12 Noviembre 2007 Seguir en 
Definitivamente, la zafra azucarera 2007 no conformó a los pequeños y medianos productores de caña, quienes se consideran a sí mismos los grandes perdedores de la presente campaña. Es por eso que la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT) pidió que con urgencia se les otorgue un subsidio a los cañeros para que puedan afrontar el quebranto en que quedó sumido el sector durante la presente temporada.
El presidente de UCIT, Sergio Fara, y el tesorero de esta entidad, Vicente Sal, calificaron de "desastrosa" la situación que atraviesan los cañeros. "La crisis es el resultante de importantes volúmenes de materia prima que no fueron procesados durante la zafra debido al deterioro que sufrieron a raíz de las heladas y más tarde por efecto de calores y lluvias, que aceleraron la descomposición de la materia prima", destacó Fara.
Sal, por su parte, reveló que los valores que los cañeros cobraron por su producción en octubre "no fueron suficientes para cubrir los gastos de corte y flete realizados en ese mes, a causa de los bajos rendimientos y de un precio del azúcar que no cubrió las expectativas".
La dirigencia de UCIT insistió en la necesidad de un inmediato pronunciamiento de la Secretaría de Agricultura de la Nación para responder a la crisis de los cañeros. "Es imperioso que este organismo declare la emergencia agropecuaria nacional para el sector, medida que posibilitará una importante e inmediata ayuda a los pequeños y medianos productores de caña", destacó Fara. Agregó que el retraso de esta decisión "crea una situación crítica, que conspira contra la subsistencia misma del productor independiente de caña de azúcar".
En agosto, el titular de la Secretaría de Agricultura de la Nación, Javier de Urquiza, anticipó que ese organismo iba a otorgar la emergencia agropecuaria a los cultivos de Tucumán que resultaron dañados por las heladas de julio. En una reunión que mantuvo entonces con la diputada nacional tucumana Stella Maris Córdoba, el funcionario nacional mantuvo un diálogo telefónico con el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, que se comprometió a enviarle lo antes posible la documentación con el relevamiento de daños por las bajas temperaturas. La iniciativa, sin embargo, nunca prosperó.
El presidente de UCIT, Sergio Fara, y el tesorero de esta entidad, Vicente Sal, calificaron de "desastrosa" la situación que atraviesan los cañeros. "La crisis es el resultante de importantes volúmenes de materia prima que no fueron procesados durante la zafra debido al deterioro que sufrieron a raíz de las heladas y más tarde por efecto de calores y lluvias, que aceleraron la descomposición de la materia prima", destacó Fara.
Sal, por su parte, reveló que los valores que los cañeros cobraron por su producción en octubre "no fueron suficientes para cubrir los gastos de corte y flete realizados en ese mes, a causa de los bajos rendimientos y de un precio del azúcar que no cubrió las expectativas".
La dirigencia de UCIT insistió en la necesidad de un inmediato pronunciamiento de la Secretaría de Agricultura de la Nación para responder a la crisis de los cañeros. "Es imperioso que este organismo declare la emergencia agropecuaria nacional para el sector, medida que posibilitará una importante e inmediata ayuda a los pequeños y medianos productores de caña", destacó Fara. Agregó que el retraso de esta decisión "crea una situación crítica, que conspira contra la subsistencia misma del productor independiente de caña de azúcar".
En agosto, el titular de la Secretaría de Agricultura de la Nación, Javier de Urquiza, anticipó que ese organismo iba a otorgar la emergencia agropecuaria a los cultivos de Tucumán que resultaron dañados por las heladas de julio. En una reunión que mantuvo entonces con la diputada nacional tucumana Stella Maris Córdoba, el funcionario nacional mantuvo un diálogo telefónico con el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, que se comprometió a enviarle lo antes posible la documentación con el relevamiento de daños por las bajas temperaturas. La iniciativa, sin embargo, nunca prosperó.







