Afirman que el Banco Central no puede seguir asumiendo más deudas

Las turbulencias internacionales disminuyeron la disponibilidad de reservas del Banco Central, que sigue interviniendo en soledad.

EL MAYOR PESO. Cerca del 95% de las compras de dólares la realiza el Central. El resto proviene del Tesoro. ARCHIVO LA GACETA
EL MAYOR PESO. Cerca del 95% de las compras de dólares la realiza el Central. El resto proviene del Tesoro. ARCHIVO LA GACETA
28 Octubre 2007
Las turbulencias internacionales le dieron la razón al Banco Central (BCRA) en su política de seguir acumulando reservas internacionales para afrontarlas. Y en esto hay que diferenciar los casos. Los países más avanzados no tienen esa política porque le basta sólo con su historia y con su conducta de pago para que se le abran las puertas al crédito. Ese no es el caso argentino que, precisamente, con su historia ha demostrado demasiada volatilidad en tiempos de crisis.
Pero al Central cada vez le resulta más costoso sostener el nivel de reservas que, hacia fines de julio pasado alcanzaron su máximo histórico de U$S 44.234 millones y que, hasta el viernes, descendieron a U$S 42.780 millones, por las intervenciones del organismo para sostener un tipo de cambio alto y competitivo, tal como lo quiere el gobierno de Néstor Kirchner.
En realidad, las reservas son menos de lo que se anuncia oficialmente, señalan algunos economistas. Por caso, mencionan que el Central tiene deudas que bajan el volumen, aunque sigue siendo considerable. En este terreno se encuentran las Letras (Lebac) y las Notas (Nobac), instrumentos que tienen vencimientos de corto plazo (dos años promedio) y que representan una deuda cercana a los U$S 18.000 millones. Así, las reservas internacionales netas del BCRA no superan los U$S 24.800 millones.
La acumulación de reservas internacionales choca frente a la realidad de otros dos objetivos oficiales: la estabilidad de precios y el fortalecimiento del sistema financiero. Sin embargo, el economista Orlando Ferreres no cree que las reservas desciendan abruptamente por la alta demanda estacional de dólares, que obliga al organismo a intervenir en el mercado cambiario. "La gente común se deja llevar por la intuición y empieza a comprar de a U$S 200. Esto cada tanto ocurre por el ambiente de altas críticas en tiempos electorales", indicó el experto a LA GACETA. Ferreres, sin embargo, manifestó que hay que esperar a que pasen las elecciones para establecer cuál será la política que adoptará el nuevo gobierno con las reservas del Central. "Pero en esto tiene que haber una línea clara: el único objetivo del Banco Central debe ser mantener el valor del dinero", manifestó.
Al igual que Ferreres, el economista Juan Mario Jorrat cree que el BCRA no puede seguir interviniendo en soledad en el mercado cambiario. "El Central no puede seguir tomando más deudas y no se le puede pedir que apunte sus cañones a varios enemigos, como el tipo de cambio estable o el crecimiento sostenido", indicó. Según Jorrat, la acumulación de reservas constituye la tentación para los gobernantes en su idea de mantener un tipo de cambio fijo. "Solamente deben servir para balancear las oscilaciones aleatorias de pequeños shock alrededor de la cotización de equilibrio", opinó.
La raíz del mal, según Jorrat, está en la inflación. "El dólar se ajusta con la inflación y la gente necesita de algún activo bastante líquido y, como no puede cubrirse con depósitos ajustables con CER (se elabora en base a la inflación oficial), está inclinándose por el dólar", señaló. El economista acotó que hay suficiente base empírica para decir que la causa de la inflación es la fuerte emisión monetaria para sostener el valor del dólar.

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