volúmenes de azúcar entregados el año pasado, con los de este año. De esta forma, se podrán determinar las pérdidas", explicó.
El funcionario afirmó que el Gobierno nacional dispone de fondos para subsidios a las provincias afectadas por las heladas.
"Trataremos de conseguir la mayor cantidad de ayuda. El relevamiento se prolongará hasta fin de mes", aseveró.
El ministro Paz explicó podrán alcanzar el posible beneficio los productores cañeros pequeños, que cuenten con fundos de hasta 30 hectáreas.
Fara, por su parte, dijo que hay muchos cañeros que han sufrido pérdidas de entre el 80% y el 100% de su producción.
"Todavía no sabemos cuántos son exactamente, pero son miles de productores, con seguridad. Tenemos el compromiso del Gobierno de comenzar el relevamiento mañana (por hoy)", aseveró el dirigente cañero.
Fara explicó que la producción cañera fue doblemente castigada este año: primero, por las tormentas del verano y, después, por las heladas. "El Gobierno nacional ya decretó la emergencia agropecuaria por las lluvias, y la prorrogó la semana pasada. Ahora, esperamos que se dicte la correspondiente a las heladas. Estas medidas no condonan deuda ni eximen del pago de ningún impuesto. Pero sí constituyen un paliativo importante, porque permiten un traslado de los plazos para pagos de impuestos y de créditos con organismos nacionales y provinciales", explicó el dirigente.
Fara dijo que el subsidio es viable si se declara la emergencia nacional por las heladas. "Sería importante para el sostenimiento del productor, que está inserto en el campo y no tiene acceso a otros ingresos", aseveró.
Así lo acordaron ayer, en la Casa de Gobierno, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, y funcionarios de esa cartera con el presidente, el vice y el tesorero de UCIT, Sergio Fara, Mario Tizeira y Vicente Sal, respectivamente. UCIT reclama un subsidio al Gobierno provincial para aquellos cañeros que han registrados pérdidas de producción importantes a causa de las heladas.
Esa compensación puede efectivizarse una vez que se cuantifiquen las pérdidas y que el Gobierno nacional apruebe la emergencia agropecuaria por las heladas. Esto, según dijo Paz a LA GACETA, se discutirá a fin de mes en el Consejo Federal Agropecuario.
"La idea es comparar los volúmenes de azúcar entregados el año pasado, con los de este año. De esta forma, se podrán determinar las pérdidas", explicó.
El funcionario afirmó que el Gobierno nacional dispone de fondos para subsidios a las provincias afectadas por las heladas.
"Trataremos de conseguir la mayor cantidad de ayuda. El relevamiento se prolongará hasta fin de mes", aseveró.
El ministro Paz explicó podrán alcanzar el posible beneficio los productores cañeros pequeños, que cuenten con fundos de hasta 30 hectáreas.
Fara, por su parte, dijo que hay muchos cañeros que han sufrido pérdidas de entre el 80% y el 100% de su producción.
"Todavía no sabemos cuántos son exactamente, pero son miles de productores, con seguridad. Tenemos el compromiso del Gobierno de comenzar el relevamiento mañana (por hoy)", aseveró el dirigente cañero.
Fara explicó que la producción cañera fue doblemente castigada este año: primero, por las tormentas del verano y, después, por las heladas. "El Gobierno nacional ya decretó la emergencia agropecuaria por las lluvias, y la prorrogó la semana pasada. Ahora, esperamos que se dicte la correspondiente a las heladas. Estas medidas no condonan deuda ni eximen del pago de ningún impuesto. Pero sí constituyen un paliativo importante, porque permiten un traslado de los plazos para pagos de impuestos y de créditos con organismos nacionales y provinciales", explicó el dirigente.
Fara dijo que el subsidio es viable si se declara la emergencia nacional por las heladas. "Sería importante para el sostenimiento del productor, que está inserto en el campo y no tiene acceso a otros ingresos", aseveró.







