07 Octubre 2007 Seguir en 
La euforia oficial por el cambio de conducción en el Fondo Monetario Internacional (FMI) está contenida frente a las reformas que el francés Dominique Strauss-Kahn promoverá desde que asuma, el 1 de noviembre. Sin embargo, en el Gobierno nacional aún esperan señales claras respecto de la apertura total de los canales de diálogo con el organismo, en la asamblea anual del FMI, que arrancará el 20 de este mes en Washington (Estados Unidos).
Al Gobierno le interesa mejorar sus relaciones financieras internacionales, pero no está dispuesto a someterse, todavía, a revisiones o auditorías a la economía nacional, confiaron a LA GACETA fuentes del Palacio de Hacienda. Y esta postura se dará tanto en la actual gestión de Néstor Kirchner como en la próxima, si Cristina Fernández se impone en las elecciones presidenciales del domingo 28.
No obstante, se reconoce que Strauss-Kahn puede representar el cambio de paradigmas en el FMI, con mayor inclinación a solucionar los problemas de los países emergentes, entre ellos la Argentina. Sin embargo, los expertos consultados señalan que los cambios no serán mágicos. Los economistas Ricardo Arriazu y Manuel Solanet coinciden en que la Argentina, por el momento, no necesita del Fondo. Sin embargo, el escenario cambiará si se modifica el ciclo económico internacional.
Al Gobierno le interesa mejorar sus relaciones financieras internacionales, pero no está dispuesto a someterse, todavía, a revisiones o auditorías a la economía nacional, confiaron a LA GACETA fuentes del Palacio de Hacienda. Y esta postura se dará tanto en la actual gestión de Néstor Kirchner como en la próxima, si Cristina Fernández se impone en las elecciones presidenciales del domingo 28.
No obstante, se reconoce que Strauss-Kahn puede representar el cambio de paradigmas en el FMI, con mayor inclinación a solucionar los problemas de los países emergentes, entre ellos la Argentina. Sin embargo, los expertos consultados señalan que los cambios no serán mágicos. Los economistas Ricardo Arriazu y Manuel Solanet coinciden en que la Argentina, por el momento, no necesita del Fondo. Sin embargo, el escenario cambiará si se modifica el ciclo económico internacional.










