Un sistema que intenta evitar el efecto inflacionario

28 Octubre 2007
Un sencillo esquema sirve para explicar las constantes intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario a través de la compra de dólares mediante la emisión monetaria. Con esta política el Gobierno nacional intenta sostener alto el tipo de cambio y, además, recomponer las reservas internacionales.
El Banco Central adquiere en el mercado un determinado volumen de la divisa norteamericana, que en su mayoría proviene de las exportaciones, entregando a cambio dinero argentino (pesos). Si esa moneda nacional  quedara en circulación, es probable que se observa una espiral inflacionaria. Un escenario de esta característica no resulta atractivo para los inversores, que analizan detenidamente el costo de oportunidad en función de la rentabilidad.
Por esa razón, el Central emite instrumentos (Lebac y Nobac) que son adquiridos por las instituciones bancarias. Esta situación tiene dos consecuencias visibles. Por un lado, alimenta la posibilidad de un incremento en la tasa de interés, algo que el presidente Néstor Kirchner se ocupó de evitar mediante las negociaciones con distintos referentes del sector.
Por otro lado, podría generarse una menor cantidad de fondos que se destinan al crédito privado. Esto último tampoco entra en la lógica oficial. El propio Kirchner y casi todos los integrantes del gabinete nacional se encargaron de descartar la posibilidad de enfriar la economía.

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