27 Octubre 2007 Seguir en 
Más de dos horas y media duró la reunión que mantuvieron ayer en la Casa de Gobierno directivos de la Fundación del Tucumán y de la Asociación Tucumana de Citrus (ATC) con el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, quienes, después, visitaron al gobernador, José Alperovich, que se encontraba en su despacho junto al vicegobernador electo, Juan Manzur.
El Gobierno, así, continuó dando forma al nuevo vínculo que pretende encauzar con los empresarios, que se inició la semana pasada, cuando habían sido recibidos representantes de la Sociedad Rural (SRT), de la Federación Económica (FET) y de la Unión Industrial (UIT).
La idea, según explicó Jiménez -Alperovich lo designó nexo del Poder Ejecutivo con los empresarios-, es desterrar el concepto de que el Gobierno es una ventanilla de reclamos y reemplazarlo por un trabajo activo con los empresarios en la búsqueda de soluciones.
"Da la sensación de que el gobernador quiere comenzar a poner a Tucumán en su capacidad real de producción, para dejar de ser tan dependiente de la Nación. Porque tenemos la posibilidad de crecer por nosotros mismos", dijo el presidente de la ATC, Roberto Sánchez Loria, al término del encuentro. El citricultor afirmó que el Gobierno necesita un rol más activo de los empresarios en la gestión. "Las autoridades estuvieron instalándose en la gestión y atendiendo las urgencias en salud y en educación. Pero no hay que olvidar que el crecimiento va de la mano del sector privado también. Que seamos activos partícipes del desarrollo es la intención", resumió.
Por su parte, el presidente de la Fundación del Tucumán, José Manuel García González, calificó de positiva la iniciativa del Gobierno y dijo que el desafío de la Argentina y de las provincias es convertir ese crecimiento económico en desarrollo sostenible.
"Está muy claro que cada uno, empresarios y Gobierno, cumple un rol y tiene una visión. No siempre vamos a coincidir, pero sí es importante que vamos a tener un diálogo para tratar de encontrar soluciones", aseveró el directivo. También mencionó algunos de los temas que fueron analizados en el largo encuentro de ayer:
Crisis energética.
Déficit de infraestructura.
Reglamentación de la ley de Fomento a las Inversiones.
Inseguridad.
Falta de inversiones.
"La Fundacion planteó como objetivo central la necesidad de aumentar la competitividad de Tucumán", dijo García González.
El viernes de la semana que viene está previsto que Jiménez vuelva a reunirse con los empresarios, con quienes comenzará a definir una agenda de trabajo sobre distintos problemas del empresariado.
La crisis energética y el temor a posibles cortes de suministro a partir del verano encabezan la lista de preocupaciones.
El Gobierno, así, continuó dando forma al nuevo vínculo que pretende encauzar con los empresarios, que se inició la semana pasada, cuando habían sido recibidos representantes de la Sociedad Rural (SRT), de la Federación Económica (FET) y de la Unión Industrial (UIT).
La idea, según explicó Jiménez -Alperovich lo designó nexo del Poder Ejecutivo con los empresarios-, es desterrar el concepto de que el Gobierno es una ventanilla de reclamos y reemplazarlo por un trabajo activo con los empresarios en la búsqueda de soluciones.
"Da la sensación de que el gobernador quiere comenzar a poner a Tucumán en su capacidad real de producción, para dejar de ser tan dependiente de la Nación. Porque tenemos la posibilidad de crecer por nosotros mismos", dijo el presidente de la ATC, Roberto Sánchez Loria, al término del encuentro. El citricultor afirmó que el Gobierno necesita un rol más activo de los empresarios en la gestión. "Las autoridades estuvieron instalándose en la gestión y atendiendo las urgencias en salud y en educación. Pero no hay que olvidar que el crecimiento va de la mano del sector privado también. Que seamos activos partícipes del desarrollo es la intención", resumió.
Por su parte, el presidente de la Fundación del Tucumán, José Manuel García González, calificó de positiva la iniciativa del Gobierno y dijo que el desafío de la Argentina y de las provincias es convertir ese crecimiento económico en desarrollo sostenible.
"Está muy claro que cada uno, empresarios y Gobierno, cumple un rol y tiene una visión. No siempre vamos a coincidir, pero sí es importante que vamos a tener un diálogo para tratar de encontrar soluciones", aseveró el directivo. También mencionó algunos de los temas que fueron analizados en el largo encuentro de ayer:
Crisis energética.
Déficit de infraestructura.
Reglamentación de la ley de Fomento a las Inversiones.
Inseguridad.
Falta de inversiones.
"La Fundacion planteó como objetivo central la necesidad de aumentar la competitividad de Tucumán", dijo García González.
El viernes de la semana que viene está previsto que Jiménez vuelva a reunirse con los empresarios, con quienes comenzará a definir una agenda de trabajo sobre distintos problemas del empresariado.
La crisis energética y el temor a posibles cortes de suministro a partir del verano encabezan la lista de preocupaciones.







