Los dilemas de la economía

Por Franco Eugenio Nanni - Economista y docente de la UNT.

28 Octubre 2007
Se sabe que en economía se presenta siempre la situación en la que al elegir fijar una variable se pierde el control sobre otra (son estos los dilemas). Un ejemplo importante de lo que acabamos de señalar está dado por el caso en que el Gobierno decide fijar el tipo de cambio nominal, lo que se consigue no por decreto (nada se consigue por decreto en economía) sino mediante las operaciones de mercado que el Banco Central debe realizar para lograr el valor fijado: esto es, compra o venta de moneda extranjera según las tendencias del mercado sean a la baja o la suba con respecto al tipo fijado. Sin embargo, al verse obligado a inyectar o aspirar moneda local para aspirar o inyectar moneda externa el Banco Central está renunciando al control sobre la cantidad de dinero y sobre el nivel general de precios, es decir sobre la tasa de inflación. Las leyes de la economía determinan así que si uno quiere mantener el valor de una moneda frente a las demás , renuncia a controlar su valor frente a los bienes.En la última crisis, el gobierno de De la Rúa se vio acorralado en un callejón sin salida: no era posible abandonar la convertibilidad sin que colapsara el sistema entero y tampoco era posible sostenerla. Como casi siempre ocurre, la realidad se ocupa de resolver aquello que no quisimos, pudimos o supimos resolver mediante la política, pero lo hace de manera brutal. La crisis de 2001-2002 era una caída anunciada y su extrema gravedad sirvió para restablecer (por la fuerza) equilibrios perdidos: merced a la crisis y a su convincente amenaza se hizo posible que en el lapso de pocos meses la población aceptara un nuevo estado de cosas:1) Un tipo de cambio más alto. 2) Unos salarios más bajos medidos en dólares.3) Un aumento notable de la tasa de actividad, de las exportaciones y de los saldos del comercio exterior con la aparición de los muy importantes "superávit" gemelos en las cuentas públicas y en las cuentas externas.4) Una reducción del gasto público tanto a niveles nacionales como de provincias, reducción automáticamente inducida por la caída real en las remuneraciones .5) Eliminación de las monedas espurias (bonos de provincias) que habían contribuido en buena medida a la anarquía monetaria.6) Los acreedores externos se vieron obligados también a aceptar la situación de un deudor en problemas y accedieron -porque no les quedaba otra alternativa- a una reducción en sus acreencias (Default y reestructuración de la deuda externa).Todo lo analizado ocurrió entre los años 2002 y 2006. ¿Qué está pasando ahora en 2007 y qué se puede esperar a la luz de los datos?El Gobierno tiene para exhibir hechos muy positivos (y es por eso que ganará las elecciones), hechos tales como la recuperación del nivel de producto real, del crecimiento económico, de los niveles de empleo y caída de las tasas de pobreza .Adopta, sin embargo, políticas problemáticas a corto plazo tales como la intervención en precios y tarifas que distorsionan a los mercados y hacen difíciles las inversiones privadas . Existe una grave distorsión en el precio de la energía y de los combustibles que amenaza con provocar cuellos de botella en la producción y en el consumo, además de comprometer el crecimiento de la capacidad instalada para la producción de energía y combustibles.El Gobierno nacional, por otra parte, se niega a aceptar los datos de la realidad, tales como la tasa de inflación, y fuerza a los organismos como el Indec a falsear información estadística, hecho que caracteriza a gobiernos totalitarios y no democráticos. La verdadera tasa de inflación triplica a la declarada por los canales oficiales (y se estima en alrededor de 23% para 2007). El que gane las elecciones tendrá como primera tarea la de restablecer la credibilidad de los índices y de las Instituciones estadísticas y la segunda, corregir las distorsiones en el sistema energético. Otro problema de difícil solución es el del tipo de cambio: a pesar de que está siendo sostenido en términos nominales, el tipo de cambio real es ahora alrededor de un 20% más bajo que el de mediados de 2006. Esta caída en el tipo de cambio real (debida a la inflación) no tuvo efectos muy notables merced a la suba de los precios de nuestras exportaciones; sin embargo, cuando la suba en los alimentos se frene tendrá consecuencias. Gran parte del éxito de la gestión K estuvo relacionada con la expansión de las exportaciones, aumentos en los volúmenes de alrededor de 54% y aumentos de los precios de 27% entre finales de 2002 y finales de 2006 dieron como saldo un aumento en los ingresos por exportaciones de 94%. Esa fue la fuente de financiamiento del gobierno que, como se sabe, tiene basado su superávit fiscal y la expansión del gasto en ese sector. Tendrá entonces que tener cuidado para no desalentar al sector que le provee de los fondos más importantes.

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