09 Noviembre 2007 Seguir en 
MAR DEL PLATA (Enviado especial.- Más que una conferencia de prensa, fue una charla magistral. Su carisma y capacidad docente ya habían quedado expuestas en la cena inaugural. Fernando Henrique Cardoso, el ex presidente de Brasil, fue una de las figuras descollantes de este 43º. Coloquio de IDEA. Aplaudido largamente tras su mensaje del miércoles a la noche, la convocatoria para hablar con los periodistas generó gran interés y expectativa entre los medios que cubren el foro.
En el salón Victoria Ocampo del hotel Sheraton (la sede de la reunión de los empresarios), LA GACETA asistió al encuentro con uno de los principales políticos del continente. "No voy a hablar de la Argentina, porque no conozco mucho. Si dar consejos a un presidente hombre ya es un problema, imagínense lo que puede significar darles consejos a una presidenta mujer?", dijo en un momento de la charla. La risa generalizada festejó su humorada.
Al analizar el escenario global, Cardoso advirtió que aún no se conoce la profundidad de la crisis financiera de Estados Unidos pero sostuvo que, si se transforma en una recesión, puede acarrerar graves implicancias, porque también afectaría a China y podría restar el ímpetu de su crecimiento.
El ex presidente brasileño (1995 a 2003) fue muy consultado sobre los niveles de inflación que vive nuestro país y hasta se le pidió una receta para combatir el problema. "No es lo mismo el 15 o 20% anual, que el 15 o 20% al mes. Creo que es más fácil dar respuestas aquí que de la situación que me tocó enfrentar en Brasil, cuando asumí el Ministerio de Hacienda", aclaró. Y enseguida disparó: "todo esto involucra siempre la necesidad de que haya un cierto control del gasto. Estos procesos inflacionarios se dan cuando hay una expansión del gasto y no hay una crecimiento de las inversiones, tanto públicas como privadas. Entonces hay que buscar cortar el gasto público y el gasto de las personas. Es un proceso que duele, por eso los gobiernos buscan otro momento para tomar esas decisiones. Pero yo creo que se deben tomar decisiones antes de que el proceso inflacionario sea más difícil".
En esa línea, dijo que lo mejor en estos casos es que el Gobierno explique al pueblo lo que pasa. "La ciudadanía al final comprende, porque los líderes democráticos tiene capacidad para comunicarse", afirmó, e insistió en que en la Argentina no ve graves dificultades con la inflación.
Asimismo, Cardoso aseguró que los acuerdos de precios no sirven para controlar la inflación.
"No creo que las experiencias de control de precios hayan sido exitosas para controlar la inflación", afirmó el ex jefe de Estado.
En otro orden, Cardoso destacó que por primera vez en Latinoamérica crece la economía y también se reduce la desigualdad social. "América latina crecería el próximo año en torno al 5%. El desafío de la región no sólo es disminuir la pobreza, sino también lograr disminuir las diferencias de renta entre los sectores ricos y pobres. Está bien que los ricos se enriquezcan, pero los pobres deben hacerlo más de prisa", aseveró.
En este sentido, dijo que no basta el crecimiento económico. "Es necesario que la gente viva mejor. Para eso se requiere crecimiento económico, buen gobierno y capacidad de presión de la sociedad".
"Los gobiernos siempre buscan tener más ingresos fiscales. No puedo criticar eso, porque yo hice lo mismo. Pero hay límites para eso. En Brasil, tenemos una presión fiscal del 36% sobre el PBI; en México es de 16%, en Chile es 22%, sobre el PBI".
En el salón Victoria Ocampo del hotel Sheraton (la sede de la reunión de los empresarios), LA GACETA asistió al encuentro con uno de los principales políticos del continente. "No voy a hablar de la Argentina, porque no conozco mucho. Si dar consejos a un presidente hombre ya es un problema, imagínense lo que puede significar darles consejos a una presidenta mujer?", dijo en un momento de la charla. La risa generalizada festejó su humorada.
Al analizar el escenario global, Cardoso advirtió que aún no se conoce la profundidad de la crisis financiera de Estados Unidos pero sostuvo que, si se transforma en una recesión, puede acarrerar graves implicancias, porque también afectaría a China y podría restar el ímpetu de su crecimiento.
El ex presidente brasileño (1995 a 2003) fue muy consultado sobre los niveles de inflación que vive nuestro país y hasta se le pidió una receta para combatir el problema. "No es lo mismo el 15 o 20% anual, que el 15 o 20% al mes. Creo que es más fácil dar respuestas aquí que de la situación que me tocó enfrentar en Brasil, cuando asumí el Ministerio de Hacienda", aclaró. Y enseguida disparó: "todo esto involucra siempre la necesidad de que haya un cierto control del gasto. Estos procesos inflacionarios se dan cuando hay una expansión del gasto y no hay una crecimiento de las inversiones, tanto públicas como privadas. Entonces hay que buscar cortar el gasto público y el gasto de las personas. Es un proceso que duele, por eso los gobiernos buscan otro momento para tomar esas decisiones. Pero yo creo que se deben tomar decisiones antes de que el proceso inflacionario sea más difícil".
En esa línea, dijo que lo mejor en estos casos es que el Gobierno explique al pueblo lo que pasa. "La ciudadanía al final comprende, porque los líderes democráticos tiene capacidad para comunicarse", afirmó, e insistió en que en la Argentina no ve graves dificultades con la inflación.
Asimismo, Cardoso aseguró que los acuerdos de precios no sirven para controlar la inflación.
"No creo que las experiencias de control de precios hayan sido exitosas para controlar la inflación", afirmó el ex jefe de Estado.
En otro orden, Cardoso destacó que por primera vez en Latinoamérica crece la economía y también se reduce la desigualdad social. "América latina crecería el próximo año en torno al 5%. El desafío de la región no sólo es disminuir la pobreza, sino también lograr disminuir las diferencias de renta entre los sectores ricos y pobres. Está bien que los ricos se enriquezcan, pero los pobres deben hacerlo más de prisa", aseveró.
En este sentido, dijo que no basta el crecimiento económico. "Es necesario que la gente viva mejor. Para eso se requiere crecimiento económico, buen gobierno y capacidad de presión de la sociedad".
"Los gobiernos siempre buscan tener más ingresos fiscales. No puedo criticar eso, porque yo hice lo mismo. Pero hay límites para eso. En Brasil, tenemos una presión fiscal del 36% sobre el PBI; en México es de 16%, en Chile es 22%, sobre el PBI".









